El "boom" religioso en Cuba visto por una suiza

Si un cubano quiere iniciarse en la Santería debe bautizarse antes en la Iglesia Católica.

Este contenido fue publicado el 25 enero 2005 - 10:05

Este sincretismo -coalición o conciliación de doctrinas diferentes- distingue a la Cuba religiosa actual. Una Cuba que no es sólo salsa, rumba, baile y playas.

“La sociedad cubana va más allá de los estereotipos, es un conjunto más complejo. Es un mundo socialista cada vez más influido por el capitalismo, el turismo e ideologías diferentes, entre ellas las religiones”.

Lo dice la suiza Angelica Wehrli (28), autora del estudio 'De traidores a trae-dólares, estrategias de vida y de sobrevivencia en la Habana, Cuba. Miradas en los procesos de transformación (2003)'.

Esta etnóloga llegó por primera vez a Cuba en el 2000 y se quedó ocho meses.

Regresó en el 2002 para determinar cuán influenciados estaban los cubanos por el capitalismo u otras ideologías y cuáles eran sus estrategias para sobrevivir en circunstancias materiales tan difíciles.

“Quería investigar esas estrategias, planificadas, racionales y también espontáneas, irracionales, emocionales; si los cubanos vivían de un trabajo oficial, si formaban empresas, si se ganaban la vida legal o ilegalmente, en pesos cubanos, dólares o euros”, señala.

Cuba y los clichés

“Al final, comprobé que en Cuba hay economías paralelas. Por ejemplo, hay restaurantes adonde sólo pueden ir los cubanos que disponen de dólares”, dice Wehrli, graduada en el Instituto de Etnología de la Universidad de Berna.

No es el “socialismo o muerte” que se convierte en “socialismo o capitalismo”, las posibilidades son más amplias y sutiles, dice Wehrli, quien además de las condiciones económicas y la ideología, analizó las relaciones de género en la Cuba contemporánea.

Aunque a primera vista hay muchas contradicciones, muchos cubanos no las experimentan como tales. Es más, dice Wehrli, esas contradicciones, en lugar de limitarlos les dan muchas posibilidades de combinación, por tanto no es posible decir los cubanos son así o asá.

Santeros en las iglesias

En algunos casos se sienten muy religiosos pero no tienen problemas afiliándose en el partido comunista o desempeñando una actividad ilegal, afirma Wehrli, quien dictará la conferencia '¿Boom religioso afrocubano en Cuba?' durante la exposición fotográfica 'El otro lado del alma' en el Kornhausforum de Berna.

En un adelanto de su conferencia, refirió a swissinfo que en Cuba el Catolicismo convive pacíficamente con los cultos africanos al punto que los sacerdotes católicos aceptan a los 'santeros' en las iglesias.

Con la conquista española llegaron a Centro y Sudamérica esclavos de África Occidental, sobre todo de Nigeria, Congo y Togo. Trabajaban en las plantaciones de café y azúcar. Como sus ritos y cultos estaban prohibidos, para mantenerlos empezaron a mezclarlos con el Catolicismo.

Yorubas y Pantus, la mayoría

Ese fue el origen del sincretismo de varias religiones afrocubanas. La Santería, practicada entonces por la etnia mayoritaria Yoruba, es una de las principales, sino la principal, religión afrocubana. Le sigue en importancia el Palo Monte, cuyos seguidores pertenecían mayormente a la etnia Pantu.

La Santería o Regla de Ochoa, se caracteriza por el sincretismo entre los elementos africanos y cristianos. Sus santos, llamados Orichas, tienen un santo cristiano correspondiente. Así, Chango, dios de la masculinidad y la guerra, es Santa Bárbara. Una diosa de la guerra, parece contradictorio y sin embargo no es aprehendido como tal entre sus creyentes.

Oschun, otro santo de la Santería, tiene su correspondiente cristiano en la Caridad del Cobre, virgen de una iglesia ubicada cerca de Santiago de Cuba, uno de los principales lugares de peregrinaje de santeros y católicos.

A su vez, el Palo Monte es una religión animista (los dioses son elementos de la naturaleza y los espíritus de los ancestros muertos) que también se entremezcla con elementos cristianos aunque en ella los santos no tienen gran importancia.

Entre el 'bien' y el 'mal'

Se dice que la Santería es una religión 'para hacer el bien', se apela a los santos para superar una enfermedad grave, recibir un buen trabajo, encontrar una pareja y ser feliz... El Palo Monte también cumpliría esta función, y además serviría para hacer el mal, para dañar a otro.

Esta ambivalencia está igualmente presente en el Vudú, cuyos ritos también buscarían mejorar una situación, aunque es más conocido como un culto que se dedica reforzar las influencias negativas. El Vudú está limitado geográficamente al sudeste de Cuba y muy difundido en Haití.

El Abakuá, otra religión afrocubana, es una sociedad secreta de hombres que excluye a las mujeres. “Tiene dos vertientes: una religiosa y otra social. Históricamente era una organización de ayuda a los esclavos que llegaban a Cuba y estaba presente sobre todo en La Habana y Matanzas, ubicadas a orillas del mar", precisa Wehrli.

El Espiritismo, difundido en Cuba y fundado por el francés Alain Kardec, cree en la inmortalidad de los espíritus. A través de cánticos durante las mismas, los espiritistas tratar de entrar en contacto con los espíritus, les piden ayuda para la vida práctica o información.

“Pueden solicitar esta ayuda a sus antepasados directos o a espíritus de otros tiempos y culturas, a un chino que jamás vivió en Cuba o a un vecino que murió hace dos semanas”, indica la etnóloga.

Para los cubanos, la Santería y el Espiritismo trabajan por lo general para el bien; el Palo Monte y el Vudú para el bien y el mal. “No obstante, todos los cultos afrocubanos están impregnados del convencimiento de que no existe sólo el bien o el mal, sino que éstos están indisolublemente juntos”.

Ello explicaría porqué muchos cubanos son miembros iniciados en varias religiones y no ven contradiciones en ellos”, agrega Wehrli.

Creyentes, ateos y enemigos

Por cierto, hay cubanos que no creen absolutamente en nadie -los comunistas, ateos, neoliberales– no faltan los que se burlan de esos cultos o se aprovechan y lucran con las creencias de la gente. Y hay iglesias, como la Pentecostal y la Evangelista, que luchan contra los cultos afrocubanos.

Contriamente al prejuicio difundido, Wehrli observó que no sólo los cubanos pobres o los descendientes de africanos creen en los cultos afrocubanos. También hay intelectuales, blancos y mulatos que son santeros o paleros y no muestran sus creencias abiertamente. Como en otras sociedades, en Cuba también hay una conducta privada y otra pública.

¿Logran los rituales realmente el efecto que persiguen? Wehrli: puedo dar una respuesta científica y otra emocional. Para muchas cosas hay una explicación, pero también hay fenómenos que carecen de explicación lógica.

Es el caso de un enfermo de cáncer al que los médicos cubanos no le daban más esperanzas de recuperación. Pero después de muchas ceremonias se curó, algo que los médicos no pudieron explicar racionalmente. No les quedó más que atribuirlo a un milagro.

No todo se puede explicar cientificamente, sentencia la etnóloga. "En todo fenómeno hay interacciones".

swissinfo, Rosa Amelia Fierro

Datos clave

Conferencia ¿Boom religioso afrocubano en Cuba?
Citas: 02.02 y 02.03, 19 horas, en el Kornhausforum de Berna.

Oficialmente, el último barco con esclavos africanos llego a Cuba en 1873.

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Contexto

El paralelo de ideologías y valores diferentes es un indicio característico del proceso de transformación en La Habana de principios del siglo XXI (Wehrli).

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