AI alerta de peligro de legislación polaca para los derechos de refugiados y migrantes
Cracovia (Polonia), 29 abr (EFE).- La situación de los derechos humanos en Polonia continúa siendo preocupante, sin avances significativos en las promesas de mejorar el respeto por el Estado de derecho, los derechos reproductivos y LGBTI, mientras que una legislación que permite rechazar las peticiones de asilo pone en peligro los derechos de los refugiados y migrantes.
Así lo advierte Amnistía Internacional (AI) en su informe anual, pese al cambio de Gobierno que hubo hace más de un año en el país centroeuropeo, desde un ultraconservador a uno liberal y europeísta con el primer ministro Donald Tusk al frente.
Una de las áreas en que se centra el informe es la frontera entre Polonia y Bielorrusia, donde el nuevo Gobierno polaco aprobó una legislación que permite rechazar las peticiones de asilo, lo que «pone en mayor peligro los derechos de las personas refugiadas y migrantes», según AI.
En cuanto a los «derechos reproductivos» en Polonia, el acceso al aborto y la despenalización de ayudar a abortar se mantuvieron como temas de debate político, pero «sin cambios en la ley».
En la actual legislatura se presentaron cuatro proyectos de ley al Parlamento que buscaban ampliar el acceso al aborto o despenalizarlo, pero ninguno fue aprobado.
El aborto en Polonia sigue criminalizado, excepto en casos de riesgo para la salud o la vida de la persona embarazada o cuando el embarazo haya sido resultado de violación o incesto, por lo que miles de polacas que necesitaban un aborto se vieron obligadas a buscar atención en el extranjero o dependieron de organizaciones de la sociedad civil.
El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (CESCR) ha expresado recientemente su preocupación por la situación de los derechos reproductivos en Polonia.
Las personas LGBTI continuaron sufriendo discriminación a lo largo de 2024 en Polonia, según AI, a pesar de que de las «105 resoluciones homófobas de gobiernos locales» aprobadas desde 2019, que establecieron «zonas libres de LGBTI», solo cinco permanecían vigentes al final del año pasado.
Como señala el informe de Amnistía, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (CESCR) ha alertado de la «ausencia de una legislación integral contra la discriminación» en Polonia y del hecho de que la legislación sobre delitos de odio no mencione específicamente la orientación sexual y la identidad de género.
En el ámbito del Estado de derecho, al cierre del año pasado, Amnistía Internacional concluyó que, a pesar de los intentos de restaurarlo, la situación de las instituciones judiciales del país «permanecieron sin cambios».
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) dictaminó que Polonia había violado el derecho a la privacidad en su uso del software espía Pegasus.
Por otro lado, el Tribunal Supremo confirmó la absolución de tres activistas acusados de ofender sentimientos religiosos, un caso que había generado debate sobre la libertad de expresión. EFE
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