El juicio de Maradona continuará con testimonio de peritos que participaron de su autopsia
Buenos Aires, 4 may (EFE).- El nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona continuará este martes con la declaración de peritos forenses que participaron de la autopsia que se le realizó al exfutbolista tras su muerte el 25 de noviembre de 2020 debido a un paro cardiorrespiratorio.
La primera autopsia, realizada por una junta médica, concluyó que Maradona falleció como consecuencia de un “edema agudo de pulmón secundaria a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada”.
Seis peritos que participaron de aquel procedimiento -Federico Corasanitti, Carlos Casinelli, Silvana De Piero, María Agustina Vayo, Ezequiel Ventossi y Sebastián Zabala- declararán este martes en la séptima audiencia del juicio que tiene en el banquillo a siete profesionales de la salud.
En el primer juicio, anulado en mayo de 2025 por la mala actuación de una de las juezas, los especialistas brindaron detalles sobre las patologías del ídolo, quien sufría daños en el hígado, los riñones, los pulmones y el corazón.
Ventosi, perito toxicológico de la policía científica, confirmó el año pasado que no se detectaron alcohol ni drogas en la sangre del exfutbolista, a excepción de los medicamentos que tenía prescritos.
La audiencia de este martes seguirá a una intensa sesión el jueves pasado, en la que, por primera vez, declaró Carlos Díaz, último psicólogo de Maradona e imputado en el juicio.
En un extenso testimonio, Díaz aseguró que el ídolo argentino padecía de un trastorno bipolar y rechazó las acusaciones en su contra por parte de algunos testigos sobre la frecuencia y la duración de sus encuentros con el paciente.
Leopoldo Luque, neurocirujano, médico de cabecera de Maradona y principal acusado en el juicio, también declaró el pasado jueves y se refirió a los cuidados domiciliarios que recibió antes de su muerte, eje central de debate en este juicio por considerárselos deficientes e inadecuados.
El médico dijo ante el tribunal que lo convenido entre los médicos y los familiares del paciente fue «un tratamiento específico de rehabilitación en su domicilio» y no cuidados intensivos domiciliarios, lo que explicaría la falta de equipamiento médico en la casa. EFE
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