Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Nuevas medidas para incentivar la donación de órganos



El Hospital Universitario de Basilea realiza anualmente un0s 20 trasplantes de riñón.

El Hospital Universitario de Basilea realiza anualmente un0s 20 trasplantes de riñón.

(Keystone)

En Suiza hay pocas donaciones de órganos y son casi mil los pacientes que aguardan uno de sustitución. Una científica de la Universidad de Neuchâtel pretende cambiar esta situación recurriendo a métodos poco ortodoxos en el país.

“La carencia de órganos es un problema de la salud pública y corresponde al Estado ocuparse de él“, escribe Mélanie Mader, de la Universidad de Neuchâtel, en su tesis de doctorado.

En realidad, es la ley sobre trasplantes la que obliga a las autoridades a tener en existencia una cantidad suficiente de órganos disponibles. Sin embargo, no tienen los medios necesarios para estimular la donación voluntaria de órganos, critica Mader.

La población suiza tiene en general una actitud positiva con respecto a la donación de órganos, pero son pocos los que llenan la tarjeta de donante. Mélanie Mader atribuye este hecho a las barreras psicológicas que surgen al pensar en la muerte.

En resumen señala: “Hacen falta incentivos para aumentar la disposición a donar órganos” y eso implica el planteamiento y análisis inmediatos de varias propuestas.

Seguro de enfermedad: primas más baratas

Por una parte sugiere abordar el problema desde los costes y cita como ejemplo a Holanda, donde toda persona que acepte la extracción de sus órganos tras su fallecimiento recibe, desde finales de 2008, una reducción del 10% en la prima de su caja de enfermedad.

Eso no es suficiente, pero podría animar a que algunas personas llenen la tarjeta de donante, dice convencida Mélanie.

A su vez, Silvia Schütz, portavoz de la federación de cajas de enfermedad Santésuisse, señala a swissinfo.ch que esta propuesta es “interesante, pero muy exótica y poco realista“.

Santésuisse, añade, no podría opinar sobre el coste concreto de tal medida porque los instrumentos estadísticos de las aseguradoras no disponen de ese diagnóstico.

En cambio la idea es atrayente para el director de Swisstransplant –Fundación Suiza para la Donación y Trasplantación de Órganos-, Franz Immer.

“Se sabe que para dos tercios de los pacientes en espera de un riñón, los costes del trasplante de ese órgano -capaz de funcionar entre 15 y 20 años-, equivale a un año de diálisis. Grosso modo se podría ahorrar hasta mil millones de francos en los gastos de la salud pública”.

Pago de costes funerarios

Mélanie Mader se refiere además a un proyecto que en uno de los estados de EEUU prevé el pago parcial de los costes de entierro de un donante de órganos.

Esa sería una propuesta aplicable desde el punto de vista del director de Swisstransplant. Si bien es aún inexistente en la donación de órganos en Suiza, ya es practicada en los Institutos de Anatomía.

Éstos compensan a las personas que ponen sus cuerpos a disposición de la ciencia pagando una parte de sus funerales.

“Tenemos interés en trabajar con los Institutos de Anatomía. No haría falta donar un cuerpo (cadáver) si es posible donar un órgano”, explica Immer.

Se trata esencialmente de recompensar el desprendimiento o la disposición que tengan las personas fallecidas de ayudar a otras, y no de pagar por el órgano. Tal hecho está, además, prohibido por la ley, precisa Immer.

Mader tampoco descarta la posibilidad de reducciones tributarias para los donantes voluntarios; de manera similar a lo aplicado en otros gastos sociales.

Prioridades

La doctoranda Mader preferiría, sin embargo, introducir otra solución: “Dar prioridad a los donantes voluntarios si llegaran a necesitar un órgano sustituto”.

Por supuesto que los receptores no serían sólo donantes. Los actuales criterios de decisión como la urgencia, la utilidad médica y el tiempo de espera quedarían invariables. Mader coloca en cuarto lugar la voluntad de ser donante.

Franz Immer conoce este modelo que habría sido ampliamente analizado en el marco de las consultas hechas sobre la nueva ley de trasplantes. “Nos hemos distanciado de ese camino porque la ley establece que cada persona en Suiza debe tener el mismo derecho a un órgano, la misma posibilidad. Sin ninguna discriminación”.

Otras posibilidades

Franz Immer ve aún otra posibilidad para elevar el número de donantes de órganos en Suiza. “La solución contradictoria supone que quienes no desean donar un órgano deben hacerlo saber. Tal decisión sería registrada en un banco de datos especial".

Esta medida ya es parcialmente usada en el extranjero limítrofe. Pero en Suiza sería difícil ponerla en práctica debido al marcado temor que se tiene de los registros y datos personales, sobre todo de lo que podría hacerse con ellos.

En la actualidad es determinante la voluntad del difunto. “Debemos tener el SÍ para la donación de un órgano, ya sea mediante una tarjeta o el expreso deseo del fallecido“.

El número de donantes de órganos en los países vecinos es dos veces mayor que en Suiza. No obstante, Immer no está seguro de si ello se debe exclusivamente a la solución opuesta.

La Oficina Federal de Salud Pública (OFSP) no se opone en principio a la solución contradictoria. “Pero para ello es necesario concienciar a la población”, declara Theodor Weber, jefe de la Sección de Medicina de Trasplantes y Reproducción.

“De acuerdo a las normas actuales no es necesario que quien no desee donar lo manifieste explícitamente. Pero tendría que serlo en el caso de la solución opuesta”.

Campaña publicitaria

La Oficina Federal de Salud Pública ha iniciado una campaña publicitaria paralela a la puesta en vigencia de la nueva ley de trasplantes de órganos.

“El gobierno federal permanece neutral. Nuestra campaña no reclama más trasplantes, aunque naturalmente nos alegraría que sea así”, sostiene Theodor Weber.

A su juicio, el problema no es la supuesta reticencia de la población suiza a donar órganos. Sobre todo, dice, habría que usar mejor el potencial hospitalario existente.

Por tanto, considera que “la optimización de los procesos hospitalarios logran un efecto mayor. Weber también se refiere a “más camas para los fallecidos cerebrales”.

Etienne Strebel, swissinfo.ch
(Traducción: Juan Espinoza)

Trasplantes en 2009

Durante el año 2009 fueron extraídos en Suiza un total de 397 órganos donados por personas fallecidas. De esa cifra, 373 (97%) pudieron ser trasplantados.

Corazones trasplantados: 30
Pulmones trasplantados: 39
Hígados trasplantados: 95
Páncreas trasplantados: 20
Riñones trasplantados: 189

Fin del recuadro

Centros de Trasplante en Suiza:

Hospital Universitario de Ginebra: hígado, riñones, páncreas, células de los islotes pancreáticos, intestino delgado.

Centro Hospitalario Universitario de Vaud, Lausana: corazón, pulmones, riñón.
Hospital Universitario de Berna (Inselspital): corazón, hígado, riñón, células de los islotes pancreáticos.
Hospital Universitario de Basilea: riñón.

Hospital Universitario Zúrich: corazón, hígado, pulmones, riñón, páncreas, células de los islotes pancreáticos.

Hospital Cantonal de San Gall: Riñón

Fin del recuadro


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×