Militar de élite, declarado «no culpable» de asesinar un prisionero en Irak
Un oficial condecorado de la principal fuerza de operaciones especiales de la Armada estadounidense fue declarado este martes «no culpable» de asesinar a un prisionero de guerra en Irak.
Edward Gallagher, líder de pelotón en los célebres Navy Seal, enfrentaba siete cargos por crímenes de guerra. Se le acusaba, entre otras cosas, de matar a puñaladas a un adolescente del grupo yihadista Estado Islámico que estaba bajo custodia y de intentar asesinar a dos civiles con su rifle de francotirador.
El jurado de una corte marcial en San Diego lo exculpó de seis cargos y solo lo halló culpable de posar para una foto con el cadáver del adolescente muerto, lo que conlleva una pena de cuatro meses, que ya cumplió.
«Hoy se va a casa», celebró su abogado Timothy Parlatore, justo después de conocer el veredicto.
«Sobra decir que es una gigantesca victoria para los Gallagher, una gran victoria para la justicia», dijo por su parte Marc Mukasey, que también conformó el equipo de defensa.
El letrado indicó que su cliente derramó «lágrimas de emoción, de libertad, de absoluta euforia», al conocer la decisión del jurado.
El oficial, cuyos cargos podían ser castigados con cadena perpetua, fue denunciado había sido denunciado en 2017 por hombres bajo su mando en Irak. Su pelotón formaba parte de las tropas estadounidenses desplegadas en Mosul (norte), junto con las fuerzas iraquíes que luchaban contra el grupo Estado Islámico por el control de la ciudad.
– «No hay caso» –
Gallagher, un veterano de 40 años condecorado por misiones en Irak y Afganistán, se declaró siempre inocente de todos los cargos, menos precisamente el de la foto.
«Admitimos desde el comienzo que era él en esa fotografía», señaló Parlatore, que defendió el argumento de su cliente de que la denuncia no era más que un complot en su contra para expulsarlo del pelotón.
«Sin cadáver, sin examen forense, sin base científica, no hay caso», había dicho el abogado durante el juicio, criticando que la fiscalía basara todo su argumento en los testimonios de los soldados del pelotón «Alpha».
Ellos habían dicho que estaban tan horrorizados por el comportamiento de Gallagher que manipularon su rifle y lanzaron disparos de advertencia para asustar a los civiles y que así no tuviera tiempo de abrir fuego contra ellos.
Según relataron a los investigadores, Gallagher se jactaba del número de personas a las que había matado.
El adolescente asesinado fue capturado tras resultar herido en mayo de 2017 y, según los soldados, cuando el médico trataba lo estaba atendiendo, Gallagher se acercó y lo apuñaló varias veces en el cuello y el pecho con un cuchillo de caza.
Unos minutos más tarde, Gallagher y su oficial al mando habrían ordenado a los miembros del pelotón que posaran para una foto alrededor del cuerpo, como si fuera un trofeo.
El fiscal Jeff Pietrzyk dijo en sus argumentos finales que, a pesar de la falta de pruebas físicas, mensajes de texto enviados por el oficial demostraban su culpabilidad.
El caso dividió a la opinión pública en Estados Unidos, donde para muchos Gallagher sigue siendo un héroe de guerra.
Su causa ha sido defendida por alrededor de 40 miembros republicanos del Congreso, así como por el canal conservador Fox News.
El mandatario Donald Trump expresó en mayo preocupación por el procesamiento de los soldados estadounidenses acusados de crímenes de guerra, y, según informes, Gallagher está entre las personas que podrían recibir un indulto presidencial.