Expresidentes recuerdan los 10 años del referéndum que negó la reelección a Evo Morales
La Paz, 21 feb (EFE).- Los expresidentes de Bolivia Jorge Tuto Quiroga, Carlos Mesa y Jeanine Áñez destacaron este sábado, por separado, los 10 años del referéndum que negó la reelección indefinida de Evo Morales, al que consideraron uno de los hitos más importantes de la historia reciente de la democracia del país.
El 21 de febrero de 2016 se realizó el referéndum que, con el 51,30 % de los votos, negó a Morales la posibilidad de acceder a un nuevo mandato. No obstante, el entonces presidente consiguió habilitarse con el aval del Tribunal Constitucional para optar a un cuarto mandato consecutivo en 2019.
«Hace 10 años casi todos los demócratas -con algunas tristes excepciones- dimos inicio al fin de la tiranía evista cuando #BoliviaDijoNo», escribió Quiroga (2001-2002) en X.
El exgobernante también recordó los cinco años de la opinión consultiva emitida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que determinó que la reelección indefinida no es un derecho humano.
«La pregunta hoy no es sobre un referéndum, es simplemente ¿CUÁNDO? ¿Cuándo se va a ejecutar el mandamiento de aprehensión contra el depravado que destruyó nuestra democracia y saqueó nuestra economía? #Bolivia dice ¡YA!», añadió Quiroga.
Morales (2006-2019) reapareció el jueves en un acto en el Trópico de Cochabamba (centro), su principal bastión político y sindical, después de más de un mes de ausencia en eventos públicos por complicaciones en su salud debido a la chikunguña.
El exmandatario permanece en esa región desde finales de 2024 bajo el resguardo de miles de sus seguidores para evitar que se ejecute una orden de captura en su contra por un caso de trata agravada de personas, relacionado con una presunta relación con una menor con la que supuestamente tuvo un hijo mientras era presidente de Bolivia.
Por su parte, el exjefe de Estado Mesa (2003-2005) afirmó que el referéndum del 21 de febrero de 2016, conocido como 21-F, fue «clave» para expresar la negativa «al autoritarismo de Evo Morales, que pretendía eternizarse en la presidencia».
«Fue (el 21-F) el comienzo del fin de su gobierno y el declive irreversible del poder hegemónico del MAS (Movimiento al Socialismo). Una lección que no debe olvidarse. Una democracia solo pervive si se mantienen vivos los mecanismos que LIMITAN EL PODER de quienes han sido elegidos para gobernar, legislar y administrar justicia», añadió Mesa.
Asimismo, Áñez (2019-2020) afirmó que el 21-F «fue el grito de un pueblo que se negó a arrodillarse» y «la voz de millones que defendieron su voto, su Constitución y su democracia».
La exmandataria interina reivindicó su rol durante la crisis política de 2019, cuando asumió la Presidencia tras la renuncia de Morales y de todas las autoridades situadas en la línea de sucesión, en medio de protestas que lo señalaron por presunto fraude electoral.
Morales denunció un «golpe de Estado» en su contra. Tras dejar la Presidencia, Áñez fue denunciada por una exparlamentaria oficialista por situarse indebidamente en la línea de sucesión presidencial y cometer otros delitos, lo que derivó en más de cuatro años de prisión.
La Constitución de Bolivia, promulgada en 2009, establece que la reelección es por una sola vez de forma continua. Sin embargo, Morales gobernó en tres periodos (2006-2009, 2010-2014 y 2015-2019).
Morales logró habilitarse en 2014 bajo el argumento de que su primer mandato no debía computarse al haberse ejercido bajo la anterior Constitución, por lo que debía contarse como primero el periodo iniciado con la nueva Carta Magna en 2010.
Para las elecciones anuladas de 2019, Morales volvió a habilitarse argumentando el «derecho humano» a ser candidato, tras lo cual fue declarado ganador de esos comicios. EFE
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