Estallan protestas en la Cachemira india por la muerte del líder supremo iraní
Srinagar (India), 1 mar (EFE).– Miles de personas salieron a las calles este domingo en la Cachemira administrada por la India, provocando un cierre comercial espontáneo, tras confirmarse el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en una operación conjunta de Estados Unidos e Israel.
Grandes multitudes marcharon coreando consignas contra Washington y Tel Aviv por las calles de Srinagar, Budgam y decenas de localidades del norte y sur de la Cachemira administrada por la India.
Según fuentes locales, también se registraron manifestaciones en varias zonas de la vecina región de Ladakh.
En Srinagar, la principal ciudad de la región, miles de manifestantes convergieron en Lal Chowk, la céntrica plaza y tradicional epicentro de protestas, muchos de ellos alzando retratos del líder iraní.
Las multitudes expresaron su profundo dolor por la muerte del líder de 86 años, una figura que goza de enorme reverencia entre un sector significativo de la población musulmana del valle de Cachemira.
En los distritos indios de mayoría chií, como Budgam y Kargil, miles de fieles salieron a las calles llorando y golpeándose el pecho por la pérdida de quien consideran su máxima guía espiritual.
La tensión escaló rápidamente en las zonas de la ciudad vieja de Srinagar, donde grupos de manifestantes indignados comenzaron a retirar y derribar las barricadas policiales.
Mirwaiz Umar Farooq, el principal clérigo de la región, describió el ataque israelí y estadounidense como «un acto grave y desestabilizador con consecuencias de gran alcance».
A través de un comunicado emitido en nombre del Mutahida Majlis-e-Ulama (MMU), una plataforma conjunta que agrupa a los principales líderes musulmanes de la zona, Farooq convocó a una «huelga general total» para este lunes en toda la región en señal de protesta.
Esta ola de indignación supone una de las movilizaciones públicas más masivas en Cachemira desde 2019, cuando el Gobierno de Nueva Delhi revocó abruptamente el estatus semiautónomo de esta disputada región, imponiendo un férreo control de seguridad que había logrado restringir drásticamente las manifestaciones públicas hasta el estallido de hoy. EFE
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