World Central Kitchen denuncia que el flujo de alimentos a Gaza está siendo «irregular»
Jerusalén, 25 feb (EFE).- La organización World Central Kitchen (WCK), del chef José Andrés, denunció este miércoles que el flujo de alimentos que entra a Gaza a través de los pasos controlados por Israel está siendo «irregular» y pidió un «acceso humanitario inmediato y continuo» para que los suministros lleguen «de forma segura y fiable desde Egipto».
En un comunicado enviado a EFE, WCK afirma que su «cadena de suministro ha sido irregular en los últimos días» y que está trabajando «arduamente para solucionarlo».
«WCK necesita acceso humanitario inmediato y continuo para que los alimentos puedan fluir de forma segura y fiable desde Egipto a Gaza», indica la nota, que añade que mantendrá sus actividades en la Franja palestina, donde sirve un millón de comidas al día, mientras tenga «un suministro fiable de alimentos».
El comunicado de WCK se produce entre informaciones de que la organización del conocido chef estaría teniendo problemas de suministro en el devastado territorio palestino, con menos camiones entrando cada día y la supuesta exigencia de Israel de que compre los alimentos en este país, y no en Egipto, lo que resultaría más costoso para la ONG.
Según el recuento de camiones que entran en Gaza que publica la organización de Naciones Unidas UNOPS, en la semana del 14 al 21 de febrero accedieron 65 en la Franja para WCK, mientras que las dos semanas anteriores habían ingresado 151 y 146 camiones para esta organización.
En enero, los camiones que para WCK que accedieron a Gaza están en una horquilla de entre 62 y 104 por semana.
El Gobierno de Hamás en Gaza publicó este miércoles un comunicado sobre esta cuestión, afirmando que WCK está recibiendo menos camiones de alimentos por día, lo que «amenaza la continuidad de sus servicios de alimentación, de los que dependen a diario miles de ciudadanos».
En la nota, afirma que «se está presionando a World Central Kitchen para que compre materias primas desde Israel», en lugar de Egipto.
«Esto altera la naturaleza de las vías de suministro humanitario, incrementa los costos operativos y crea obstáculos adicionales para la continuación de las labores de socorro bajo los mecanismos anteriores», añade.
La ONG de José Andrés forma parte del grupo de organizaciones que seguirán operando en Gaza a partir de marzo, después de que 35 ONG -entre ellas Médicos Sin Fronteras u Oxfam- tengan que dejar de hacerlo al no haber accedido a las exigencias de registro de Israel, que les ha retirado su licencia.
El nuevo registro, que el Gobierno de Israel defiende por razones de seguridad para detectar a «terroristas» afiliados a estas ONG, les obliga a facilitar información sensible sobre sus empleados palestinos (nombres, carné de identidad) y recoge como motivos para denegarles la licencia la participación en campañas de deslegitimación o negar que Israel sea un «Estado judío y democrático». EFE
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