Muere un exministro de Guinea-Conakri condenado por una masacre de civiles en 2009
Nairobi, 7 ene (EFE).- El exministro de Guinea-Conakri Claude Pivi, condenado en 2024 a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad por su papel en la histórica matanza por parte de las fuerzas de seguridad de 156 personas y la violación de al menos 109 mujeres en un estadio en 2009, murió este martes, informaron las autoridades guineanas.
«El detenido padecía diabetes crónica, hipertensión arterial y una enfermedad articular (gota), por lo que recibía un seguimiento médico regular durante su reclusión», confirmó en un comunicado a última hora del martes la Fiscalía General ante la Corte de Apelación de Conakri, la capital.
Según el Ministerio Público, la «falta de cumplimiento del tratamiento» le causó una «hipoglucemia grave», que provocó su evacuación urgente el domingo al Hospital Militar del Campamento Almamy Samory Touré.
«Tras dos días de cuidados intensivos, la Fiscalía General lamenta informar a la opinión pública de su fallecimiento ocurrido hoy, 6 de enero de 2026, en un cuadro de coma hipoglucémico, según el médico tratante», detalló el comunicado.
Pivi fue una figura clave del régimen del capitán Moussa Dadis Camara, ex presidente golpista de Guinea-Conakri, a quien el citado tribunal condenó a veinte años de cárcel en julio de 2024 al considerarlo culpable de crímenes de lesa humanidad por su complicidad y responsabilidad en la masacre.
El exministro, conocido popularmente como Coplan, fue condenado también entonces en ausencia porque estaba fugado pero posteriormente fue extraditado desde Liberia y finalmente encarcelado el 19 de septiembre de 2024 en la prisión de Coyah.
En la mañana del 28 de septiembre de 2009, las fuerzas de seguridad guineanas irrumpieron en un estadio de Conakri y abrieron fuego contra decenas de miles de simpatizantes de la oposición que se habían reunido pacíficamente allí para protestar contra la junta militar de Camara, quien había tomado el poder el año anterior con un golpe de Estado.
Al menos 156 personas murieron y decenas desaparecieron, mientras 109 mujeres sufrieron brutales agresiones sexuales, según el informe de una comisión de investigación internacional encargado por las Naciones Unidas y publicado tres meses después de los hechos.
Las mujeres sufrieron violaciones individuales y colectivas, así como ataques sexuales con objetos como palos, porras, culatas de rifles y bayonetas, según denunciaron oenegés locales durante el juicio, iniciado en 2022, trece años después de la matanza.
Tras la masacre, la junta militar llevó a cabo una operación organizada para encubrir los hechos, mientras una investigación de la organización Human Rights Watch (HRW) denunció ese mismo año que estos abusos constituían crímenes de lesa humanidad.
Guinea-Conakri estuvo gobernada por el presidente Alpha Condé de diciembre 2010 a septiembre 2021, cuando fue derrocado y detenido por miembros del Grupo de Fuerzas Especiales del Ejército liderados por el coronel Mamady Doumbouya, quien dirige actualmente el país.
Doumbouya, que ganó las elecciones presidenciales del pasado 28 diciembre, un paso crucial para el retorno del país al orden constitucional, concedió un indulto presidencial a Camara en marzo de 2025. EFE
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