La batalla contra el metano puede contribuir a atenuar la crisis energética
La reducción de las emisiones de metano puede contribuir tanto a frenar el cambio climático como a suministrar enormes cantidades de gas para paliar la crisis energética provocada por la guerra en Oriente Medio.
Francia reunió este lunes a ministros, actores económicos y científicos en una conferencia internacional para reducir las emisiones de este gas de efecto invernadero que acelera el cambio climático y se mantiene en niveles «muy altos», según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Enmarcado en la presidencia francesa del G7, el encuentro debe permitir «acelerar la aplicación de soluciones eficaces para reducir las emisiones», dijo la ministra francesa de Transición Ecológica, Monique Barbut.
«Por supuesto, la acción sobre el metano no es el combate de un solo actor y nadie puede ganar solo», añadió la ministra.
El metano, un gas inodoro e invisible, es el principal componente del gas natural que emiten, entre otros, los gasoductos, las vacas y los vertederos.
Cada año se liberan en el mundo unos 580 millones de toneladas, de las cuales el 60% son imputables a la actividad humana, con la agricultura a la cabeza, seguida de la energía, un sector que concentra la atención en esta batalla climática.
El metano, con una capacidad de calentamiento muy superior al del CO2, es responsable de aproximadamente el 30% del aumento de la temperatura mundial desde la revolución industrial.
En los últimos años, los países y las empresas han anunciado compromisos para reducir el metano que cubren «actualmente más de la mitad de la producción mundial de petróleo y gas».
No obstante, las emisiones vinculadas a las energías fósiles (petróleo, carbón, gas) se han mantenido todavía en «niveles muy altos» en 2025, lo que refleja «un importante desfase en la ejecución», advierte la AIE en su informe anual Global Methane Tracker, publicado este lunes.
– Seguridad energética –
En 2025, la producción récord de energías fósiles fue responsable del 35% de las emisiones de metano de origen humano, un total estimado en 124 millones de toneladas, lo que supone un ligero aumento respecto a 2024 (121 Mt), según el informe.
En la industria del petróleo y el gas, el metano se escapa por fugas en válvulas o gasoductos o durante operaciones de desgasificación directo a la atmósfera o de combustión ineficiente en antorcha (combustión incompleta del gas) en las instalaciones.
Existen soluciones, como la detección y reparación de fugas o la limitación de la quema en antorcha, que permitirían evitar el 30% de las emisiones procedentes de las actividades relacionadas con los combustibles fósiles «a coste cero», ya que el gas capturado podría revenderse.
En plena crisis energética, «atacar el metano también podría ayudar a los países a reforzar la seguridad de los mercados de gas», afirmó la AIE.
La crisis energética «sin duda le da a cada uno una razón adicional para actuar con rapidez», declaró a la AFP la primera ministra de Barbados, Mia Mottley.
El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, hizo hincapié en la importancia de luchar contra este «desperdicio». «La reducción del metano y la seguridad energética no son prioridades rivales», dijo.
La guerra contra Irán lanzada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel desencadenó el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Teherán. Como consecuencia de ello el suministro se redujo y los precios se dispararon.
Según la AIE, se podrían recuperar anualmente 200.000 millones de m3 de gas reduciendo las emisiones provenientes de las operaciones petroleras y gasísticas y eliminando la quema de gas no relacionada con situaciones de emergencia. Es casi el doble de los volúmenes de gas que transitaron por el estrecho de Ormuz en 2025.
Alcanzar este nivel de reducción llevaría su tiempo, pero 15.000 millones de m3 podrían liberarse rápidamente, estima la agencia.
«Reducir las emisiones de metano sigue siendo una de las mejores cosas que podemos hacer para frenar el calentamiento global, al mismo tiempo que limpiamos nuestro aire, mejoramos la salud pública y reforzamos nuestra seguridad energética», declaró el ministro británico de Energía, Ed Miliband, en un mensaje en video.
Aproximadamente el 70% de las emisiones de metano del sector fósil provienen de los diez países más emisores, con China a la cabeza, seguida de Estados Unidos y Rusia.
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