El presidente congolés: El acuerdo entre RDC y Ruanda es «un paso en la buena dirección»
Kinsasa, 29 abr (EFE).- El presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Félix Tshisekedi, calificó este martes como «un paso en la buena dirección» el acuerdo entre Ruanda y la RDC alcanzado el pasado viernes en Washington para solucionar el conflicto en el este congoleño.
«Es una declaración de principios, es un paso en la buena dirección, la dirección que siempre he querido fijar para mi país», afirmó Tshisekedi en Kinsasa durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo de Guinea-Bisáu, Umaro Sissoco Embaló, de visita oficial en el país.
«Asumí este compromiso ante mi pueblo y lo mantendré hasta el final. Restableceré una paz verdadera y duradera. Después de lo que están viendo, no habrá más inestabilidad en la República Democrática del Congo. Éste es mi voto y mi juramento», aseguró el mandatario.
El presidente congoleño, sin embargo, se abstuvo de entrar en detalles, y añadió: «No diré más, como comprenderán, porque, obviamente, respeto las iniciativas de nuestros socios. Espero verlos el día en que esta paz se haga realidad».
Tshisekedi hizo esas declaraciones después del acuerdo entre Ruanda y la RDC alcanzado el pasado viernes en Washington bajo el auspicio de EE.UU. para iniciar negociaciones con el fin de solucionar el conflicto del rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), que combate y ocupa zonas en el este del país con apoyo ruandés.
Los participantes pactaron una «declaración de principios» en la que se comprometieron a coordinarse para generar un borrador inicial de acuerdo de paz para revisión mutua a más tardar el próximo 2 de mayo.
El acuerdo de Washington se firmó después de que el pasado miércoles el Gobierno congoleño y el M23 emitieran un comunicado conjunto en el que acordaron trabajar para lograr una «tregua», tras el diálogo mantenido en las últimas semanas en Doha bajo auspicio de Catar.
El conflicto se intensificó a finales del pasado enero, cuando el M23 tomó Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte; y después ocupó en febrero Bukavu, capital de la vecina Kivu del Sur.
Ambas provincias son fronterizas con Ruanda y ricas en minerales como el oro o el coltán, fundamentales para la industria tecnológica y en la fabricación de teléfonos móviles.
Desde la escalada del conflicto, según la ONU, cerca de 1,2 millones de personas se han visto desplazadas en ambas provincias.
La actividad armada del M23, grupo formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés, se reanudó en Kivu del Norte en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño.
El este de la RDC está sumido desde 1998 en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco). EFE
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