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Arquitectura Construcción: El gran retorno de la madera



Blumer-Lehmann participó en la construcción de la fachada del Kilden Performing Arts Center en Noruega.

Blumer-Lehmann participó en la construcción de la fachada del Kilden Performing Arts Center en Noruega.

Los arquitectos exploran las posibilidades extremas de este material con la edificación de torres futuristas de oficinas y cúpulas industriales, en gran parte gracias a la experiencia suiza. Ejemplo: la nueva sede en Zúrich de la empresa periodística Tamedia.

La estructura de siete pisos, hecha de madera y sin soportes de acero, es  absolutamente única, de acuerdo con Christoph Zimmer, responsable de comunicación de Tamedia.

Los planes del arquitecto japonés Shigeru Ban no fueron fáciles para los expertos de la firma Blumer-Lehmann, cada elemento tenía que ser cortado con gran precisión y todas las piezas debían ser ensambladas en el lugar de la obra.

Situada en Gossau, en el cantón de Zúrich, la empresa sucede al aserradero, fundado en 1875. Sigue en manos de la familia Lehmann. Pero al entrar en sus talleres, con el suelo cubierto de serrín y un envolvente olor a madera, se comprende de inmediato que la construcción en ese material es hoy también un asunto de alta tecnología.

“En la actualidad, muchos arquitectos tienen a su disposición programas de diseño asistido por ordenador para concebir todas las formas posibles, pero todavía hay que ejecutarlos. Es una especialidad que desarrollamos intensamente durante los últimos tres o cuatro años”, indica Richard Jussel, responsable de la construcción en madera.

Una bella aventura

Los elementos gigantes que componen el edificio de Tamedia (24 metros de largo y 2 toneladas de peso, cada uno) fueron realizados gracias a la informática. Todos tuvieron que ser calculados al milímetro, para asegurar que encajaran entre sí.

Este proyecto fue una gran aventura, incluso para una empresa con gran experiencia como Blumer-Lehmann, añade Richard Jussel. Considerada entre las líderes del rubro, la firma compitió con muchas otras para la atribución del mandato del que ha sido considerado como el edificio más grande de su tipo en el mundo.

El edificio de Tamedia es solamente una de las muchas estructuras innovadoras de madera que empiezan a surgir en todo el país. El mismo Shigeru Ban trabaja en otro proyecto espectacular, la sede del grupo relojero Swatch en Biel, que deberá estar terminado en 2015.

Además, las salineras Schweizer Rheinsalinen construyeron de manera reciente la mayor cúpula de madera en Europa para almacenar su sal durante el invierno. En Mellingen, en el cantón de Argovia, se encuentra el mayor conjunto de edificios de madera en el país.

Una larga ausencia

Según Lignum, entidad que reúne a la industria en cuestión, en el año 2012 se registró en Suiza un auge en la construcción con madera. Su portavoz, Michael Meuter, puntualiza que se requirió tiempo para ello. A principios del siglo XX, se seguía utilizando la madera para los chalets o las estaciones de ferrocarril. Luego vino el reinado del acero y el cemento. No fue sino hasta finales de 1980 cuando el interés por la madera comenzó a resurgir,

Más tarde vinieron los avances tecnológicos, como el uso de la informática en el diseño y la producción, y se invirtió en la formación en el área de ingeniería de la madera, un invento suizo. “Fue un trabajo pionero para capacitar a las personas que entienden los problemas de la construcción”, señala Michael Meuter.

En 2004, las consignas en caso de incendio fueron adaptadas para permitir el uso de la madera en la construcción de edificios de seis plantas.

Además, en la actualidad existe un fenómeno de imagen mediante el cual el uso de la madera es típicamente suizo, como en el edificio Tamedia. “Se trata de una arquitectura de prestigio”, según Michael Meuter. Otra ventaja, la madera es durable y utiliza menos CO2 que otros materiales.

Una tendencia

El informe 2012 sobre el consumo de madera en Suiza confirma la tendencia a la construcción en ese material. Precisa, por ejemplo, que su empleo pasó de 2,52 millones de metros cúbicos en 2001 a 2.770.000 en 2009, la mayoría (45%) en inmuebles.

“El mayor incremento se registró en apartamentos, y en el caso de grandes proyectos, constatamos casi el doble”, indica Birgit Neubauer-Letsch del Instituto de Ciencias Aplicadas de la Universidad de Berna, autora del estudio en colaboración con la Oficina Federal para el Medio Ambiente.

“Observamos también un aumento en edificios comerciales, especialmente entre los más pequeños”.

La madera es también un material popular para la construcción de anexos y renovaciones (aproximadamente el 30% de los apartamentos y casas).

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Efectos sobre la industria

Los efectos de ese auge repercuten en la industria. “Las grandes empresas de la construcción en madera que se encargan de piezas de precisión han duplicado su capacidad”, afirma Michael Meuter. “Pero los aserraderos no se benefician, ya que, entre otras cosas, la madera suiza es más cara y por lo tanto, se encuentra en situación de desventaja frente a la madera europea”.

Blumer-Lehmann ha triplicado su volumen y el número de sus empleados, y ha aumentado sus ingresos hasta en diez veces en los últimos 30 o 40 años. Richard Jussel añade que en la actualidad se cuenta con una buena red de ingenieros y arquitectos que trabajan con la madera.

Líder

El arquitecto Shigeru Ban ha recurrido al conocimiento tecnológico de Suiza, “el país más avanzado del mundo”. Para Michael Meuter, Suiza se ubica por delante de Austria y Alemania. De hecho, sus expertos tienen una gran demanda.  Así, Blumer-Lehmann ha trabajado en Corea del Sur y Noruega.

El ingeniero en trabajos públicos y de construcción en madera, Hermann Blumer (que no tiene nada qué ver con Blumer-Lehmann) es conocido como aquél que triunfa donde otros han fracasado. Fue él quien desarrolló el método de montaje de los elementos del edificio de Tamedia. Blumer, que ha trabajado con Shigeru Ban en otros proyectos, admite que fue un reto, pero que retomó una idea de los artesanos del pasado.

La industria de la madera puede ser relativamente modesta en comparación con otros sectores, pero tiene “gente inteligente” que contribuye a hacerla tomar la dirección correcta, añade Michael Meuter. Por lo tanto, podemos decir que la construcción de madera en Suiza es algo más que chalets tradicionales. “La madera puede permitir ir más allá, y eso es lo que la hace tan apasionante”.


Traducción, Marcela Águila Rubín , swissinfo.ch


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