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Un gen de orégano para proteger el maíz

Cuando el maíz pierde su capacidad natural contra las plagas.

(Keystone)

Cuando un insecto ataca sus raíces, normalmente el maíz es capaz de atraer a un gusano para que ataque al intruso. Pero si la planta pierde esa facultad, uno puede devolvérsela injertándole un gen del orégano, técnica que ha sido desarrollada en Suiza y Alemania.

En abril de 2005, el equipo del profesor Ted Turlings, de la Universidad de Neuchâtel, publicó en la revista británica Nature un descubrimiento que interesa a los agricultores del mundo entero para frenar una plaga del maíz.

Los biólogos mostraron un mecanismo natural de defensa del maíz contra el insecto que se alimenta de sus raíces, conocido bajo el nombre científico de 'diabrotica virgifera'. Si la planta siente el ataque de este animal, emite una molécula olorosa que atrae a un nematodo, un gusano minúsculo que mata al parásito.

Pero hay un problema: numerosas especies de maíz -sobre todo aquellas cultivadas en América del Norte- han perdido la facultad de reproducir esa molécula, debido a las selecciones y cruces de semillas del maíz, destinados a volver la planta más adaptable a ciertos sitios y para que produzca granos mayores.

"Con elegancia"

Cuatro años y medio después de esa primera publicación, Ted Turlings y sus colegas anunciaron un nuevo descubrimiento: lograron devolver esa facultad natural a la planta del maíz. Una labor realizada a nivel genético en el marco del polo de investigación nacional 'Supervivencia de las plantas' y en colaboración con el Instituto Max Planck de Ecología Química en Jena, Alemania.

Este paso les ha valido a los científicos suizos y alemanes una publicación en la revista PNAS, órgano de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Según subrayan los autores, esta primicia fue lograda "con elegancia biotecnológica y control biológico de los cultivos".

Este trabajo corresponde plenamente a la vocación del Polo Nacional, que es la de promover la agricultura sostenible. Al estimular las defensas naturales de las plantas, se contribuye a reducir el uso de pesticidas químicos, que provocan a su vez consecuencias medioambientales.

¿Por qué el orégano?

"El gen que otorga a la planta la facultad de emitir esa molécula estaba presente en todos los tipos de maíz que pudimos analizar", explica Ivan Hiltpold, uno de los autores de la investigación. El tema, de hecho, fue la base de su tesis doctoral.

"Pero en algunas variedades esa molécula no aparece, aunque no sabemos la razón", agrega Hiltpold.

Por su parte, el orégano, que no tiene parentesco alguno con el maíz, produce una molécula similar, que atrae también al nematodo. "Teníamos temor de que al utilizarlo en el gen del maíz, se desactivara, pero ¡funcionó!" Ivan Hiltpold verificó este proceso justamente en una prueba de maíz no modificado que perdió esa defensa natural contra el diabrotica en un campo de Missouri (EEUU).

Europa, invadida

Este insecto -que llegó a Europa en la década pasada, probablemente en un cargamento llegado de Estados Unidos a un aeropuerto de Yugoslavia-, tiene la capacidad de destruir hasta el 80% de una cosecha del grano, y ya ha colonizado todo el este del continente.

"También se encuentra en Alemania, Países Bajos, Italia e Inglaterra. Desde su arribo, su difusión no ha cesado", constata Hiltpodl. En Suiza aún está confinado al sur de los Alpes. En el norte, aunque se ha percibido su presencia, aún no se ha instalado de modo devastador.

Ciencia en primer término

Este procedimiento es del interés de los grandes agroquímicos como Monsanto y Syngenta, puesto que se trata, como explica el joven doctor en Biología, de una forma más dulce de combatir la plaga, pues en este caso sólo se agrega un gen similar al que ya existe en la planta, aunque no exprese sus cualidades naturales, en lugar de utilizar uno totalmente ajeno.

Una patente ya ha sido presentada, pero Hiltpold no se hace ilusiones sobre un eventual regreso de la inversión hasta ahora realizada; además no ha sido el objetivo de la investigación, de índole totalmente científica. "Quisimos demostrar que con la genética es posible restablecer las capacidades primarias del maíz para su autodefensa natural".

Después, si una gran compañía se interesa por comercializar un maíz capaz de atraer los nematodos en caso de plaga, "tendrá otros medios, otras técnicas, y encontrará, sin duda, una manera de esquivar esta patente", concluye.

Marc-André Miserez, swissinfo.ch
(Traducción al español : Patricia Islas Züttel)

'Sobrevivencia de las Plantas'

Polos de Investigación. Coordinado desde la Universidad de Neuchâtel, 'Sobrevivencia de las Plantas' es uno de los Polos de Investigación Nacional (PRN) respaldados por el Fondo Nacional Suizo para la Investigación Científica (FNS).

Estos Polos tienen por función establecer una red de instituciones y escuelas superiores para realizar proyectos de investigación de alto nivel desde un aspecto interdisciplinario e innovador, para abordar temas de importancia estratégica para el futuro de la ciencia, de la economía y de la sociedad suizas.

Financiamiento.. El FNS ha invertido hasta 2008 480 millones de francos en los Polos de Investigación Nacional, asegurando un tercio de su presupuesto. El resto se reparte entre las universidades (665 millones de francos) y otros círculos interesados (176 millones de francos).

Agricultura sostenible El PRN 'Sobrevivencia de las Plantas' reagrupa a unas 200 personas de unas 12 instituciones. Sus principales objetivos la preservación de la biodiversidad y la búsqueda de soluciones para la agricultura sostenible. Su presupuesto de 2001 a 2008 fue de 58 millones de francos, de los cuales 27 del FNS.

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