Abren primer banco islámico en Ginebra

Unos 750.000 millones de dólares manejan las instituciones financieras islámicas, según los expertos. Keystone

Ginebra acoge el primer banco islámico de Suiza. Reconocido por la Comisión Federal de Bancos, se dice respetuoso del Corán, que prohíbe la usura.

Este contenido fue publicado el 11 octubre 2006 - 08:34

La mayoría de los grandes bancos de Suiza ya proponen productos islámico-compatibles, una tendencia en fuerte progresión, afirma Anthony Travis, experto anglo-suizo que trabaja en Ginebra.

Ginebra dispone ya del primer banco islámico de Suiza. Faisal Private Bank, antiguo Faisal Finance vinculado al trust saudí Dar-al-Maal Al-Islami, permite a sus clientes invertir conforme a los preceptos del Islam.

Ese tipo de instituciones se multiplica en el mundo; sin embargo, la Comisión Federal de Bancos (CFB) no examina actualmente ninguna otra petición, según su portavoz, Tanja Kocher.

Las estimaciones sobre los activos administrados por esos establecimientos van de 300.000 millones de dólares a 750.000 millones, a escala mundial. "Todo depende de la manera en que se define lo que es fondo 'islámico'", explica Anthony Travis.

Activo durante mucho tiempo en Oriente Medio y en Malasia, país faro en materia de finanzas islámicas, Travis es miembro del Consejo de Fundación del Observatorio de las Finanzas. Ese organismo fue creado en 1996, en Ginebra, para sensibilizar a los medios del rubro que buscan el bien común.

El especialista rechaza proporcionar la menor cifra, pero admite sólo una certeza: los fondos islámicos registran una fuerte progresión. La inmensa mayoría de los grandes bancos de Suiza proponen, por otra parte, servicios islámico-compatibles.

swissinfo: ¿Los productos islámico-compatibles ofrecidos por los grandes bancos son comparables a los servicios de un establecimiento bancario islámico?

Anthony Travis: Si yo fuera un musulmán verdaderamente cuidadoso de evitar la usura, respetando los preceptos religiosos y no queriendo que mi dinero fuera invertido en armamento, tabaco, alcohol u otros rubros prohibidos por la religión, privilegiaría un banco islámico.

Pero no hay que olvidar que el mundo musulmán es muy diverso. Aunque los principios religiosos son los mismos, también hay unas diferencias culturales considerables. El mundo del banco islámico no es uniforme.

swissinfo: ¿En el contexto actual, con un incremento del proceso financiero en las sociedades modernas, las finanzas islámicas pueden ser separadas de las finanzas internacionales?

A.T: En efecto, en los grandes bancos se plantea la cuestión del financiamiento transversal. Algunos de entre ellos han creado células específicas, otros funcionan con estructuras híbridas. Incluso en los bancos islámicos 'puros' existe una sospecha de contaminación entre ambos sistemas.

La 'pureza' reivindicada por los bancos islámicos tiene doble filo: es un argumento frente a la competencia, pero es también un instrumento de control.

swissinfo: ¿El hecho de que esos bancos administren fondos procedentes de petrodólares no es contradictorio con los valores ecológicos que entraron en la composición de los fondos éticos occidentales?

A.T: El origen de los bancos islámicos remonta a los años 70 y a las crisis del petróleo. Los países del Golfo vieron entonces aumentar su liquidez ya que no reinvirtieron porque, muy en particular, desconfiaban del sistema occidental. Esos bancos se construyeron pues con dinero del petróleo.

Un inversionista occidental debe saber que ciertas reglas en el financiamiento islámico son semejantes a las que se encuentran en el derecho suizo, por ejemplo, en cuanto a la práctica contractual.

Los expertos en la interpretación de la charia implicados en la aprobación de los servicios proporcionados por los bancos islámicos no se limitan a prohibir la usura. Su reflexión tiene en cuenta la necesidad de garantizar la paz social y la equidad.

swissinfo: ¿La elección de esos bancos únicamente se hace por convicción?

A.T: Para una gran parte de la clientela es así. Sin embargo, es evidente que si los bancos islámicos fueran mucho menos rentables, no conseguirían atraer a los clientes.

A partir del momento en que la diferencia financiera es menor, un cliente puede elegir colocar una parte de su dinero en un banco islámico y confiar el resto a establecimientos clásicos. Es una práctica común para garantizar que se compartan los riesgos de manera adecuada.

swissinfo: ¿Los riesgos de utilización política de este tipo de instituciones son más pronunciados que en el caso de otros establecimientos?

A.T: No tengo la impresión de que los movimientos terroristas utilizan más el sistema bancario islámico que otro. Para financiar sus operaciones, el sistema occidental es también eficaz.

swissinfo, Carole Wälti
(Traducción, Marcela Águila Rubín)

Contexto

Anthony Travis es consultor técnico del Islamic Financial Services Board (IFSB), en Kuala Lumpur.

Trabajó particularmente en Oriente Medio y en Asia.

Actualmente es 'Senior Partner' del Gabinete Gainsbury et Consorts en Ginebra.

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Ribâ, en la charia

Este término significa 'expansión' o 'crecimiento'. Sin embargo, no todo el crecimiento está prohibido por el Islam. La interpretación del término es controvertida: para algunos, ribâ se refiere a todas las formas de interés fijo, para otros solamente al interés excesivo.

Suiza no otorga licencia bancaria específicamente islámica, contrariamente a lo que se practica en Gran Bretaña o Bahreïn.

La CFB no aplica principios particulares de vigilancia a los bancos islámicos o a los bancos que proponen productos islámico-compatibles.

Según los expertos, los activos musulmanes administrados por la plaza financiera de Ginebra ascienden a casi 200.000 millones de dólares.

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