El 96 % de centros de salud de atención básica de Perú está en mal estado, revela informe
Lima, 8 sep (EFE).- El 95,9 % de los establecimientos del primer nivel de atención sanitaria de Perú se encuentra «en condiciones inadecuadas» de equipamiento, infraestructura y personal, reveló este lunes un informe de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes).
La organización señaló en un comunicado que ha identificado que más de 8.800 establecimientos de salud del primer nivel de atención presentan estas deficiencias, lo que equivale al 95,9 % del total de postas médicas y centros de salud del país.
«La precariedad en infraestructura, equipamiento y personal afecta la atención básica, genera hospitales saturados y limita el acceso oportuno a la salud», alertó.
Recordó que los establecimientos sanitarios del primer nivel de atención «están diseñados para atender necesidades comunes y cotidianas», por lo que su «rol es ser accesibles, rápidos y preventivos».
«Casi todos los centros de salud están en condiciones inadecuadas, dejando a la población desprotegida. Incluso en las regiones con los mejores resultados, como Cusco o Ayacucho, más del 88 % presenta deficiencias», comentó al respecto Franco Saito, el economista de Redes.
El especialista consideró que «refleja que la experiencia de la pandemia no ha servido para impulsar los cambios necesarios» en el sistema sanitario nacional.
Redes remarcó que la situación «es aún más crítica» en regiones como la andina Pasco, la norteña Tumbes, la amazónica Madre de Dios o la sureña Ica, donde apenas uno o dos establecimientos de salud cumplen con la capacidad mínima adecuada.
En ese sentido, Saito sostuvo que esta situación no solo implica un problema médico, sino también para la economía de las familias.
«Muchas veces las personas pierden un día de trabajo o ventas por atender su salud o la de un familiar. Estas dificultades generan gastos adicionales en transporte, medicamentos o consultas, y al mismo tiempo reduce la productividad y competitividad de las regiones», dijo.
Tras indicar que cada año se presentan «obras paralizadas, sobrecostos y hospitales que nunca se terminan», añadió que existe una baja capacidad de inversión en el sector, al punto que hasta agosto pasado los Gobiernos regionales tan solo habían ejecutado el 53 % del presupuesto anual y los gobiernos locales no llegaron al 38 %.
«Invertir en salud es clave para garantizar acceso universal y sostenible a los servicios que la población necesita», agregó antes de subrayar que se trata de un derecho básico y una inversión clave para el desarrollo del país.
Al respecto, el economista señaló que «está demostrado que poblaciones más sanas generan mayor productividad, crecimiento económico y bienestar social» y que, por ese motivo, se debe destinar al menos el 6 % del producto interno bruto (PIB) a sanidad, tal como sugiere la Organización Panamericana de Salud (OPS).
«No debe verse como un gasto, sino como la clave para reducir desigualdades y construir un futuro más justo y sostenible», concluyó. EFE
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