La economía francesa creció «al menos un 0,9 %» en 2025, según el Banco de Francia
París, 14 ene (EFE).- La economía francesa tuvo en 2025 un crecimiento de «al menos un 0,9 %», estimó este miércoles el gobernador del Banco de Francia (BdF), François Villeroy de Galhau, que destacó que eso supone una ligera revisión al alza respecto a sus últimas previsiones.
«La economía francesa resiste bien» teniendo en cuenta las actuales circunstancias, señaló Villeroy de Galhau en una entrevista con el canal BFMTV, en la que señaló algunos de los principales problemas que impiden un mayor crecimiento: «tenemos demasiada deuda, demasiado déficit».
Según el BdF, el producto interior bruto (PIB) subió un 0,2 % en el cuarto trimestre, lo que resulta en ese «al menos un 0,9 %» para el conjunto de 2025, que si se confirma en cualquier caso sería inferior al 1,1 % de 2024.
El gobernador atribuyó la resistencia del tejido productivo principalmente a la inversión de las empresas y al hecho de que nunca ha habido tanta población trabajando en Francia, y con un buen nivel de productividad.
Pero volvió a reiterar su preocupación por la situación de las cuentas públicas, en un momento en que han vuelto las discusiones parlamentarias para tratar de sacar adelante unos presupuestos de 2026, algo que no se consiguió en diciembre, y que obligó a la adopción de una ley especial que implica una especie de prórroga.
Villeroy de Galhau insistió en que después de un déficit que se espera del 5,4 % del PIB en 2025, el objetivo es reducirlo al 3 % en 2029 para cumplir los compromisos europeos y para poder estabilizar la deuda, y eso necesita que en 2026 se sitúe «como máximo en el 5 %» del PIB.
Si se superara ese listón, en su opinión «estaríamos en la zona roja, en la zona de peligro de cara a los inversores internacionales».
«Francia no quebrará, siempre tendrá quien le preste» pero cada vez los intereses de la deuda aumentan más y eso «tiene consecuencias para todos» porque encarece los créditos para los particulares y las empresas, argumentó.
Además, el gobernador del BdF insistió en que no hay que asumir el riesgo de que los que prestan al Estado francés le den la espalda porque «los inversores internacionales son muy volátiles». EFE
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