Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Duelo en el CICR

Tristeza en el CICR por el crimen en el Congo.

El Comité Internacional de la Cruz Roja rinde este miércoles un último homenaje a la memoria de los 6 colaboradores muertos en el Congo.

En la ceremonia laica que este lunes ha dado inicio pronuncia un discurso Jakob Kellenberger, presidente de CICR, en presencia de la comunidad humanitaria y diplomática de Ginebra, en la que también participan compañeros de los fallecidos.

Los 6 colaboradores del CICR asesinados el jueves pasado al noreste de la República Democrática del Congo son la enfermera suiza Rita Fox, de 36 años de edad y su colega congolesa, Véronique Saro, de 33 años.

También Julio Delgado, delegado de socorros colombiano, de 54 años, así como los congolenses Unen Ufoirworth, empleado en la Agencia de Búsquedas del CICR, de 29 años, Aduwe Boboli, de 39 años y Jean Mlokabonge de 56 años, ambos chóferes del grupo.

Se desconocen aún los autores y el motivo de esta masacre, la peor que recuerda el CICR desde 1996, año en que la organización perdió a 3 delegados en Burundi y seis en Chechenia.

"Nadie sabe aún nada" sobre las circunstancias del asesinato indicó el portavoz del CICR en Ginebra, Juan Martínez.

El ejercito ugandense, acusado de haber participado en la masacre según fuentes congolesas, ha negado toda responsabilidad en este acto que pone de nuevo de relieve la falta de respeto a las actividades humanitarias del CICR.

Los cuerpos de los 6 colaboradores del CICR fueron encontrados a 30 kilómetros de Bunia, cerca de la frontera con Uganda.

Los miembros del equipo del CICR viajaban en dos vehículos señalados con la cruz roja y efectuaban una misión de asistencia en la región.

El CICR suspendió hasta nuevo aviso sus actividades en la región donde ocurrió la masacre, en la provincia de Ituri.

Actualmente, una comisión de la zona africana del Comité evalúa la situación en la zona. Por otra parte el lunes reinician las actividades humanitarias en la región este del Congo.

El CICR condenó el ataque pero advirtió que no abandonaría sus tareas en ese país. Por solidaridad, otras organizaciones humanitarias presentes en la región decidieron suspender sus operaciones, una forma de expresar su malestar y unirse al duelo del CICR.

Las principales actividades que el CICR lleva a cabo en el Congo son la asistencia alimenticia y material a decenas de miles de personas desplazadas, la asistencia médica a centros de salud que cuidan a los heridos de guerra y desplazados, así como las visitas regulares a las personas detenidas con relación al conflicto y el diálogo con las autoridades con el fin de mejorar sus condiciones de detención.

Patricia Islas Züttel


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×