Cuatro claves para seguir las elecciones generales de Uganda
Kampala, 13 ene (EFE).- Uganda celebra este jueves unas elecciones generales en las que el jefe del Estado, Yoweri Museveni, en el poder desde 1986, tratará de extender su mandato frente al cantante y líder opositor Robert Kyagulanyi, conocido por su nombre artístico, Bobi Wine.
Estas son las claves para seguir estos comicios, que se desarrollarán tras meses de represión de la oposición:
1. ¿Qué se vota?
Más de 21,6 millones de ugandeses -de una población de unos 46 millones de personas- están llamados a las urnas en una jornada en la que se elegirá tanto al presidente como a los miembros del Parlamento.
El país ha habilitado 50.740 centros.
El atención se centra, sobre todo, en las elecciones presidenciales, cuyo ganador gobernará el país los próximos cinco años.
Para vencer en una primera vuelta, el candidato debe obtener el 50 % más uno de los votos, según el sistema electoral ugandés, que contempla la posibilidad de una segunda vuelta en caso contrario.
Uganda —un país de 241.000 kilómetros cuadrados— está dividida en 353 circunscripciones, cada una representada por un parlamentario. Sin embargo, el Parlamento también incluye escaños reservados para mujeres, jóvenes, personas con discapacidad y personas mayores, entre otros colectivos.
Con todos ellos, el número total de diputados alcanza los 556.
2. ¿Quiénes son los candidatos presidenciales?
La Comisión Electoral de Uganda ha aprobado ocho candidaturas presidenciales, pero destacan dos por respaldo popular.
El país está cubierto de carteles con el rostro del presidente Museveni, de 81 años, sobre un fondo amarillo —el color de su partido, el Movimiento de Resistencia Nacional (NRM)— y vestido con su característico sombrero de ala ancha. El mandatario busca su séptima reelección después de casi cuatro décadas al frente del país.
Muy distintas son las condiciones de su rival principal, Bobi Wine, de 43 años, líder de la Plataforma de Unidad Nacional (NUP), que se enfrenta a Museveni por segunda vez en unas elecciones presidenciales y recorre el país con un chaleco antibalas y un casco militar: una manera de denunciar las interrupciones constantes de su campaña por parte de las autoridades.
3. Promesas electorales.
Museveni dice estar de nuevo en la carrera presidencial porque aún tiene planes por cumplir: crear más riqueza, mejorar la educación y la infraestructura, combatir el crimen y la corrupción, y ampliar el acceso la salud y el agua potable, entre otros.
El mandatario ha convertido al país en una economía de rápido crecimiento.
Pero los buenos indicadores macroeconómicos no han impedido que el 75 % de la población trabaje en el sector informal, según la ONU, y carezca de ingresos regulares. Así, más del 59 % de los ugandeses vive con menos de tres dólares al día.
Ese desencanto ha favorecido la popularidad de Bobi Wine, quien propone la creación de una “nueva Uganda” basada en el respeto de los derechos humanos y la libertad de expresión, el establecimiento de una comisión independiente de nombramientos judiciales para reforzar la independencia de la justicia, más transparencia, y programas sociales.
4. Represión de la oposición.
La campaña electoral ha estado marcada por la represión de la oposición. Según la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, al menos 550 personas vinculadas con la oposición han sido detenidas, incluidos miembros y simpatizantes del partido de Bobi Wine.
Muchas permanecen bajo custodia policial y se enfrentan a cargos como incitación a la violencia o alteración del orden público.
El pasado día 5, Amnistía Internacional (AI) denunció que las autoridades de Uganda estaban llevando a cabo una «brutal campaña de represión» contra la oposición y sus seguidores, que ha llevado a la detención de más de 400 personas.
Varios mítines del cantante han sido interrumpidos con gases lacrimógenos e incluso munición real, y al menos una persona murió en uno de esos altercados, ocurrido el pasado 28 de noviembre en la ciudad de Iganga.
A esto se suma la detención desde noviembre de 2024 del histórico líder opositor Kizza Besigye, de 69 años, quien se enfrentó a Museveni en las urnas cuatro veces y se ha convertido en un símbolo de la lucha por la democracia en Uganda. Besigye está acusado de traición, un delito castigado con la pena de muerte. EFE
pm/pa/jlp