Irlanda quiere tener acuerdos sobre presupuesto 2028-2034 y mercados de capitales este año
Dublín, 2 jul (EFE).- Irlanda aspira a lograr acuerdos en la Unión Europea sobre el próximo presupuesto comunitario para el periodo 2028-2034 y sobre el paquete de medidas para mejorar la integración y supervisión de los mercados de capitales durante su presidencia del Consejo de la UE, que terminará a finales de este año.
En un encuentro con medios internacionales en Dublín, el ministro de Finanzas irlandés, Simon Harris, abordó las que serán las dos grandes prioridades de la agenda económica de su presidencia, que comenzó ayer, y que constituyen también dos de las negociaciones más complicadas entre los Veintisiete, en las que el país será el encargado de dirigir las conversaciones y fraguar compromisos durante los próximos seis meses.
Presupuesto 2028-2034
El titular de Finanzas y exprimer ministro defendió que encontrar un acuerdo sobre el Marco Financiero Plurianual (MFP) antes de que termine el año es un «imperativo económico y político» para que los fondos puedan llegar a los beneficiarios en 2028 y explicó que Irlanda prevé presentar en octubre una nueva propuesta de negociación (negobox) con cifras revisadas después de que la primera, planteada por su predecesor Chipre, no lograse consenso.
«Deberíamos ser ambiciosos y creo que es posible conseguir un buen acuerdo», dijo Harris, quien aseguró que hablará con todos los Estados miembros para lograr una propuesta «equilibrada» entre las diferentes posiciones, pero advirtió de que hará falta «un cierto grado de compromiso» por parte de todos.
Los principales ejes de división son el tamaño total de las cuentas, que los Estados conocidos como «frugales» -Alemania, Austria y los nórdicos- consideran demasiado elevado, y la dotación para las tradicionales políticas agraria y de cohesión, que un grupo de 16 países bautizado como ‘Amigos de la Cohesión’, entre los que se cuenta España, reclaman proteger mejor en un momento de necesario incremento también de otras partidas como las de seguridad y defensa.
Otro punto crucial son las nuevas fuentes de ingresos para el presupuesto, dónde la Comisión Europea y la Eurocámara han puesto sobre la mesa un total de ocho propuestas sobre las que los líderes de la UE han encargado a Irlanda trabajar, que incluyen un impuesto digital, a las apuestas en línea, a los criptoactivos o a las grandes empresas, entre otros.
Si bien rehusó pronunciarse sobre cuáles podrían tener más viabilidad, Harris -cuyo país ha sido tradicionalmente uno de los mayores opositores a la tasa digital- subrayó que cualquier nuevo recurso tendrá que cumplir dos condiciones: ser políticamente factible y poder estar en marcha ya en 2028.
Mercados de capitales
Por otro lado, Dublín se ha marcado como objetivo lograr para octubre un acuerdo entre los Estados sobre el paquete de medidas para mejorar la integración de los mercados de capitales en la UE, uno de los pilares de la agenda de competitividad que quiere impulsar Bruselas y que tiene como punto clave dejar en manos del supervisor europeo, la Agencia Europea de Valores y Mercados (ESMA), la vigilancia de ciertas grandes firmas.
El ministro de Finanzas irlandés se mostró «prudentemente optimista» sobre las posibilidades de lograr un acuerdo en otoño y aseguró que conversará con todos para abordarlo ya durante el consejo de titulares del ramo (Ecofin) de la próxima semana en Bruselas.
Harris, cuyo país ha sido hasta ahora, junto a Luxemburgo, el más reticente a centralizar la supervisión, aseguró que jugarán un papel de «mediador honesto» en la cuestión, pero advirtió de que cualquier cambio en los mecanismos de supervisión «tiene que responder la cuestión de (…) qué beneficio aporta» y de que el conjunto de medidas debe ser «proporcionado».
«No quiero anticipar en qué modalidad habrá que buscar ese acuerdo en otoño, pero quiero tener a bordo a tantos Estados miembros como sea posible», dijo sobre una iniciativa que tiene el apoyo de las seis mayores economías de la UE.
Más allá de estos dos grandes dosieres, Irlanda aspira también a lograr un acuerdo con la Eurocámara sobre el reglamento del euro digital y a avanzar en otras propuestas financieras, así como a continuar con la agenda de simplificación regulatoria. EFE
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