
La muerte de un hombre por una pistola Taser de la policía reabre el debate en Italia
Roma, 4 jun (EFE).- La muerte de un hombre en Pescara (centro) tras recibir una descarga con una pistola Taser por parte de la policía ha reavivado este miércoles en Italia el debate sobre el uso de estos dispositivos por parte de las fuerzas del orden.
Las autoridades han abierto una investigación para esclarecer lo sucedido, incluyendo una autopsia que será clave para determinar si existe una correlación entre la descarga eléctrica y la muerte del joven, confirmó este miércoles el ministro del Interior, Matteo Piantedosi.
El hombre, de 30 años, fue detenido el martes en la calle tras verse implicado presuntamente en una pelea y «se habría resistido a un funcionario público, una resistencia que fue necesario superar con el uso de la Taser», explicó la Fiscalía de Pescara.
«Una vez conducido a las salas de espera para llevar a cabo los actos de Policía Judicial correspondientes, se desmayó, por lo cual fue atendido en el lugar por los servicios de emergencia 118 y trasladado al hospital, donde se le realizaron maniobras de reanimación, que lamentablemente no lograron evitar su fallecimiento», se añade en una nota.
El ministro calificó la muerte como «una tragedia» y subrayó que se llevarán a cabo todos los controles necesarios.
«La Taser es la alternativa al uso de instrumentos mucho más ofensivos, como el arma de fuego», señaló Piantedosi, antes de añadir que, en este caso, «la persona se estaba resistiendo a las fuerzas policiales y sufriendo un brote, con actitudes peligrosas para sí mismo, para los agentes y para las personas presentes en el lugar».
Según declaró el padre del fallecido a medios locales, su hijo sufría «problemas psiquiátricos» y tenía «reacciones y comportamientos difíciles de comprender», aunque añadió que «las fuerzas del orden lo conocían y sabían quién era y qué tipo de patología sufría».
En Italia, las pistolas Taser son utilizadas en diversas ciudades por distintos cuerpos de seguridad, incluidos la Policía de Estado, los Carabineros (policía militar), la Guardia de Finanzas (policía económica) y, en algunos casos, la policía local.
Este incidente ha vuelto a poner en el centro del debate público el uso de este tipo de dispositivos.
En julio de 2024, un hombre de 42 años falleció tras una intervención similar y, en agosto de 2023, un joven con problemas psiquiátricos murió en Chieti, un municipio cercano a Pescara, después de recibir una descarga mientras se dirigía hacia unas vías de tren.
«Este episodio en Pescara debería hacer reflexionar profundamente sobre cómo se emplean las ‘armas de impulsos eléctricos’ en nuestro país», pidió Amnistía Internacional Italia en una nota, en la que denunciaba el uso de las Taser contra un «hombre desarmado», aunque reconoció que esperan «una reconstrucción clara de lo ocurrido».
«Su impacto – el de las pistolas – en personas con patologías cardíacas, bajo efectos de medicamentos o con trastornos genéticos puede ser letal, también porque estas condiciones a menudo no se conocen en el momento del uso y se descubren solo después de que se ha disparado la descarga», añadió. EFE
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