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El papa pide a Suiza contribuir a la paz mundial

El papa Francisco es recibido por el presidente suizo, Alain Berset, a su arribo este jueves a Ginebra. Keystone

Francisco pidió a Suiza contribuir a “desactivar los conflictos” en el mundo con su experiencia en el diálogo y la negociación. “Hagan lo que ustedes saben hacer”, indicó el papa al presidente de la Confederación, Alain Berset.

Este contenido fue publicado el 21 junio 2018 - 09:12
swissinfo.ch y ATS

De Borges y de ‘pesca milagrosa’

El presidente suizo, Alain Berset, entregó al Papa una reproducción de la obra ‘Pesca milagrosa’ del artista suizo del siglo XV Konrad Witz.  A su vez, Francisco entregó al mandatario un sello que representa al primer comandante de la guardia suiza, además de cuatro de sus textos.

Por su parte, el dirigente ginebrino Pierre Maudet entregó al ponífice una fotografía de la tumba de Borges que él mismo había tomado horas antes.

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Ambos dirigentes se entrevistaron por espacio de media hora tras el arribo de Francisco a Ginebra este jueves para cumplir su primera visita a Suiza y la primera de un pontífice en los últimos 14 años. 

Hablaron sobre el diálogo para la paz, la ayuda humanitaria y los derechos humanos.

Berset, quien calificó al pontífice de “personalidad impresionante”, dijo a la prensa que el encuentro fue “un momento muy fuerte y distendido”. Nos reímos, mucho, precisó. 

“Tuve la impresión de que el papa conoce bien Ginebra” y su papel en el multilateralismo.

El pontífice se dirigió luego a la sede del Consejo Ecuménico de las Iglesias (CMI), cuya visita constituyó el motivo principal de su presencia en Suiza. Durante su oración, Francisco dijo que llegaba como “peregrino en busca de la unidad y de la paz”.

Llamó a la unidad de los cristianos. “El mundo, marcado por demasiadas divisiones que impactan sobre todo a los fieles, implora la unidad”, enfatizó el papa.

En la capilla del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y durante la oración ecuménica, el sucesor de Pedro invitó a los cristianos a caminar, orar y trabajar juntos.

Francisco hizo hincapié en la importancia de caminar bajo la guía del Espíritu Santo. “Caminar requiere humildad para volver sobre los propios pasos y preocuparse por los compañeros de viaje, porque solo juntos estamos bien”, subrayó.

Deploró la gran indiferencia que reina en los caminos del mundo cuando el hombre pierde de vista a sus compañeros de viaje. “Impulsado por sus propios instintos, se convierte en esclavo de un consumismo desenfrenado”, agregó el prelado argentino.


Rechazar mundanalidad

“Andar en el Espíritu es rechazar la mundanalidad”, dijo. En el curso de la historia, las divisiones entre cristianos a menudo han producido porque en la raíz se ha infiltrado en una mentalidad mundana: primero, uno defendía sus intereses y luego los de Jesucristo”.

“Con ocasión de 70º aniversario del Consejo, pidamos a Dios que revitalice nuestro paso que muy fácilmente se detiene frente a las diferencias que persisten. Caminar juntos, orar juntos, trabajar juntos es nuestro camino principal. Este camino tiene un propósito específico: la unidad. El camino opuesto, el de la división, conduce a la guerra y la destrucción”.

Al inicio de la ceremonia, en la que participaron unos 350 representantes de iglesias de todo el mundo, el pastor Olav Fykse Tveit, presidente del CMI lamentó la desunión de los cristianos y pidió perdón.

Por la tarde, Francisco ofició una misa en el centro de convenciones Palexpo ante una multitud de unos 35 000 fieles.

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