Moda en papel

Harry Gordon, The Eye, Estados Unidos 1968. Panos Davios, ATOPS Collection, Athens

Desde hace siglos el papel ha sido un medio maravilloso que ha servido en actividades tan importantes de la vida como escribir, imprimir o envolver. Pero también la moda lo ha utilizado para vestir a hombres, mujeres y niños.

Este contenido fue publicado el 16 junio 2010 - 08:27

El Museo Bellerive de Zúrich presenta la muestra ‘Pap(i)er Fashion’, en colaboración con ATOPOS, organización de Atenas famosa por su rica colección de ropa de los años 60 hecha con este frágil y precioso material.

En marzo de 1966 la empresa norteamericana Scott Paper Company lanzó por primera vez al mercado un vestido de papel con fines publicitarios. Sin embargo, para el mes de agosto de ese mismo año, 500.000 prendas de este tipo habían invadido los almacenes de Estados Unidos y luego los de Europa.

La posibilidad de inventar libremente su propio guardarropa había nacido. Es así como surgió ‘Pinta tu propio vestido’, un pequeño paquete con las indicaciones necesarias, pinceles y colores incluidos, para que la compradora se hiciera un vestido de papel a la medida de su gusto y fantasía.

El ‘pop art’ invade todo

En la sala principal del museo Bellerive cuelgan del techo novedosos y vistosos carteles en forma de vestido para mujer, sumamente sencillos y coloridos sobre los cuales aparecen figuras relevantes de la cultura pop.

En uno de ellos se presenta el rostro del cantante Bob Dylan, uno de los iconos del rock norteamericano. En otro, figura la poesía ‘Uptown New York’, de Allen Ginsberg, transcrita en el cartel diseñado por Harry Gordon. Y en un tercero, firmado por Sara Caplan, no podía falta la imagen de las Torres Gemelas de Nueva York.

Para la comercialización de una sopa de verduras se creó el cartel en forma de vestido llamado ‘The Souper Dress’, que lleva impresas las célebres latas de sopa Cambell’s, una creación de Andy Warhol y obra fetiche del ‘pop art’ de los años 60.

El papel estampado con llamativos motivos psicodélicos o sacados de los comics, así como otras fibras producidas semejantes al él que se vendían para hacer ropa, anunciaban una nueva era más libre, llena de humor y sentido práctico.

Pero también revelaban el espíritu de la vida norteamericana: una parte de la sociedad volcada en el consumo y otra que señalaba con ojo crítico acontecimientos como la guerra de Vietnam, el asesinato del presidente John F. Kennedy o el consumo abusivo de drogas.

¿Ropa o esculturas efímeras?

El papel es y ha sido un soporte ideal para el estudio de las formas y un
instrumento fabuloso para experimentar toda clase de diseños. Más sólido que la tela, con él se pueden idear inusitadas piezas de vestir que son verdaderas esculturas cuando se adaptan al cuerpo.

Es el caso de los ‘tops’ presentados por la escultora y modista Sandra Backlund, creados con papel Origami. El primero es una construcción bien pensada de figuras cónicas, que hacen ver a la modelo como una mujer intocable envuelta en una geometría infinita. El efecto es realmente monumental.

El segundo es un exquisito corpiño que se adapta perfectamente al cuerpo femenino, acentuando las líneas del torso desnudo de la modelo. Se pensaría al verlo en una estilizada obra de anatomía.

Entre tradición y modernidad

Desde el siglo VIII la cultura del papel en Japón y China ha tenido una larga y rica tradición. Se usaba no sólo para pintar, dibujar o escribir, sino junto con el Kamiko y el Shifu, otra clase de materiales especiales, les permitió elaborar indumentaria para celebraciones religiosas.

De Issey Miyake se exhibe un Prototipo de proyecto de investigación, a base de diferentes moldes de papel para trazar, en el cual se descubre el proceso de la confección de un abrigo femenino.

Asimismo, de Hiroaki Ohya se muestra un vestido escotado para mujer hecho con papel, nylon, algodón, poliéster, poliuretano y cartón, que da una sensación de ligereza y vivacidad gracias a su color rojo encendido.

Paco Rabanne y Dirk von Saenes, estrellas de la alta costura de hoy, se han lanzado a experimentar con papel crepé para sus creaciones, así como nombres menos conocidos en el mundo de la moda, entre ellos Andrea Ayala y Linda Wiesner.

Accesorios, la cereza que le faltaba al pastel

En ocasiones trajes y vestidos requieren de ciertos accesorios para acentuar su corte y acabado. En la exhibición se muestran novedosos y originales collares, pendientes, brazaletes, anillos y sombreros de papel.

Uno de ellos es el imponente ‘Collar para hombre moderno’, de Michael Cepress. Se trata de una impecable pechera de camisa para caballero con cuello alto, realizada nada menos que con las hojas sacadas de la sección amarilla del elenco telefónico.

La exhibición ‘Pap(i)er Fashion’ en el Museo Bellerive de Zúrich terminará el 1 de agosto de 2010.

Araceli Rico, Zúrich, swissinfo.ch

ATOPOS

El Museo Bellerive de Zúrich presenta una original exhibición de vestidos y trajes confeccionados con diversos tipos de papel, en colaboración con la famosa Organización Cultural de Atenas, Grecia, llamada ATOPOS.

La palabra ATOPOS significa en griego antiguo, fuera de la norma o excéntrico. Es el nombre de esta organización fundada en 2003 por Stamos J. Fafalios y Vassilis Zidianakis.

Su objetivo fundamental es poner en relación proyectos de moda, diseño y arte contemporáneo. Conocidos diseñadores y jóvenes talentos se han agrupado en torno a ATOPOS para llevar a cabo proyectos de investigación en el campo de la moda.

Esta organización cultural posee una colección de ropa hecha de papel que causó gran revuelo hacia los años 60 en los Estados Unidos. Pero también cuenta con creaciones de vestidos de papel japoneses y chinos del siglo XVl, así como diseños de moda de creadores contemporáneos.

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