África oriental y meridional prometen «revitalizar» sus esfuerzos para la paz en la RDC
Harare, 17 mar (EFE).- Los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores de África oriental y meridional se comprometieron este lunes a «revitalizar» sus esfuerzos para lograr la paz en el este de la República Democrática del Congo (RDC), donde el Ejército congoleño se enfrente al poderoso grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23).
«Hemos acordado que la situación de seguridad en la RDC exige que revitalicemos nuestros esfuerzos colectivos en pro de la paz, con un sentido de urgencia y en el espíritu del panafricanismo», dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Zimbabue, Amon Murwira, al concluir la reunión en la capital de ese país, Harare, con los ministros de la Comunidad de Desarrollo de África Meridional (SADC, en inglés) y de la Comunidad de África Oriental (EAC).
«También nos hemos comprometido a poner en marcha urgentemente la hoja de ruta conjunta (…), que abarca tanto las intervenciones políticas como militares necesarias para abordar la compleja situación humanitaria y de seguridad en la RDC», añadió Murwira, sin dar más detalles sobre lo discutido en la reunión.
Así, el ministro zimbabuense, cuyo país ejerce la presidencia rotatoria de la SADC, destacó que los dos bloques no solo deben «adoptar medidas concretas», sino también «garantizar su ejecución oportuna» y «supervisar y evaluar los progresos realizados».
Los ministros de ambas regiones se reunieron en Harare después de que los jefes de Estado y de Gobierno de sus países ya celebraran una cumbre conjunta el pasado 8 de febrero en Dar es Salam (Tanzania), en la que solicitaron «orientación técnica para un alto el fuego» a sus jefes militares, que se reunieron a su vez en Nairobi el 21 de febrero.
El encuentro en Harare se produjo asimismo solo un día antes del inicio este martes en Luanda, capital de Angola, del diálogo de paz directo entre las partes convocado por el presidente angoleño, Joao Lourenço, que actúa como mediador en el conflicto.
Tanto el M23 como el Gobierno congoleño han confirmado ya el envío de delegaciones para participar en las conversaciones, a pesar de que la RDC se había opuesto hasta la fecha a participar en cualquier diálogo que incluyera a los rebeldes.
El M23, que cuenta con apoyo de Ruanda -según la ONU y países como EE.UU., Alemania y Francia-, controla las capitales de las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, fronterizas con Ruanda y ricas en minerales como el oro o el coltán, fundamentales para la industria tecnológica y en la fabricación de teléfonos móviles.
El número de muertos por el conflicto en la capital de Kivu del Norte, Goma y alrededores superó los 8.500 desde el pasado enero, según detalló a finales de febrero el ministro congoleño de Salud Pública, Samuel Roger Kamba.
En esa provincia se reanudó la actividad armada del M23 -grupo formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés de 1994- en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño.
Desde entonces, ha avanzado por varios frentes, lo que ha elevado los temores a una posible guerra regional.
Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco). EFE
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