Schneider-Ammann «vende» quesos en París
Tras un año de retroceso, los productos suizos intentan recuperar el terreno perdido en Francia. Una conquista nada simple considerando que la ‘etiqueta suiza’ carece de notoriedad en territorio galo.
Rodeado de legisladores valdenses y friburgueses, y en medio de una multitud de visitantes, el Ministro de Economía degustó la variedad de productos que Suiza exporta a este país, entre ellos, los quesos gruyere, vacherin, appenzeller, asì como el salchichón valdense y la siempre reputada carne de los Grisones. “Si asistí el año pasado a la feria Grüne Woche de Berlín, era normal que este año visitara el Salón de la Agricultura de París”, dijo Schneider-Ammann.
Pero en el terreno práctico, todo un universo separa a los dos salones.
Los suizos no enfrentan mayores complicaciones para vender sus productos a Alemania, país al que exportaron 29.000 toneladas de queso en 2012. Pero en Francia, un país que goza de más de 400 variedades nacionales de queso, la tarea es mucho más compleja. Aunque la exportación de este derivado lácteo al mercado francés creció 18% durante los últimos 10 años, en 2012 se registró un retroceso del 10%, vendiéndose exclusivamente 5.900 toneladas de quesos suizos a este país.
Durante un reciente encuentro, los ministros de Agricultura Stéphane Le Foll (Francia) y Johann Schneider-Ammann (Suiza) abordaron el tema de la sustitución de carne de res por carne de caballo, que el representante de la Confederación calificó de “inaceptable”
Los ministros reiteraron su compromiso en favor de una protección eficaz de los registros geográficos de los productos agrícolas y alimentarios. Coincidieron también en la necesidad de reforzar los esfuerzos comunes para desarrollar una agricultura sustentable.
Schneider-Ammann y Le Foll conversaron igualmente sobre temas como la apertura de los mercados agrícolas e intercambiaron ideas sobre aspectos que serán clave durante la próxima Conferencia Ministerial de la OMC que se celebrará en diciembre en Bali.
Fuente : ATS
Crisis del emmental
“Soy un emmentalero”, declaró con buen humor Schneider Amman al llegar al Salón de la Agricultura de Paris. Su afirmación fue un espaldarazo a un producto que atraviesa una crisis de identidad en un país en donde hablar de queso emmental es referirse a un producto banal que puede ser fabricado desde Saboya hasta Normandía.
Luchar con los malentendidos del pasado que han estado ligados a los quesos no es una tarea sencilla. “En Francia, el gruyère es un término genérico que designa a un queso con agujeros “, explica Frank Lefevre, responsable en Francia del organismo de promoción ‘Switzerland Cheese Marketing’.
Y aunque los enfrentamientos jurídicos entre el gruyère y el emmental, y sus respectivas “imitaciones” francesas, han quedado atrás, lo cierto es que los consumidores galos no están más informados que antes sobre las diferencias reales entre las versiones suizas y francesas de estos quesos.
Un problema más que enfrenta Suiza: los estudios de opinión han evidenciado que los quesos suizos carecen de la buena reputación que sí tienen los productos de otros países.
Cuando se pregunta a los franceses ¿Cuál es el “otro país del queso” además de Francia? La mayoría de los encuestados menciona de inmediato a los Países Bajos, ya que los consumidores franceses están aún “intoxicados” por una campaña de promoción realizada hace años por los holandeses. De hecho, en la clasificación de los países europeos productores de quesos, para los franceses después de la propia Francia y los Países Bajos, se encuentra Italia y Suiza hasta la cuarta posición.
La audacia valdense y friburguesa
Curiosamente, los quesos suizos con más éxito en Francia tienen una presencia marginal en Suiza. Dos ejemplos: el cabeza de monje (tête de moine) y el etivaz.
“El queso etivaz, el primer producto suizo que recibió la apelación de origen controlado (AOC), tiene un éxito espectacular en Francia debido a la calidad que existe en cada uno de sus niveles de producción”, dice con orgullo el consejero nacional valdense Christophe Darbellay.
Y si los suizos tienen actualmente una presencia importante en el Salón de la Agricultura parisino es por el trabajo y la audacia de los queseros de Vaud y Friburgo. “Tras asistir por primera vez en 2002, propusimos al Salón de la Agricultura de Paris organizar una ‘poya’ (fiesta tradicional realizada en la región de Gruyère) en los Campos Elíseos, pero la prefectura policiaca de París no aceptó”, recuerda el ex consejero nacional Jean-Nicolas Philipona.
Pero ganaron terrenos y adeptos. Y en la actualidad, el stand suizo se ha convertido en una verdadera institución dentro del Salón de la Agricultura, y su “granja chalé”» de 100 m2 recibe numerosos visitantes curiosos o hambrientos. En 2012, un total de 4.500 fondues fueron servidas en este sitio.
Siguiente paso, la carne
El éxito obtenido por la industria suiza de los quesos inspira a otras ramas productivas helvéticas. La organización Proviande trata de introducirse en el mercado francés.
Y además de la calidad de los productos helvéticos, la etiqueta “orgánica” puede convertirse en la mejor aliada de Suiza en este mercado.
Durante una reciente reunión, el ministro francés de Agricultura, Stéphane Le Foll, felicitó a su homólogo suizo, Johann Schneider Ammann, por lo que llamó el “modelo suizo”.
¿A qué se refería el ministro? En Francia, la agricultura orgánica equivale actualmente al 3,5% de la superficie agrícola nacional mientras en Suiza alcanza un 10%, un factor que juega a favor del mercado helvético.
Traducción, Andrea Ornelas
En cumplimiento de los estándares JTI
Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI
Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.
Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.