Investigadores ONU: niños ucranianos trasladados a Rusia han sufrido coacción y maltrato
Ginebra, 12 mar (EFE).- Los miles de niños ucranianos que en el curso de la guerra han sido trasladados a la fuerza a Rusia fueron coaccionados y en muchos casos sufrieron maltrato en las instituciones o familias de adopción, destacó este jueves la Comisión Internacional Independiente de Investigación para Ucrania.
En una rueda de prensa para presentar los resultados de su último informe para el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el colombiano Pablo de Greiff, uno de los tres componentes de la comisión, señaló que entre los niños que han podido regresar (apenas un 20 % del total investigado) se han detectado evidencias de mala atención médica o nutrición insuficiente.
«Los niños fueron sacados bajo coacción, lejos de sus familias y colocados en procesos de adopción o estancias prolongadas, sufriendo en algunos casos maltrato», señaló el investigador.
El informe, que concluye que estos traslados forzosos constituyen crímenes de lesa humanidad, se elaboró con los casos de 1.205 menores, de entre once meses y 17 años, aunque la comisión presidida por el noruego Erik Mose subrayó que solo son una pequeña parte del total de víctimas, que no ha podido concretarse todavía.
El informe indica que los niños fueron llevados a instituciones de al menos 21 divisiones administrativas de Rusia, incluidas áreas a miles de kilómetros de Ucrania en Siberia o el Ártico.
«No hemos detectado un patrón claro de dónde terminan los niños, solo que se distribuyen en muchas regiones diferentes. No todos los lugares son remotos, por lo que no se puede afirmar que exista un sistema punitivo» a la hora de elegir los destinos, explicó De Greiff.
«Lo que sí hemos documentado es que fueron colocados a largo plazo en familias o instituciones, lo que refuerza nuestra conclusión de que se trata de una violación del derecho internacional», añadió.
El informe fue sometido este jueves a debate en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde Mose reiteró que los traslados forzosos «se perpetraron siguiendo un plan cuidadosamente organizado y de acuerdo con una política concebida y ejecutada al más alto nivel del Gobierno ruso y las autoridades regionales».
«La magnitud y el alcance de estos crímenes han llevado a la Comisión a concluir que las autoridades rusas, al deportar y transferir por la fuerza a niños, han cometido un crimen de lesa humanidad», declaró.
En el turno de réplicas, representantes de la delegación ucraniana exigieron a Rusia que brinde toda la información necesaria sobre el paradero de los «niños robados» y que permita su regreso inmediato.
«Por donde pasa el ejército ruso, desaparece el Estado de derecho y es reemplazado por un régimen represivo de ocupación», aseguraron.
El informe de la comisión tripartita, que también incluye a la jurista india Vrinda Grover, estudió otros abusos cometidos por Rusia, como el reclutamiento mediante engaño de soldados de al menos 17 países, algunos de ellos sin siquiera tener conocimiento del idioma ruso.
«La regla general es que todos fueron engañados o coaccionados, prometiéndoles empleos civiles y, al llegar a Rusia, se les dio un contrato en ruso que no entendían para luego ser enviados al frente», relató De Greiff en la rueda de prensa.
La lista de países con soldados reclutados con estos métodos incluye dos latinoamericanos (Brasil y Cuba), además de ciudadanos de Azerbaiyán, Bielorrusia, Egipto, Ghana, la India, Irak, Kazajistán, Kenia, Nepal, Somalia, Sri Lanka, Tayikistán, Turquía y el Yemen. EFE
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