Europeos abogan por la paz y el derecho internacional frente a guerras en Ucrania e Irán
Beatriz Arslanián
Ereván, 4 may (EFE).- La Comunidad Política Europea (CPE), que integra a casi medio de centenar de países del continente, abogó el lunes en su VIII cumbre por la defensa de la paz y el derecho internacional frente a las guerras en Ucrania y Oriente Medio, en un claro mensaje a los líderes de Estados Unidos, Donald Trump, y Rusia, Vladímir Putin.
«La forma europea de hacer las cosas a través de la diplomacia, el multilateralismo y el respeto de derecho internacional produce resultados», proclamó António Costa, presidente del Consejo Europeo, al término de la cumbre celebrada en Armenia.
La Unión Europea (UE) y la otra veintena de países que acudieron al foro defendieron el creciente alineamiento con Canadá, cuyo primer ministro, Mark Carney, es el primer dirigente no europeo en participar en una reunión de la CPE.
«Somos los más europeos de los países no europeos», señaló sonriente.
La Cumbre de la Paz
«La cumbre de la paz», así la llamó Costa, en alusión a la normalización entre Armenia y sus hasta hace poco enemigos acérrimos, Azerbaiyán y Turquía, cuyos presidente y vicepresidente participaron en la reunión.
Costa, muy crítico con los bombardeos de EE.UU. e Israel contra Irán, destacó que esa paz fue fruto de «valientes decisiones políticas y un paciente esfuerzo diplomático».
Lo ocurrido en el Cáucaso «es una historia de paz en Europa. En un mundo donde parece dominar la escalada y la guerra, es algo que hay que celebrar», dijo, acompañado del primer ministro armenio, Nikol Pashinián.
Por ello, afirmó, «en el actual contexto geopolítico está cada vez más claro que nuestro continente necesita una visión de la seguridad de 360 grados» en la que hay que contar con países no europeos.
El conflicto en Oriente Medio es un «crudo recuerdo de que una guerra en la frontera con Europa tiene un impacto directo en la seguridad común, en nuestro suministro energético y en nuestra economía», señaló.
Canadá, entre amigos
Mientras, destacó que «Canadá es un campeón del multilateralismo con las Naciones Unidas en su corazón», que quiere construir con Bruselas «un orden internacional basado en principios y anclado en el derecho internacional y humanitario».
«¡Bienvenido Mark! (…), aquí estás entre amigos», dijo Costa, quien añadió: «La participación de Carney es políticamente muy significativa. Es un reflejo del fuerte y creciente alineamiento de Europa y Canadá».
Por su parte, Carney destacó que «la nostalgia no es una estrategia», pero aseguró que tampoco cree que la comunidad internacional esté condenada a someterse a «un mundo más transaccional, insular y brutal».
«Es mi firme opinión de que el orden internacional será reconstruido, pero será reconstruido desde Europa», afirmó el primer ministro canadiense, quien se reunió con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Aseguró que la independencia estratégica no se limita a alimentos, energía y defensa, sino que también debe incluir semiconductores, soberanía digital, minerales críticos, vacunas y sistemas de pago independientes.
En medio de la reducción de la dependencia europea de los hidrocarburos rusos, recordó que Canadá es el tercer mayor productor de petróleo y el cuarto de gas natural, y que ambas economías son «complementarias».
La amenaza híbrida rusa
Uno de los temas clave de la cumbre fue la lucha contra la desinformación y las amenazas híbridas, representadas principalmente por Rusia, que combate en Ucrania y tiene la mirada puesta en las elecciones legislativas del 7 de junio en Armenia.
«Mi mensaje al presidente (ucraniano Volodímir) Zelenski es que la UE estará junto a Ucrania el tiempo que haga falta para alcanzar una paz justa, sostenible y duradera, respetando plenamente la integridad territorial de Ucrania», dijo Costa.
Además, aseguró que «tenemos que avanzar en el proceso de adhesión de Ucrania (a la UE) al abrir lo antes posible el primer capítulo de negociación».
Precisamente, Zelenski aseguró en Ereván que este verano el presidente ruso, Vladímir Putin, decidirá si sigue adelante con la guerra o se inclina por la paz, por lo que llamó a «mantener la presión con sanciones (…) para obligarle a apostar por la diplomacia».
En su opinión, el hecho de que la parada militar del 9 de mayo haya excluido el desfile de armamento pesado por primera vez desde 2007 demuestra que «ahora no son fuertes», ya que «tienen miedo a que los drones sobrevuelen la plaza Roja».
En cuanto a Armenia, varios líderes, como el francés Emmanuel Macron, destacaron «la excelente labor» de su primer ministro, Nikol Pashinián, por convertir al que calificó de «un satélite de Moscú» en un país que aspira a ingresar en la UE. EFE
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