Kiev se queda sin calefacción tras un bombardeo ruso y su alcalde pide desalojar la ciudad
La mitad de los edificios residenciales de Kiev se quedaron sin calefacción el viernes tras una noche de intensos ataques rusos que dejaron al menos cuatro muertos y durante los cuales, por segunda vez desde el inicio de la guerra, Moscú lanzó un misil hipersónico Oréshnik.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, pidió a los residentes en condiciones de hacerlo que abandonen la ciudad temporalmente.
«La mitad de los edificios de apartamentos de Kiev -casi 6.000- están actualmente sin calefacción debido a daños a la infraestructura crítica de la capital causados por un ataque masivo del enemigo», dijo Klitschko en las redes sociales.
Unos 40 sitios resultaron afectados por los ataques rusos, incluidos 20 edificios residenciales y la embajada de Catar en la capital, informó el presidente Volodimir Zelenski. La fiscalía ucraniana dio cuenta de cuatro muertos y 24 heridos.
Los técnicos ucranianos trataban este viernes, con el mercurio oscilando entre los -7 ºC y los -12 ºC, de reparar la calefacción en la capital, donde 417.000 hogares se quedaron sin suministro, según el operador eléctrico privado DTEK.
Según las autoridades de la capital, se habilitaron 1.200 estaciones de calefacción.
– «¿Dónde está Europa, dónde está Estados Unidos?» –
Moscú bombardeó Kiev pocas horas después de rechazar un plan europeo de despliegue de una fuerza multinacional en Ucrania tras un posible fin de la guerra.
Ucrania y sus aliados acordaron esta semana que Europa desplegará tropas en territorio ucraniano tras un eventual alto el fuego.
Pero Moscú, que lanzó su invasión en febrero de 2022 en parte para impedir que Ucrania se uniera a la OTAN, ha rechazado reiteradamente la idea de que se estacionen allí fuerzas occidentales y dijo el jueves que esas tropas serían consideradas «objetivos militares legítimos».
Mientras la diplomacia intenta hacer lo suyo, Rusia ha seguido presionando con ataques diarios a Ucrania en medio de las temperaturas gélidas del invierno.
Nina, de 70 años, vive en uno de los edificios alcanzados y este viernes manifestó su enfado al ver que, en los medios, se esté hablando de un posible acuerdo para poner fin al conflicto mientras que Rusia sigue bombardeando. «¿Dónde está Europa, dónde está Estados Unidos?», lanzó, en declaraciones a la AFP.
Moscú indicó que había atacado «objetivos estratégicos» en Ucrania, utilizando, entre otros, su misil Oréshnik, un proyectil hipersónico con capacidad nuclear que puede alcanzar unos 13.000 km/h.
Según el Ministerio ruso de Defensa, los ataques se ordenaron «en respuesta» a un intento de Ucrania de bombardear una residencia del presidente ruso, Vladimir Putin, a finales de diciembre. Unas acusaciones que tanto Ucrania como sus aliados occidentales tacharon de «mentira».
El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) publicó imágenes de restos que presentó como pertenecientes al misil Oréshnik en la región de Leópolis, en el oeste del país. No precisó ni el objetivo contra el que apuntó el misil ni el alcance de los daños.
Vecinos de Rudno, a las afueras de Leópolis, dijeron a la AFP que escucharon explosiones por la noche y algunos hablaron de cortes de gas.
«Sentimos tanto miedo e incertidumbre. Porque la temperatura está a 18 o 20 grados bajo cero, y aquí no hay gas. Y la gente tiene niños pequeños, familias… ¿Cómo van a vivir sin calefacción?», dijo Slava, una mujer de 70 años.
– «Prueba» para la UE y la OTAN –
Por su parte, Zelenski exigió una «reacción clara» de la comunidad internacional al ataque, que «tuvo lugar precisamente en el momento en que una importante ola de frío descendía sobre el país».
«Un ataque de este tipo cerca de la frontera de la UE y la OTAN supone una grave amenaza para la seguridad del continente europeo y una prueba para la comunidad transatlántica», señaló por su parte en redes sociales el canciller ucraniano, Andrii Sibiga, que también solicitó «respuestas contundentes».
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, afirmó el viernes que el lanzamiento del misil hipersónico es una señal «clara» de una «escalada» en el conflicto. Reino Unido, Alemania y Francia lo tacharon de «inaceptable».
Rusia ya había utilizado un proyectil de ese tipo con una ojiva convencional contra Ucrania a finales de 2024.
Este viernes, Kiev acusó a Moscú de haber bombardeado con drones dos buques cargueros que se encontraban en el mar Negro, matando a un marino sirio. En los últimos días, Ucrania acusó a Rusia de haber efectuado varios ataques similares en esa zona.
Al otro lado de la frontera, el gobernador de la región rusa de Bélgorod, Viacheslav Gladkov, reportó que más de medio millón de personas se quedaron sin electricidad o calefacción tras un ataque ucraniano.
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