Navigation

Amir, suizo y colono israelí

Amir, su esposa Avigael con sus dos hijas: Ayelot y Tamar. swissinfo.ch

Israelí y suizo, Amir Weitman vive con su familia en Har Homa, un asentamiento judío cerca de Jerusalén.

Este contenido fue publicado el 08 febrero 2005 - 11:16

Sigue la política suiza y vota por correspondencia, pero sus verdaderos compromisos están aquí. Retrato de un colono inflexible, aunque sin ilusiones.

Con un solideo (Kippa) en la cabeza, gafas pequeñas: Amir Weitman nos recibe en el primer piso de su apartamento en Har Homa, que en hebreo significa literalmente: 'La montaña del muro'.

Construido en 1997 en Abou Ghneim, una colina llena de limoneros - antes palestina-, esta colonia judía cercana a Jerusalén, queda encima de Belén.

Y desde el balcón de la familia Weitman se divisa más abajo, con bastante nitidez, el muro de "seguridad". Se erige. Pronto reunirá a las colonias que en su entorno salieron como hongos.

Un ligero acento ginebrino

Amir posee doble nacionalidad. Es israelí y suizo. "Ayer comimos fondue (queso fundido) con unos amigos", dice como para confirmarnos que aún conserva sus lazos helvéticos. Y a medida que transcurre la conversación un acento ginebrino matiza una frase con sonido hebreo.

Nacido en Israel, Amir llegó a la Ciudad de Calvino cuando tenía dos años. "Yo asistí a la primera clase en la escuela judía que se abrió en 1981".

Continuó su escolaridad en el Colegio Claparède de Ginebra. Más tarde obtuvo una licenciatura en el Instituto de Altos Estudios Internacionales, y después decidió instalarse en la Tierra de Israel. Pasó un año en la escuela talmúdica.

"Yo soy un judío ortodoxo. Vengo de una familia no practicante, pero judía sionista. Para nosotros Israel ha sido siempre algo muy importante", sostiene Amir.

Salta a la vista su dedicación religiosa por encima de las cosas políticas. Su discurso es a menudo extremado, sin concesión. Tanto cuando se refiere a los palestinos como a los propósitos de la Iniciativa de Ginebra.

Ninguna convivencia con los palestinos

¿El carácter mixto, la convivencia con los palestinos? "Francamente, no. Es bonito, de lejos. En realidad, los judíos y los árabes son dos pueblos con culturas diferentes, necesidades distintas. No es como ocurre en Ginebra entre portugueses y españoles. Nosotros tenemos que vivir unos junto a los otros, pero no los unos con los otros".

Amir se sitúa en la derecha de la derecha del tablero político israelí. Para él hay una sola solución ideal: "Los árabes deben aceptar la dominación judía en la Tierra de Israel".

"Me doy cuenta de que no es realista; que pertenezco a un grupo equivalente quizás al 15 o 20% de la población. Esa no es una posición mayoritaria", constata Amir.

Consciente de que la mayoría de la población israelí parece aceptar la idea de un compromiso con los palestinos, mantiene su postura hasta el final. Nada de compartir la Tierra de Israel.

No cree en la paz con los palestinos. A su juicio, la única solución posible sería la que actualmente promueve Ariel Sharon, el primer ministro israelí: elaborar acuerdos provisionales sobre lo que a largo plazo podría convertirse en convivencia, "sin guerra abierta".

Ninguna posibilidad de ganar

"Para llegar a la paz es necesario que las dos partes acepten la existencia del otro. Teóricamente es posible hacerlo. Pero los árabes, los palestinos en particular, persisten en sus posiciones maximalistas", advierte.

Amir enumera las concesiones que los palestinos deberían hacer para poder instaurar la paz. "Ellos tienen que renunciar al derecho de retorno de los refugiados, aceptar compromisos territoriales sobre Jerusalén y el Monte del Templo".

El ¿Realismo-fatalismo? surge a menudo en el discurso de Amir. Él presiente que sus posturas ideológicas no resistirán mucho tiempo y que siendo minoritario deberá plegarse. ¿Hay riesgo de una civil inter-isarelí si no hay un compromiso con los palestinos?

"Eso está excluido. Es probable que se llegue a la expulsión de algunos judíos que viven en Judea, Samaria (Cisjordania) y Gaza. Habrá fricciones y tal vez atropellos. Pero nada más. Que Dios nos guarde", subraya Amir al añadir: "Además, no tenemos ninguna posibilidad de ganar".

Un error de Micheline Calmy-Rey

En cuanto al Iniciativa de Ginebra, Amir no halla las palabras más duras para calificarla de "acuerdo surgido de la izquierda, e incluso de la extrema izquierda israelí". Nada tiene que ver con la sociedad civil. Esta iniciativa viene de los políticos como Yossi Beilin "cuyo objetivo es impulsar su agenda política personal".

"Por esa razón pienso que ha sido un error de la ministra de Relaciones Exteriores, Micheline Calmy-Rey, y, por ende, de Suiza, asociarse a una gestión que además no tiene ningún fundamento democrático".

En su condición de ciudadano suizo, Amir Weitman practica regularmente el acto democrático. Vota por correspondencia en consultas y elecciones, tanto a nivel federal como cantonal.

Y cuando se le pregunta a cuál partido respalda en Suiza, duda un momento antes de reír a carcajadas.

Con una pizca de buen humor, Amir nos dice que no está seguro de "si les gustaría saberlo... a causa de mi imagen de israeli de derecha, religioso". Finalmente, después de coincidir en que los debates y los asuntos políticos son diferentes en Israel y en Suiza, sentencia: "Yo voto liberal".

swissinfo, Jugurtha Aït-Ahmed, en Jerusalén
(Traducción: Juan Espinoza)

Datos clave

El ex primer ministro Benyamin Netanyahou (derecha nacionalista) puso en marcha la construcción de Har Homa, en la parte ocupada de Jerusalem Este. Lo hizo en pleno proceso de paz de Oslo.

La ONU, los europeos, Estados Unidos y la Autoridad Palestina han condenado la construcción de este asentamiento.

End of insertion

Contexto

- Algunas colonia alrededor de Jerusalem: Gilo, Givat Hamatos, Har Homa East Talpiyot, Maale Addummim, , Pisgat Zeev, Neve Yaakov.

- En Har Homa viven actualmente unos 7.000 personas; es decir unas 1.500 familias. En una década se instalarían unas 40.000 personas.

- Unos 10.000 suizos viven en Israel, según Amir.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.