Con Netanyahu al lado, Trump declara la soberanía de Israel en el Golán
Con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu a su lado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el lunes que los Altos del Golán pertenecen a Israel, otorgándole otra importante victoria diplomática a su «amigo», que busca la reelección en comicios cargados de incertidumbre.
Netanyahu no escatimó elogios para Trump al verlo firmar la proclamación en la Casa Blanca, comparándolo con el presidente Harry Truman, quien reconoció a Israel, e incluso con Ciro el Grande, el rey persa que liberó a los judíos de Babilonia.
«Su decisión de reconocer la soberanía de Israel en los Altos del Golán es histórica», le dijo Netanyahu a Trump, sobre el territorio de Siria que el Estado judió conquistó durante la Guerra de los Seis Días de 1967.
«Israel ganó los Altos del Golán en una justa guerra de autodefensa, y las raíces del pueblo judío en el Golán se remontan a miles de años», agregó.
«Debería haber sido hace décadas», dijo Trump, al igual que hizo a fines de 2017 al reconocer a Jerusalén como la capital del Estado judío, rompiendo con la tradición diplomática estadounidense y el consenso internacional.
Netanyahu vino a Washington para la conferencia del Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos–Israel (AIPAC en inglés), el lobby pro-israelí de Estados Unidos, pero interrumpió su visita después de que un cohete disparado el lunes desde la Franja de Gaza controlada por Hamas golpeara Tel Aviv dejando siete heridos.
Justo cuando Netanyahu llegaba a la Casa Blanca, aviones de combate israelíes atacaron objetivos en Gaza vinculados a Hamas, que negaron haber llevado a cabo el ataque, y el primer ministro prometió responder «enérgicamente a esta agresión sin sentido».
– Oposición internacional –
Trump quedó solo en su movida: las Naciones Unidas y los aliados de Washington, Francia y Reino Unido, dijeron que seguían considerando los Altos del Golán como «ocupados por Israel» en línea con las resoluciones de la ONU.
La portavoz de la cancillería rusa, Maria Zakharova, dijo que la declaración de Trump «ignora todos los procedimientos internacionales» y «podría provocar una nueva ola de tensiones» en Medio Oriente.
Siria denunció el «ataque flagrante» a su soberanía, mientras que el ministro de Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, criticó a Trump por dar «virtualmente un regalo electoral» a Netanyahu.
Israel anexó los Altos del Golán en 1981, pero sin apoyo internacional. El territorio era visto como un problema relativamente fácil de resolver, ya que tanto el presidente sirio Bashar al Asad como los 20.000 colonos del Golán son en gran parte laicos en una región dominada por disputas religiosas.
Pero Siria ha estado envuelta durante años en una guerra civil devastadora en la que Irán ha hecho avances, ante la firme oposición de Israel, que se ha comprometido a erradicar la presencia del régimen clerical.
El vicepresidente estadounidense Mike Pence puso de pie a la audiencia del AIPAC cuando calificó a Trump como «el mejor amigo del pueblo judío y el Estado de Israel».
En medio del afecto mutuo expresado por Trump y Netanyahu, los principales demócratas que quieren llegar a la Casa Blanca tomaron distancia del AIPAC, una ausencia que Pence destacó con entusiasmo.
El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, un demócrata en cuya ciudad viven 1,2 millones de judíos, reconoció ante el AIPAC las diferencias con Netanyahu, pero recibió una gran ovación por oponerse a boicotear a Israel por su trato a los palestinos.
– Gantz promete «fuerza» –
En el poder por una década, Netanyahu está bajo amenaza de ser acusado de corrupción en tres casos. El político de derecha, que este año se convertiría en el primer ministro más antiguo de la historia de Israel, enfrenta un desafío inesperadamente duro en las elecciones del 9 de abril frente al centrista Benny Gantz.
En el foro de AIPAC, Gantz, un general retirado, citó la experiencia de su madre como sobreviviente del Holocausto y su propio servicio en el ejército, afirmando que «la fuerza y el poder moral se unen».
«Es por eso que desde esta etapa le digo al régimen iraní ‘Nunca más’. No le permitiremos establecerse en Siria, no le permitiremos desarrollar armas nucleares», dijo.
«En mi mandato, no se convertirá en una potencia regional y no dudaré en usar la fuerza cuando sea necesario», aseguró
Gantz dijo que Jerusalén siempre sería la «capital eterna y unida de Israel» y agregó, sin descartar un Estado palestino en Cisjordania, que el Valle del Jordán «siempre» sería la frontera de seguridad del este de Israel.
Pero se ganó el aplauso del público judío estadounidense cuando se dedicó a los asuntos domésticos, prometiendo una mayor inclusión en el Muro Occidental en Jerusalén, donde las mujeres están separadas de los hombres, y reprendió a Netanyahu por aliarse con un partido condenado como racista.