¡Que suene la música!
Nicole Bucher trabaja como voluntaria en el proyecto musical de Medellín. Las donaciones de varias organizaciones, entre ellas la Fundación Avina del empresario suizo Stephan Schmidheiny, le alcanzarán para costearse un año de estancia en Colombia.
Ya han transcurrido siete meses y la violista suiza no descarta quedarse más tiempo. Entrevista.
swissinfo: Usted no conocía este proyecto hasta que vio el documental que el cineasta suizo, Eduard Winiger, rodó sobre la Fundación Amadeus (‘Amadeus in Medellín’, 2003).¿Qué fue lo que más le impactó?
Nicole Bucher: Después de cinco minutos me di cuenta de que el nivel musical era muy, muy alto. Y eso me gustó. Además, ese nivel en medio de la violencia de la ciudad, y esa posibilidad de crear algo bonito en ese ambiente de violencia… Fue lo que más me impactó del documental.
Hoy en día ya no hay tanta violencia como antes, la situación ha mejorado, aunque todavía hay muchos problemas en los barrios, en la periferia. No es que funcione todo bien tampoco, pero la situación sí es distinta, ya no es como está descrita en el documental. Eso fue lo que me impactó, la música en el medio de la violencia.
swissinfo: Lleva siete meses en Medellín y le quedan cinco más. Trabaja como voluntaria en este proyecto, es decir, sin remuneración. ¿Cómo se costea la estancia en Colombia? ¿De qué vive?
N.B.: Yo vivo del dinero que conseguí antes de venir, de las fundaciones suizas que me apoyaron para poder estar acá por un año. Tengo el apoyo de unas siete organizaciones a las que presenté mi proyecto. Son, por ejemplo, el Rotary Club, aunque la aportación más grande viene de la Fundación Avina, de (Stephan) Schmidheiny (empresario suizo), que apoya proyectos en Latinoamérica.
swissinfo: ¿Hay más profesores extranjeros en la Red de las Escuelas de Medellín?
N.B.: Que yo sepa, en estos momentos soy la única. A veces llegan temporalmente personas del extranjero, pero se quedan tres semanas. Por ejemplo, un director de orquesta que estudia un programa con los muchachos y luego se va.
swissinfo: Usted se formó en Suiza, es profesora de viola y violín y tiene una larga experiencia en la docencia. ¿Qué cree puede aportarles a estos jóvenes músicos?
N.B.: Bueno, para los alumnos avanzados es muy importante tener una idea de las épocas musicales y eso es algo que acá casi no lo estudian. Aquí estudian técnica, técnica, técnica… Saben mucho de la técnica, pero tocan, por ejemplo, más o menos igual a Bach que a Brahms. Y eso es algo que allá lo estudiamos bastante, las épocas y cómo se toca la música de épocas distintas.
Y allá es muy importante la música del Barroco, que muchas veces se toca con instrumentos de la época. Uno en el Conservatorio estudia las articulaciones, el Barroco… Y me doy cuenta de que acá realmente no tienen mucha idea de todo eso. Entonces, con los alumnos avanzados muchas veces estudiamos obras del Barroco para que aprendan la articulación, cómo se toca esa música, que no es todo el tiempo con vibrato… cosas así. Y creo que en este sector sí puedo apoyar mucho.
swissinfo: Y, además, sus alumnos tienen ganas de aprender, muestran una gran motivación…
N.B.: Yo creo que ven como un privilegio el poder estudiar un instrumento. Y yo sé que esto ha cambiado la vida de muchas familias. Además, la viola es un instrumento que se supone es más bien para gente de clase alta. Entonces, es una nueva experiencia para las familias tener a un hijo o una hija que toca la viola, tener el sonido de un instrumento hermoso en la casa.
Eso sí creo que ha cambiado la vida de muchas familias, el simple hecho de tener a un hijo que se dedica a algo, que estudia, que avanza, que tiene muchos conciertos… Las familias también van a los conciertos. Incluso hay un coro de padres. Bueno, por el momento es bastante pequeño, pero me parece muy bueno integrar también a los padres.
swissinfo: Esta experiencia le enriquece como persona y como profesional. ¿Cree que su trabajo tiene más sentido en Medellín que, por ejemplo, en Suiza? ¿Se siente más útil ahí?
N.B.: Sí, a mí me parece, porque allá … O sea, en Suiza, siempre he tenido alumnos buenos que estudian, a los que realmente les gusta la música… Pero sí veo como más sentido, porque es algo más especial tocar un instrumento acá que allá. Y eso se nota, lo valoran mucho.
swissinfo: Aunque en Medellín se dedica exclusivamente a la enseñanza de la viola, usted también estudió violín. ¿Un violista puede tocar también el violín y viceversa? ¿Cuáles son las diferencias?
N.B.: La técnica es más o menos la misma. La viola incluso se parece al violín. La gente que no la conoce no sabe distinguir un violín de una viola en una orquesta sinfónica. Pero el sonido sí es distinto. El violín suena más alto, más agudo y también el arco es otra cosa. ¿Cómo lo explico?
Con un violín, siempre hay que tener mucho cuidado con el arco. Si uno toca con mucha presión, pone mucho peso en el brazo, entonces el violín suena muy feo. Por eso siempre suena un poco feo cuando los alumnos recién empiezan.
En cambio, como en la viola las cuerdas son un poco más gruesas, el instrumento suena más bajo, aguanta más el arco, incluso se necesita más peso del brazo para que suene bien. Entonces una viola nunca suena tan horrible cuando los alumnos recién empiezan a tocar.
Es, sobre todo, por el sonido que los alumnos escogen la viola, porque les gusta más el sonido bajo que ese sonido alto del violín. Esa es la diferencia. Pero, por ejemplo, en lo que se refiere a la mano izquierda, la técnica es la misma.
O sea, tocar el violín no significa que uno sepa tocar bien la viola, porque a veces los violinistas como que no tienen ese sonido que se necesita para tocar la viola. Y cuando los violistas tocan el violín, a veces suena como un elefante en la tienda de porcelana… (se ríe)
Entrevista swissinfo: Belén Couceiro
Actualmente hay 4.140 niños y jóvenes matriculados en las 26 Escuelas de Música de Medellín que estudian de forma gratuita un instrumento. Proceden de los barrios más pobres de la ciudad y tienen entre 7 y 16 años.
Este proyecto, que ideó en 1996 Juan Guillermo Ocampo, artífice y director de la Fundación Musical Amadeus, ha ofrecido alternativas y oportunidades a unos chicos que estaban abocados a un mundo de drogas y violencia.
La Alcaldía de Medellín, que desde el comienzo apoyó la iniciativa, y en 1998 la adoptó como propia, ha firmado convenios con la Universidad de Antioquia y la Fundación Amadeus, instituciones donde se forman los músicos.
Unos 170 integran hoy la prestigiosa Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Medellín conocida fuera de las fronteras colombianas. La Red de Escuelas y Bandas de Música de la ciudad es, según palabras de la UNESCO, ‘La Nueva Imagen de Medellín ante el Mundo’ (1999).
Nicole Bucher nació en Lucerna hace 31 años y es violista clásica. De los 9 años a los 15 estudió el violín.
En 1999 obtuvo el título de profesora de viola del Conservatorio de Lucerna.
Ha cursado estudios en la Universidad de Zúrich – Ciencias de la Música, Historia General y Etnomusicología (2002) – y un postgrado en Comunicación Intercultural en la Escuela Universitaria de Lucerna (2006).
Esta música suiza dispone de una amplia experiencia en la docencia. Antes de sumarse a la Fundación Amadeus participó en un proyecto de enseñanza musical en Ecuador.
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