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Los bancos de desarrollo: ¿qué papel desempeñan y cuál es su impacto?

El lecho de un río en el Amazonas
Los bancos de desarrollo conceden un lugar preponderante al cambio climático y han manifestado su compromiso de alinear su actividad financiera al Acuerdo de París en materia climática. Keystone

Mientras países occidentales, como Suiza y Estados Unidos, recortan sus presupuestos de ayuda internacional, los bancos de desarrollo ganan relevancia. ¿Cómo operan cotidianamente y qué resultados están aportando a los países del Sur?

Los bancos de desarrollo son bancos cooperativos fundados por los Estados. Su misión es apoyar el desarrollo de otros países, frecuentemente, vía la financiación de proyectos de infraestructura que reciben créditos pactados a tasas de interés muy ventajosas. En un contexto global en el que algunas naciones están recortando las ayudas públicas para el desarrollo, la labor de estos bancos se torna cada vez más importante.

¿Desde cuándo existen los primeros bancos de desarrollo?

Históricamente, los bancos de desarrollo han sido un pilar del sistema multilateral. En 1944, en plena Segunda Guerra Mundial, representantes de 44 países se reunieron en una conferencia en Bretton Woods, Estados Unidos, para dar vida al Fondo Monetario Internacional (FMI), que buscaba estabilizar la economía mundial. Acordaron también la creación del primer banco de desarrollo: el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), cuya misión era apoyar la reconstrucción que requería Europa tras la guerra y promover la estabilidad.

¿Cuál es la función de un banco de desarrollo?

Los bancos de desarrollo son bancos cooperativos fundados por los Estados. Movilizan fondos de los propios países accionistas, pero también gestionan capitales privados. Tener como accionistas a las principales naciones ricas permite a estos bancos acceder a los mercados de capital, en los que obtienen créditos con condiciones muy ventajosas. Fondos que permiten la financiación de proyectos de inversión en países en desarrollo que no habrían accedido a esos mismos recursos de forma directa.

Esencialmente, los bancos de desarrollo brindan apoyo a países con ingresos bajos o medios, como India o Indonesia. Cuando se trata de naciones más pobres, como Etiopía, también hay acceso a préstamos, pero exentos del pago de intereses gracias a fondos muy específicos, según un reporte la Escuela Politécnica Federal de ZúrichEnlace externo (EPFZ).

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Política exterior

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¿Qué distingue a la banca de desarrollo de la ayuda internacional tradicional?

Fritz Brugger, del Centro para el Desarrollo y la Cooperación (NADEL)Enlace externo de la EPFZ, explica las diferencias. «La cooperación al desarrollo se apoya en dos instrumentos que son complementarios: las contribuciones, que no es necesario reembolsar, y los créditos, que sí deben reembolsarse, pero sin pago de intereses o a tasas reducidas». En cambio, los bancos de desarrollo multilaterales funcionan de otra manera: «el Banco Mundial es fundamentalmente eso, un banco».

Esto significa que el Banco Mundial concede préstamos a proyectos específicos o a Estados, pero siempre entregando fondos que deben reembolsarse después. Pero tienen la ventaja de ser instituciones capaces de movilizar grandes cantidades de dinero.

¿Por qué los bancos de desarrollo adquieren cada vez más relevancia?

Porque muchos países occidentales, comenzando por Estados Unidos, pero Suiza también forma parte de la lista, están recortando sus presupuestos para la ayuda internacional. Ante este retroceso, se produce un fortalecimiento del papel de los bancos de desarrollo, dice Fritz Brugger.

En su más reciente informe de evaluaciónEnlace externo sobre la participación de Suiza en los bancos de desarrollo multilaterales, el Consejo Federal destacó este mismo argumento. Mientras las ayudas públicas destinadas al desarrollo «padecen una presión creciente», los bancos de desarrollo «han seguido aumentando sus volúmenes de inversión y reforzando su misión», cita.

Pero estas instituciones no fueron diseñadas para sustituir a la ayuda al desarrollo. «No todos los proyectos pueden ser financiados con préstamos y el riesgo de sobreendeudamiento siempre está presente», advierte Fritz Brugger. Una inquietud que es compartida por múltiples especialistas en desarrollo, porque incluso ofreciendo condiciones ventajosas en materia de tasas de interés, los préstamos siempre deben reembolsarse.

Un hombre delante de un póster de África
Akinwumi Adesina, expresidente del Banco Africano de Desarrollo, imagen tomada el 23 de mayo del 2022 durante la Asamblea Anual de la institución celebrada en Accra, Ghana. AFP

¿Cuál ha sido la evolución del papel de los bancos de desarrollo en los últimos años?

Durante la última década, los bancos de desarrollo han experimentado diversas reformas. En 2015, por ejemplo, el Banco Mundial publicó un documento estratégicoEnlace externo que buscaba establecer una «visión común entre la comunidad de accionistas» para facilitar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, como la reducción de la pobreza extrema.

La meta era reforzar el papel del sector privado en el desarrollo. «Los mercados competitivos (…) son esenciales para garantizar la sostenibilidad de los objetivos de desarrollo y para promover la oferta de oportunidades económicas inclusivas, especialmente para las mujeres y los grupos desfavorecidos».

Adicionalmente, a partir del 2023 se impulsó una reforma basada en una nueva hoja de ruta evolutiva (Evolution roadmap), en cuya elaboración participó Suiza. Se buscaba dotar a estos bancos de una mayor capacidad para responder de forma eficaz a los desafíos de un mundo globalizado, como la crisis climática o las pandemias. «Antes, la financiación de la banca de desarrollo se centraba en las prioridades nacionales o regionales», explica al respecto Ivan Pavletic, jefe del sector de Cooperación Multilateral de la Secretaría de Estado de Economía (SECO).

Pero en el contexto de la pandemia de COVID-19, muchos países de ingresos bajos o medios necesitaron ayudas financieras de rápido suministro. Ivan Pavletic precisa que la cooperación bilateral habría sido incapaz de movilizar fondos de la envergadura que se necesitaban y en plazos tan breves. De hecho, los bancos de desarrollo fueron capaces de reunir más de 200.000 millones de dólares en un tiempo récord. «Esta hoja de ruta evolutiva busca ampliar el mandato para que (los bancos de desarrollo) respondan mejor a los retos que impone el contexto global», dice.

¿Qué críticas reciben los bancos de desarrollo?

El hecho de que el Banco Mundial le conceda tanta importancia al capital privado despierta críticas. Kristina Lanz, integrante de la oenegé suiza Alliance Sud, asegura que esta orientación tiene un impacto sobre todo el sector del desarrollo, ya que el Banco Mundial marca la pauta a nivel global.

«Lo que observamos es un efecto de goteo», detalla Kristina Lanz. Explica que en todo el sector del desarrollo hay cada vez más interés por colaborar con el sector privado, pero hay problemas que no pueden ignorarse. «La pobreza se concentra particularmente en los Estados más frágiles o en las zonas rurales, y no son interesantes para las inversiones privadas. Así que nuestro temor es que se canalicen más recursos hacia regiones y sectores rentables, en detrimento de las poblaciones más pobres», dice.

Actualmente, los bancos de desarrollo consideran que el cambio climático es una de sus principales preocupaciones y han externado su compromiso por alinear sus actividades con los objetivos del Acuerdo Climático de París del 2015.

De hecho, los apoyos de los bancos de desarrollo a países de ingresos bajos o medios han alcanzado los 85.100 millones de dólares en financiación climáticaEnlace externo. «Pero persisten deficiencias, por ejemplo, en áreas como el comercio, en donde el dinero fluye hacia los bancos que invierten en proyectos vinculados a las energías fósiles», critica Kristina Lanz.

La especialista en cooperación internacional advierte también los riesgos que hay en materia climática desde que inició el gobierno de Donald Trump. Estados Unidos es el principal país accionista del Banco Mundial con 17,5% de los títulosEnlace externo. «El escepticismo manifiesto de Estados Unidos ante la lucha climática influye los debates internos en el Banco Mundial», confirma Ivan Pavletic. Pero explica también que ningún país accionista, sin importar su talla, puede imponer su visión de forma unilateral.

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¿Qué estrategia seguirá Suiza?

El giro observado en la política de Estados Unidos supone un reto también para Suiza. Como país, tiene el compromiso de defender ante los bancos de desarrollo las prioridades fijadas por el Parlamento helvético. Por ejemplo, el fortalecimiento del Estado de derecho, los derechos humanos, la igualdad de género y la lucha contra el cambio climático, entre otros.

El peso accionario que tiene Suiza en los bancos de desarrollo multilaterales es un componente esencial de la cooperación internacional del país, refirió el Consejo Federal en un informe de evaluación. Suiza es uno de los principales miembros de los bancos multilaterales y posee un capital social que totaliza 774.000 millones de dólares.

Un compromiso con el desarrollo que le «permite a Suiza explotar las sinergias que se derivan de su cooperación bilateral y potenciar su efecto», según el Consejo Federal. Para funcionar eficazmente, la cooperación bilateral debe centrarse en países concretos, pero los bancos de desarrollo sí tienen la posibilidad de operar con enfoques mucho más globales, explica la ETHZ.

Hasta este momento, el viraje del Gobierno de Estados Unidos no ha tenido repercusiones concretas en el trabajo que realizan los bancos de desarrollo, dice Ivan Pavletic. Y Suiza mantiene firme su intención de defender el cumplimiento de sus compromisos climáticos.

Pero Kristina Lanz advierte que el desafío de alcanzar los objetivos suizos en el seno de los bancos de desarrollo no depende solo de Estados Unidos. Suiza representa ante el Banco Mundial los votos de un grupo de países que son partidarios de las energías fósiles, y el papel que ha jugado Suiza ha sido poco contundente. Así que Lanz recibe con beneplácito la decisión del Consejo Federal de publicar un informe de evaluación en este tema. «Es fundamental que Suiza rinda cuentas sobre su actuación y manifieste explícitamente su compromiso en algunos asuntos».

Editado por Benjamin von Wyl. Adaptado del inglés por Andrea Ornelas. Versión en español revisada por Carla Wolff.

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