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Basilea se rinde al arte de Gabriel Orozco

My Hands Are My Heart (Mis manos son mi corazón). 1991 Gabriel Orozco

El Museo de Arte (Kunstmuseum) de Basilea consagra desde hoy una retrospectiva antológica a la obra del artista mexicano. Considerado como uno de los creadores latinos vivos más reconocidos, Gabriel Orozco desvela en Suiza una muestra que viajará luego a Inglaterra y Francia.

Este contenido fue publicado el 18 abril 2010 - 10:00

Se respira en el aire la expectación de las grandes ocasiones. La tercera planta del prestigioso Kunstmuseum de Basilea se halla llena con más de ochenta periodistas y camarógrafos de varias televisiones.

La palpable excitación recuerda un evento deportivo o la llegada inminente de una estrella pop. De hecho, toda la ciudad de Basilea está empapelada estos días (orillas del Rin incluidas) con el nombre de esa persona tan esperada.

Y es que, sin duda, Gabriel Orozco goza ya de un estatuto que poco tiene que envidiar a deportistas de élite o cantantes de rock. El mexicano nacido hace 48 años en Jalapa es uno de los artistas contemporáneos más cotizados del mundo, los principales museos del planeta se arrancan su obra y su nombre figura en las enciclopedias al lado de los clásicos de nuestro tiempo.

Primera presentación en Europa

Tras una charla introductoria del personal del Kunstmuseum y las autoridades de la ciudad de Basilea, los ansiosos miembros de la prensa descubreb la muestra que se abre al público general este, domingo, 18 de abril, y que puede ser visitada hasta el próximo 8 de agosto.

En el primer (e inmenso) salón recibe al visitante la legendaria 'Citroën DS', una de las obras icónicas de Gabriel Orozco, realizada en 1993 (ver galería de imágenes). A partir de allí, y a lo largo de varias salas, pueden verse diversas facetas del trabajo del hombre de Jalapa. Fotografías, esculturas, dibujos e instalaciones se suceden ocupando la práctica totalidad de la planta.

“Los trabajos expuestos en Basilea representan la primera presentación en Europa de una obra que viene del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) y que seguirá posteriormente ruta hacia el Centro Pompidou en París y la Tate Modern en Londres”, explica a swissinfo.ch el Dr. Bernhard Mendes Bürgi, comisario de la muestra y director del Kunstmuseum.

La presentación en Basilea abarca veinte años de la carrera de este artista mexicano, que vive entre París, Nueva York y México. Se suceden así sus 'Working Tables' o los 'Atomists' (1996). A ello se suman objetos encontrados en la basura, huesos y metales oxidados.

Según los especialistas, la obra de Orozco “consiste en activar el potencial de objetos, imágenes y elementos industriales presentes en la vida cotidiana”. Una relectura que termina por proponer una visión particular del mundo llena de humor e ironía.

Un creador idolatrado por muchos y criticado por muchos otros como supuesto adalid de un arte conceptual popular, comercial y sin contenido. Para analizar estas acusaciones, el artista accede a hablar con swissinfo.ch.

“Hay que linchar a Gabriel Orozco”

Más tranquilo tras la partida de la turba de periodistas y fotógrafos, Orozco se presta al diálogo con interés. Ventajas de ser hispanoparlante. “Esta exposición es en cierta manera única”, explica, “y es que cada nueva presentación será diferente y en cada sala tendrá lugar una transformación a lo largo del proceso”.

Pero volvamos a la polémica. El pasado 3 de marzo, el diario 'Milenio' de México publicaba un interesante editorial firmado por Heriberto Yepes. Su provocador título era 'Linchemos a Gabriel Orozco', y en el texto su autor comenta el rechazo que en América Latina en general y México en particular parece generar el éxito de los creadores latinos en Europa y los Estados Unidos.

Los únicos artistas latinos buenos, parece afirmar el editorialista, serían aquellos que se mantienen siempre oscuros e ignorados. ¿Está de acuerdo Gabriel Orozco con la tesis del autor?

Tras reír un momento, el creador comenta: “Es un artículo interesante y muy bien escrito. Sin duda, Heriberto Yepes es uno de los mejores escritores y cronistas mexicanos actuales. Es un hombre de estilo corto, claro y contundente. Su editorial retrata muy bien, con gran precisión, a 'la otra parte' de los latinoamericanos. Esa cosa tan latina de la 'mala leche' y la envidia”.

Según Gabriel Orozco, esa envidia es un fenómeno muy hispano. “Nosotros somos siempre muy escépticos con el éxito ajeno. Lo asociamos de alguna manera a la traición, al 'síndrome de Malinche' ( * ) mientras que este sentimiento negativo es absolutamente desconocido en los Estados Unidos. La actitud americana ante el éxito ajeno es muy distinta”.

¿Este artista, que ha expuesto en las principales salas del mundo, siente que ha llegado a eso que los mortales llamamos “éxito”? “Mire usted”, yo no lo pienso en esos términos. Para mí la fama y el impacto mediático no cuentan demasiado. Yo busco arriesgarme en mi trabajo y hacer siempre algo nuevo. Ese es mi estímulo mayor, y es algo muy íntimo y personal”, responde.

¿Y cuáles son los proyectos futuros de este mexicano global? “Ahora mismo estoy preparando algunas exposiciones, pero lo cierto es que estoy muy centrado en este proyecto que vemos en Basilea. Llevar de gira algo de estas proporciones implica un gran esfuerzo. Pero aún así encuentro tiempo para dibujar mucho.”

Rodrigo Carrizo Couto, Basilea, swissinfo.ch

( * ) NDA: traductora y amante de Hernán Cortés. En la tradición centroamericana simboliza la traición a las raíces y las esencias. La persona que se vende al extranjero.

Exposición en Basilea

La exposición antológica de Gabriel Orozco en el Kunstmuseum de Basilea ocupa ocho salas con temáticas y obra bien diferenciadas.

En la primera, puede verse la pieza estrella 'La Citroën DS', junto a la escultura 'My Hands are my Heart'.

La visita sigue en la segunda sala con una selección de fotografías producidas de manera casual, sin los engorros propios de un estudio. Una de las más celebradas representa a su propio aliento en la superficie de un piano.

En la cuarta sala el visitante descubre 'Working Tables' (1991–2006) que presentan una acumulación de objetos aleatorios encontrados en las calles de Ciudad de México. Esta obra ocupa un lugar central en Basilea.

Otras piezas destacadas son 'Yielding Stone', donde una bola de plastilina recoge toda la basura y deshechos que se le pegan a su paso por las calles. Una pieza en la que Orozco desvela el potencial artístico de materias insignificantes.

En las siguientes salas nos esperan sus 'Espumas' hechas con fibras de resina y poliuretano, los 'Atomists' y una serie de pinturas denominadas 'Black Kites'. La última (e inquietante) sala propone 'Lintels', una serie de telas que recuerdan a sábanas puestas a secar.

La exposición puede visitarse hasta el 8 de agosto.

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Gabriel Orozco

Nació en Jalapa, México, en 1962. Es hijo de Mario Orozco Rivera, pintor muralista mexicano discípulo del gran Siqueiros.

Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de México para luego seguir su formación en Madrid. Su primera exposición mayor tuvo lugar en el MoMA de Nueva York en 1993.

Está considerado como uno de los más reputados e influyentes artistas vivos latinoamericanos.

El curador Francesco Bonami lo ha definido como “uno de los artistas mexicanos más importantes de esta década... y posiblemente también de la siguiente”.


Su campo de acción abarca el dibujo, la escultura, la fotografía, la pintura, el videoarte o la instalación.

Su obra utiliza elementos salidos de la realidad urbana y de la vida cotidiana, desvelando conexiones inesperadas y “la poesía del azar”.

Vive y trabaja entre París, Nueva York y México.

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