Benny Gantz, el «buen soldado» frente a la crisis en Israel
El exjefe del estado mayor del ejército Benny Gantz ha cultivado la imagen de político sin pasado judicial frente a un Benjamin Netanyahu acusado de corrupción, antes de pactar, como «buen soldado», con su enemigo, en aras de la lucha de Israel frente al nuevo coronavirus.
Este hombre de 60 años, padre de cuatro hijos y de trato fácil, no tenía experiencia política cuando lanzó hace un año un nuevo partido centrista, Kahol Lavan (Azul y Blanco), los colores de la bandera israelí.
Federando a los opositores al primer ministro, Gantz libró tres batallas electorales en menos de un año contra Benjamin Netanyahu, sin jamás vencer realmente.
Aunque ganó una de las batallas, nunca ganó la guerra, ya que no consiguió destronar al llamado «rey Bibi». Al no poder vencerlo, acabó pactando con él para luchar juntos contra el nuevo coronavirus.
En plena pandemia, Gantz sorprendió al abrir una vía para un nuevo gobierno de unidad y emergencia con Netanyahu. Con esta decisión, el general retirado parecía olvidarse de su promesa de no compartir el poder con un primer ministro con problemas judiciales.
En el marco de este acuerdo anunciado el lunes, el partido de Gantz se haría cargo del ministerio de Defensa.
Dentro de 18 meses, si el gobierno sigue en pie, tomaría el relevo de Benjamin Netanyahu como primer ministro.
– «Estabilidad y honestidad» –
Gantz es un «sabra», término que designa a los judíos nacidos en Israel. Este hijo de inmigrantes que sobrevivieron al Holocausto nació el 9 de junio de 1959 en Kfar Ahim, una aldea del sur del país.
Se alistó en el ejército como recluta en 1977. Como paracaidista escaló peldaños y logró el rango de general en 2001 antes de convertirse en jefe del Estado Mayor, de 2011 a 2015.
En un país donde el ejército federa, este hombre de 1m95 de estatura y ojos azules goza de un aura especial por sus hazañas militares y su rango de excomandante de las fuerzas armadas.
«No ha dejado huellas imborrables en el ejército, pero ha mantenido una imagen de estabilidad y honestidad», estima Amos Harel, periodista especializado en temas militares del diario Haaretz.
Propone una visión más liberal de la sociedad que Netanyahu y quiere un gobierno laico favorable al matrimonio civil, algo inusual en Israel, pero al igual que el primer ministro se presenta como un halcón.
Es partidario de conservar el control militar israelí sobre la mayor parte de la Cisjordania ocupada, de anexionar el Valle del Jordán y de poner fin a los ataques desde Gaza contra territorio israelí.
Estuvo al mando durante la última guerra en Gaza (2014) y se jactó del número de «terroristas» palestinos muertos durante la contienda en un anuncio de campaña, sin mencionar a las víctimas civiles.
Acusó al gobierno actual de «hacer demasiadas concesiones» y prometió imponer «una política disuasoria» contra el movimiento islamista Hamas, contra el que Israel ha librado tres guerras desde 2008.
Benny Gantz se ha aliado con otros dos antiguos jefes del estado mayor, Moshe Yaalon y Gaby Ashkenazi.
– «Errores frecuentes» –
Gantz, quien cultiva una imagen de «tipo duro», ha multiplicado las indirectas dirigidas al electorado de la derecha, lo que ha llevado a Netanyahu a calificarlo de «burda imitación» de su persona.
«De repente, todos son de derecha», bromeó el primer ministro.
Likud ha publicado un video con fragmentos de intervenciones de Benny Gantz durante los cuales comete errores, confunde nombres o tartamudea durante los discursos de campaña.
Cuando un periodista le preguntó acerca de sus «errores frecuentes», Benny Gantz respondió que a veces «piensa más rápido de lo que habla».
«No hago carrera en televisión, no soy presentador del noticiero, soy un líder con casi 40 años de liderazgo en el ejército a mis espaldas», agregó.
Benny Gantz es licenciado en historia por la universidad de Tel Aviv, tiene un máster en ciencias políticas de la universidad de Haifa y otro en gestión de recursos nacionales de la National Defense University en Estados Unidos.