El único documental aspirante a Oso, un canto a la amistad en una casa de muñecas
Berlín, 20 feb (EFE).- El único documental aspirante a Oso de Oro de la 76ª Berlinale, ‘Yo (Love is a Rebellious Bird)’, de Anna Fitch y Banker White, una carta de amor y un canto a la amistad en una casa de muñecas, fue una de las películas encargadas de cerrar la última jornada del festival.
En rueda de prensa, White subrayó que la película, un proyecto que se extendió durante 16 años, «captura la verdadera esencia de la amistad», en este caso entre Fitch y Yo, que se conocieron cuando la primera tenía 24 años y la segunda, 73.
Este muy personal documental muestra la estrecha relación entre Fitch y Yo, una mujer que vivió su vida según sus propios términos y desafiando las expectativas, a través de las historias que le contó durante sus años de amistad y que la realizadora captó en la cámara.
Tras perder a su amiga, con la que se llevaba casi cincuenta años, Fitch construye una réplica detallada a escala 1:3 de su casa, en cuyo interior vive una marioneta de Yo.
Para Fitch, tener la oportunidad de hablar con personas mucho mayores que uno mismo «tiene un valor increíble», y aunque pueden ser tus padres, a veces las relaciones paterno-filiales son complicadas, añadió.
«Cuando conocí a Yo, me pareció una persona con los pies en la tierra. Tenía más de 70 años. Murió a los 88. Aprendí mucho de ella. Creo que quizá al estar con ella cuando era joven e insegura, sentí que, por ósmosis quizás, podía absorber algo de su confianza, y disfrutaba mucho pasando tiempo con ella, aunque es difícil explicar exactamente por qué», explicó al intentar resumir la esencia de su particular amistad.
La realizadora sentía que Yo la veía más allá de todos sus defectos.
«Eso es lo mejor de la amistad. Apreciaba todas mis cualidades y, cuando yo no tenía confianza en mí misma, pensaba: ‘Bueno, Yo me quiere y es increíble, así que yo debo estar bien'», añadió.
En este sentido, la película es «una carta de amor».
«A veces es difícil expresar con palabras cosas como por qué me atraía como amiga. Es una pregunta muy difícil de responder en una o dos frases. Así que creo que una película como esta es la respuesta a eso», añadió.
Para White, la forma en que Fitch abordó el proyecto fue realmente generosa, porque invitó a todo el mundo a participar para que la réplica de la casa, que estuvieron construyendo durante años, se convirtiera en «una especie de símbolo del hogar o del amor, o en una especie de purgatorio para las personas que lloran la pérdida de un ser querido».
«Todo el mundo tiene una Yo en su vida. No tiene por qué ser necesariamente alguien 49 años mayor, sino alguien que te haya marcado profundamente y haya cambiado tu vida, añadió. EFE
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