Gafas de realidad virtual para ponerse en la piel de un desplazado por la guerra en Sudán
Madrid, 1 jul (EFE).- Durante doce minutos, y a través de unas gafas de realidad virtual con imágenes reales y dibujos en 3D, los asistentes a la exposición ‘Esperanza a la fuerza’ podrán ponerse en la piel, desde el Museo Thyssen de Madrid, de uno de los 14 millones de desplazados que acumula la «olvidada» guerra de Sudán desde 2023.
La pieza inmersiva, convertida en el corazón de esta exposición organizada por Médicos Sin Fronteras (MSF) que se podrá visitar gratuitamente entre este miércoles y el 15 de julio, sigue a Mohammed Dafallah, técnico anestesista de MSF, desde que se vio obligado a huir de El Geneina, capital de Darfur Oeste, hasta que llega al campo de refugiados de Chad en el que actualmente trabaja.
El recorrido arranca con dibujos en 3D del artista Rashid Diab que simulan el interior de la casa de Dafallah. El visitante de la exposición puede servir té, como cualquier mañana en un hogar sudanés, pero luego tiene que meter atropelladamente en una maleta un puñado de cosas para huir al empezar a arder la aldea.
Arranca entonces el desplazamiento forzoso a través de tierras áridas, viendo cuerpos de fallecidos a los lados de las carreteras, a niños huérfanos o militares con sus armas de guerra.
Al llegar al campo de refugiados de Chad se muestran ya imágenes reales -en 360 grados- de la nueva vida de Dafallah y su familia, atravesada por el dolor de haber perdido a seres queridos y haber tenido que dejar atrás su hogar.
A esa experiencia central de realidad virtual le precede en ‘Esperanza a la fuerza’ una primera sala en la que se da contexto sobre el país africano, que limita con Egipto, Sudán del Sur, Eritrea, Etiopía, el mar Rojo, Libia, Chad y la República Centroafricana.
En Sudán, donde estalló el 15 de abril de 2023 el actual enfrentamiento entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), viven 53 millones de personas, la religión mayoritaria es el islam y es el país con más pirámides del mundo.
Tras esos y otros datos, la exposición culmina con un recorrido por la labor de MSF desde que llegó en 1979 a un país que, ahora, vive una situación crítica.
«Una guerra contra la población»
«La situación de Sudán es la mayor crisis humanitaria y de desplazamiento del planeta», subrayó este miércoles la presidenta de MSF España, Paula Gil, en la presentación de la muestra, donde explicó que hay «muchos actores» y «muchos gobiernos» detrás de «ambos bandos» (el Ejército y el grupo paramilitar FAR).
«Hay muchos intereses económicos», resumió sobre el trasfondo de un conflicto marcado «por la violencia indiscriminada contra la población civil» y que «apenas» tiene espacio en los medios al estar el foco más puesto en las guerras de Oriente Medio.
Como una «guerra cultural» para que «caigan montones de tribus» calificó la contienda el artista sudanés Rashid Diab, mientras que la anestesista Carla Agulló narró su vivencia durante una reciente estancia en Sudán y en el campo de refugiados donde trabaja Dafallah.
Ella habló de «desnutrición» como «enfermedad endémica» que afecta, sobre todo, a la población infantil; del uso de la «violencia sexual como arma de guerra» contra mujeres y niñas, y del auge de enfermedades como cólera, sarampión, difteria o tétanos en un país en el que el sistema de salud está «roto».
«El 60 % de las estructuras médicas han sido bombardeadas», enfatizó Agulló sobre esta guerra en la que ambos bandos se atacan con drones, lo que, a su vez, produce en la población «grandes quemados, amputaciones y politraumas». EFE
pcc/mb
(Foto) (Vídeo)