Casi el 70 % de gasto social alemán fue para vejez y sanidad entre 1992 y 2024, según Ifo
Berlín, 2 jul (EFE).- Un estudio publicado este jueves por el Instituto para la Investigación Económica (Ifo), indica que Alemania dedicó en el periodo 1992-2024 alrededor del 70 % del gasto social a pagos vinculados a la vejez y al desembolso sanitario en una evolución justificada por el envejecimiento de la sociedad.
En el estudio, cuatro economistas analizan el gasto social de Alemania durante esos 32 años y constatan el aumento real del 60 % de las partidas presupuestarias dedicadas a políticas sociales, de manera que en 2024, ese gasto social representaba alrededor de un 31 % del PIB germano (unos 1,341 billones de euros).
En 1992, el gasto social representaba aproximadamente un 26 % del PIB teutón (unos 444.571 millones de euros).
«El Estado de bienestar está creciendo, especialmente en términos estructurales debido al cambio demográfico», indicó la investigadora y autora principal del informe Lilly Fischer, cuyo estudio utiliza datos presupuestarios del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales para el periodo 1992-2024.
«El envejecimiento de la sociedad es uno de los factores que impulsan el aumento de los costes», señalan los investigadores al inicio de su informe, que constata también la reducción de ingresos para el estado por «la disminución de las cotizaciones».
Esto lleva a que aumente «la carga que suponen las cotizaciones sociales y los impuestos sobre la renta y afecta a la competitividad internacional», según el informe.
Según datos de Oficina Federal de Estadística (Destatis), en Alemania había en 1992 un 15 % de la población, alrededor de 12,1 millones de personas, en edad de jubilación, mientras que en 2024 la proporción era de un 22,7 % (unos 19 millones de personas).
De acuerdo con el análisis de Ifo, además de lastrar rentas y competitividad internacional, también se ve afectada negativamente la generación más joven por la dinámica actual.
Según Emilie Höslinger, investigadora y coautora del informe, el crecimiento del gasto social tiene lugar «a costa de la generación más joven» dado que el 80 % de dicho desembolso está relacionado con plantar cara al «envejecimiento de la sociedad».
En el diagnóstico del Ifo, que incluye el reconocimiento del gasto social como «estabilizador económico» en fases de crisis, también se subraya el gasto social en materia de ayudas al desempleo como elemento relevante, aunque «cada vez más quedan en un segundo plano frente a los beneficios relacionados con la edad y salud».
El informe del Ifo se publica en un contexto de reformas a cargo del Gobierno de conservadores y socialdemócratas que lidera el canciller democristiano Friedrich Merz.
Ante esas iniciativas, los investigadores del instituto de Múnich advierten, entre otras cosas, de medidas legislativas sobre gasto social que traigan sólo «cambios de nombre» para prestaciones sociales y no mejoras económicas. EFE
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