Entre monjas y ensoñaciones, «Oca» explora la fe femenina desde el cine mexicano
Ana Báez
Ciudad de México, 1 mar (EFE).- El largometraje mexicano, ‘Oca’, se suma a la ola de películas en español en las que la protagonista es una monja y la trama explora la fe femenina, como lo hizo la recién triunfante de los Premios Goya, ‘Los domingos’, aunque en el caso de la ópera prima de Karla Badillo también se asoma el México “más onírico y desigual”.
“La película vino a mí en forma de sueño hace siete años: soñé con una monja escapista”, explica Badillo a EFE sobre la construcción de la monja Rafaela (Natalia Solián), la protagonista de la cinta que se presentará en la próxima edición del Festival de Málaga, en España.
Con un reparto que destaca por la participación de Cecilia Suárez (Palmiera), Raúl Briones (el arzobispo) y Solián, la realizadora entrelaza, desde “el absurdo”, cuatro historias ambientadas en el estado de San Luis Potosí, su tierra natal, que terminan conectadas por Rafaela, quien se pregunta, entre ensoñaciones, si Dios tiene otro destino para ella.
“Rafaela duda todo el tiempo, en contraste con lo que suele pensarse de las mujeres más devotas”, sostiene.
Romper “el cliché”
Para Badillo era importante representar, en esta coproducción entre México y Argentina, la figura de la monja más allá de “los clichés del cine nacional”, que suele presentarla como “santa o monstruosa” dentro del género de terror, y también cuestionar el papel de las mujeres en las congregaciones, que, por mandatos de la Iglesia, se “distinguen por no tomar decisiones”.
Esa ausencia de poder de las mujeres en la jerarquía de la Iglesia la visibiliza la directora cuando Rafaela sale de su congregación, Las Marianas, montada en una motocicleta vieja, en busca del nuevo arzobispo del pueblo, con el temor de no saber si podrá decidir qué camino tomar para llegar a su destino.
“(Rafaela), al enfrentarse a tener que decidir simplemente si camina hacia un lado o hacia otro, ya implica en ella un conflicto”, argumenta la también creadora del cortometraje ‘Sin regreso’ (2019), el cual narra la historia de dos novicias.
La joven cineasta asegura que sus proyectos cinematográficos no se basan en un “discurso feminista”, sino que nacen desde un lugar personal, pues en algún momento pensó en consagrar su vida a dios, dado que el entorno en San Luis Potosí es “bastante religioso y conservador”.
“Decidí no hacerlo porque me decepcionó ver que los sacerdotes podían ascender en la vida religiosa gracias al trabajo que hacían las monjas para ellos. Para nosotras siempre hay una imposibilidad y si intentamos escalar, somos unas locas del poder”, resalta.
El abandono rural y la devoción
Con la intención de acercarse a ese México rural y devoto, Badillo adentró su cámara en la zona del altiplano de San Luis Potosí, donde los pueblos “tienen nombre de santos” y los escombros de las iglesias permanecen como muros cascados por el paso del tiempo y por conflictos civiles, como la Guerra Cristera (1926-1929).
Sobre ello, relata que junto con el director de casting, Daniel Rivera, sumaron a peregrinos reales, “que no tenían nada que ver con la industria”. Y es que la cinta también narra la peregrinación de un pueblo que se dirige a la localidad de San Vicente.
Badillo sitúa a esta pequeña comunidad para ahondar en la realidad rural mexicana en la que niñas y mujeres siguen siendo “silenciadas y abusadas” por los hombres, quienes también “se separan de sus familias por migrar a Estados Unidos”.
“Desde hace décadas, el campo en San Luis Potosí está siendo abandonado por la ola de violencia y falta de oportunidades que, además, provocan un círculo vicioso en el que la brecha entre clases sociales se amplía cada vez más”, concluye.
Tras el éxito de ‘Los domingos’ en España, la directora espera que ‘Oca’ tenga una “buena recepción” por parte del público español en Málaga, donde se proyectará el 11 de marzo en el Cine Albéniz. EFE
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