Indígenas ocupan las oficinas de Cargill en Santarém (Brasil) contra el dragado de ríos
São Paulo, 21 feb (EFE).- Un grupo de indígenas ocupó en la madrugada de este sábado las oficinas de la multinacional agrícola Cargill en el puerto de la ciudad de Santarém, en la Amazonía brasileña, para protestar contra el dragado de ríos de la región.
La acción viene precedida de una serie de manifestaciones que desde el pasado 22 de enero han bloqueado el acceso a un muelle de Cargill en Santarém, una importante ciudad fluvial en el estado de Pará, y que también se repitieron en la sede de la empresa en São Paulo.
Las comunidades tradicionales se oponen a un proyecto del Gobierno brasileño que pretende facilitar el transporte fluvial de granos en ríos amazónicos, entre ellos el Tapajós, por medio de obras de dragado.
Según las organizaciones indígenas, el proyecto contempla el uso de explosivos para retirar rocas del lecho del Tapajós y otros cauces amazónicos, con detonaciones que los ecologistas temen que pueden matar la fauna de la zona.
En este contexto, representantes del Consejo Indígena Tapajós y Arapiuns, que representa a 14 pueblos del Bajo Tapajós, invadieron la sede de Cargill en el puerto de Santarém, tras «un mes completo de silencio institucional y ausencia de respuestas concretas» a sus demandas.
«Nuestra decisión no fue impulsiva, ni violenta. Fue construida colectivamente luego de escuchar a los más ancianos, de análisis jurídicos y de la indignación por el decreto firmado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que autoriza la privatización y concesión de trechos estratégicos de los ríos Tapajós, Tocantins y Madeira», afirmó la asociación en una carta abierta.
En la misiva, los indígenas aseguran que están abiertos al diálogo, pero que permanecerán movilizados hasta que haya un «compromiso concreto» para revocar dicho decreto.
«Estamos aquí porque defendemos el derecho de existir», subrayaron.
Cargill, que según los ecologistas sería uno de los grandes beneficiados de esas obras de dragado, tildó de «violentas» las acciones de los indígenas, aunque hasta el momento no ha habido registros de heridos durante el transcurso de las últimas protestas.
En una nota enviada a la prensa, la multinacional de origen estadounidense informó que está revisando si sus equipos resultaron dañados.
La compañía siempre ha rechazado cualquier responsabilidad en el proyecto de las hidrovías y ha presentado varias demandas en la justicia para tratar de solicitar que se levante el bloqueo de su muelle.
Esta semana, un juez federal aceptó una demanda presentada por la Asociación de los Terminales Portuarios y Estaciones de Transbordo de Cargas de la Cuenca Amazónica (Amport) y ordenó el levantamiento del bloqueo del muelle, aunque la Fiscalía ha presentado un recurso en contra de esa decisión.
Los indígenas señalaron en la carta que liberaron las vías de forma pacífica para que se restablezca el flujo de mercancías, si bien reafirmaron que continuarán con su lucha.
Cargill ha sido objeto de críticas en el pasado por contribuir a la expansión de cultivos de soja en áreas de selva en la Amazonía, si bien hace unos años se comprometió a dejar de comprar la producción de propiedades que hubiesen deforestado después de 2008. EFE
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