Ex primera dama argentina acusa al expresidente Fernández de organizar fiesta en pandemia
Buenos Aires, 23 mar (EFE).- La ex primera dama argentina Fabiola Yáñez acusó al expresidente Alberto Fernández (2019-2023) de ser quien organizó la ‘fiesta de Olivos’, una reunión llevada a cabo en la residencia presidencial mientras regía en el país una cuarentena estricta por la pandemia del covid-19.
“La fiesta la organizó él. Yo fui la chiva expiatoria, pero él estuvo allí desde el principio. El kirchnerismo me echó toda la culpa para protegerlo”, afirmó Yáñez en declaraciones al diario La Nación.
El 14 de julio de 2020, en la residencia presidencial de la ciudad de Olivos, provincia de Buenos Aires, se llevó a cabo una reunión por el cumpleaños de Yáñez junto a Fernández y otras nueve personas, contradiciendo la normativa vigente de ese momento.
La denominada ‘fiesta de Olivos’ se conoció el 12 de agosto de 2021 a raíz de la difusión de una fotografía del encuentro a la prensa local y, tras el escándalo, el entonces jefe de Estado culpó a Yáñez.
“Me dejó sola frente a la tormenta. No tuvo el valor de asumir su responsabilidad”, expresó Yáñez.
El caso se cerró en la Justicia argentina con el pago de una “reparación integral” de tres millones de pesos, unos 25.320 dólares en ese momento (2.750 dólares al cambio actual), que fue destinada a la compra de equipamientos médicos para el hospital de niños Garrahan.
La pandemia se dio por finalizada en Argentina el 31 de marzo de 2022, con un saldo superior a los 10 millones de contagios y 130.000 muertos.
«Flojo de papeles»
Durante la entrevista, Yáñez calificó a Fernández de “narcisista y psicópata”, también cuestionó el patrimonio del expresidente y dijo que “vive en su propio mundo, donde él es el centro de todo”.
“Es alguien que manipula a las personas a su alrededor, que se cree superior y no tiene empatía por los demás. Es difícil convivir con alguien así”, señaló.
Yáñez denunció a Fernández por “lesiones leves en contexto de violencia de género”, una causa iniciada luego de que la Justicia encontrara mensajes relacionados con el tema en el móvil del exmandatario, que era investigado por “tráfico de influencias”.
Tras la denuncia, el fiscal imputó a Fernández por lesiones graves doblemente agravadas a causa del vínculo, por producirse en un contexto de violencia de género y de amenazas coactivas en perjuicio de Yáñez.
“No entiendo cómo alguien con su sueldo puede vivir como vive. Su patrimonio está bastante ‘flojo de papeles’ (roza la ilegalidad). Hay muchas cosas que no cuadran”, añadió.
“Era un nivel de vida muy alto. Viajes en primera clase a Europa dos o tres veces por año. Vivir en Puerto Madero. Nunca comía en casa. Se pasaba la mayoría del tiempo teniendo entrevistas, almuerzos o cenas con periodistas, que siempre pagaba él ¿Vos tenés ese nivel de vida y no trabajás? ¿De dónde sale ese dinero?”, insistió.
El exmandatario presentó a fines de febrero pasado una apelación contra el procesamiento y el embargo económico, que le fue concedida por la Justicia, aunque se rechazó el pedido de nulidad en la causa por violencia machista.
“Alberto no es quien dice ser. Detrás de esa imagen de hombre sencillo y honesto, hay alguien que manipula y engaña”, cerró Yáñez. EFE
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