Cómo se elige al líder supremo de Irán y quiénes son los favoritos
Teherán, 1 mar (EFE).- En medio de una guerra, la República Islámica debe elegir un nuevo líder supremo tras la muerte el sábado de Alí Jameneí en un ataque de Estados Unidos e Israel tras 36 años en el cargo y aunque suenan varios nombres no hay un claro favorito.
El líder supremo de Irán es la máxima autoridad política del país. Suya es la potestad para definir las políticas generales de la República Islámica y la designación de altos cargos como el mando de las Fuerzas Armadas, al presidente del Poder Judicial, al jefe de la televisión pública o al comandante en jefe de los poderosos Guardianes de la Revolución, según la Constitución del país.
También elige directamente a la mitad de los miembros del Consejo de los Guardianes, cuerpo que veta a los candidatos -la otra mitad la designa el jefe del Poder judicial, al que elige también el líder supremo- y de hecho firma el decreto que formaliza la elección de un presidente.
Cómo se elige
El artículo 111 de la Constitución iraní establece que al líder supremo de la República Islámica lo nombra «en el menor tiempo posible” la Asamblea de Expertos, un cuerpo formado por 88 clérigos que se elige en las urnas cada cuatro años, la última vez fue en las elecciones de marzo de 2024.
La elección del líder requiere la mayoría de los votos de los representantes presentes en la sesión, es decir, la mitad más uno.
Mientras se elige a un nuevo líder, se contempla la formación de un consejo que asume el liderazgo provisional del país formado ahora por el presidente, Masud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial, Golamhosein Mohseni Eyei, y un miembro del Consejo de lo Guardianes, que en esta ocasión será el ayatolá Alireza Arafi.
La sucesión de un líder solo se ha dado en una ocasión, cuando en 1989 murió el fundador de la República Islámica y primer líder el ayatolá Ruholá Jomeiní.
Entonces Jameneí fue el elegido, aunque no partía como favorito.
Posibles candidatos
Ahora, tampoco hay un favorito pero analistas barajan varios nombres:
– Arafi es miembro del comité de liderazgo provisional, pero se cuenta entre los posibles sucesores. Es ahora mismo presidente del Centro de Gestión de los Seminarios Islámicos del país, miembro del Consejo de Guardianes y segundo vicepresidente de la Asamblea de Expertos.
Medios iraníes le definen como el cruce entre la autoridad religiosa y la influencia política que define la estructura de poder de Irán, pero supuestamente carece de lazos con las Fuerzas Armadas.
– Mohammad Mehdi Mirbageri, en torno a los 60 años, es otro de los nombres que se han barajado a lo largo de los años. Clérigo ultraconservador, es un opositor a Occidente. En la actualidad dirige la academia de las Ciencias Islámicas en la ciudad sagrada de Qom.
– Hasan Jomeiní, de 53 años, nieto del fundador de la República Islámica, lo que le otorga pedigrí revolucionario. Es el custodio del Mausoleo de Jomeiní en las afueras de Teherán y nunca ha ocupado puestos importantes en el país.
Se le considera un moderado y ha apoyado a políticos de esa rama que busca una apertura controlada del país. En las últimas semanas antes de la guerra se le vio en varios actos públicos.
– Moytaba Jameneí, 56 años, hijo del difunto líder lleva años sonando como posible sucesor. Se le atribuye una importante influencia política y con cuerpos armados como la Guardia Revolucionaria. Pero una posible sucesión hereditaria juega en su contra. EFE
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