México protege política exterior y soberanía ante tensión por ataque de EEUU a Venezuela
Ciudad de México, 7 ene (EFE).- México mantiene sus principios de no intervencionismo en política exterior en medio de la creciente presión tras el ataque de Estados Unidos a Venezuela, a la vez que busca continuar su colaboración con su vecino del norte por su dependencia económica y su interés en avanzar en temas bilaterales clave como la migración, seguridad y narcotráfico, señalaron a EFE este miércoles especialistas.
Tras la operación militar de Estados Unidos el pasado sábado en Venezuela, en la que capturaron al presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, quienes posteriormente fueron trasladados a Nueva York, donde encaran un juicio por narcotráfico entre otros delitos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no ha dejado de hablar al respecto en sus conferencias matutinas.
El lunes, Sheinbaum urgió a las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) a «garantizar» la soberanía nacional y “la autodeterminación de los pueblos” tras el episodio y reiteró que la posición de México será a favor de la “no intervención” y la solución pacífica.
«Todas estas declaraciones han estado estrictamente ceñidas a los principios de política exterior de México y han sido consecuentes con la tradición histórica de México como defender la soberanía de las naciones, la no intervención y la resolución pacífica de controversias», dijo a EFE Enrique Catalán Salgado, profesor en Relaciones Internacionales por la mexicana Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La amenaza, el método Trump
Para el especialista, Estados Unidos «busca sus intereses económicos bajo un manto de seguridad nacional», y remarcó que México tiene un «antecedente muy inmediato frente a Estados Unidos que abiertamente lo ha amenazado en el contexto del narcotráfico».
El presidente estadounidense, Donald Trump, le ha ofrecido a Sheinbaum el envío de tropas para enfrentar organizaciones del narcotráfico.
Este domingo, un día después de las captura de Maduro, Trump aseguró que «hay que hacer algo con México. México tiene que organizarse, porque se están filtrando (las drogas) desde México».
«Trump siempre lo dice en el contexto de seguridad frente al narcotráfico: eso es una advertencia de una invasión, una intervención y eso debería preocupar a México», apuntó Catalán.
Apenas este martes, Sheinbaum afirmó que una eventual intervención de Estados Unidos en territorio mexicano “no serviría de nada” para reducir la violencia ni el tráfico de drogas, al tiempo que defendió la «soberanía nacional» y una relación bilateral con Washington basada en la «cooperación sin subordinación».
Sheinbaum, quien ha rechazado enérgicamente la intervención estadounidense en Venezuela, insistió en que México mantendrá la coordinación con EE.UU. en seguridad, pero siempre bajo principios de respeto mutuo.
Para la analista geopolítica Stephanie Henaro la postura de México tras la intervención Estados Unidos en Venezuela «es muy particular» por la vecindad entre países, ya que «México, de alguna manera, es donde empieza América Latina y el país estratégicamente ha fungido como un puente entre América Latina y Norteamérica».
«El abogar tanto por el derecho internacional, pedir que Nicolás Maduro tenga un juicio justo es de alguna manera prevenir lo que podría pasar en México», explicó A juicio de Henaro, Sheinbaum busca «mostrar que México puede mantener su política exterior independiente de Estados Unidos, aunque en los hechos sea totalmente diferente por la dependencia económica que tiene con su vecino», destino de más del 80% de sus exportaciones.
Desde que Trump inició su segundo mandato, hace casi un año, «particularmente frente a México ha utilizado la amenaza y el uso de la fuerza como una herramienta de coerción hacia lo económico junto con los aranceles».
Catalán cree que en la renegociación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) de este año «por ahora no va a haber una afectación» porque la actual administración de México ha sido «sumamente cooperativa» con Washington y «ha cumplido ciertas demanda que no tienen que ver con comercio, sino con seguridad y eso ha mantenido cierta estabilidad»
Sin embargo, la captura de Maduro ha cambiado el tablero de juego.
«Las amenazas contra Colombia, México, Panamá y Groenlandia cobran otra dimensión, porque ya no son solamente dichos, ya son una posibilidad más material», concluyó. EFE
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