Netanyahu visita el desierto del Néguev tras semanas de redadas en comunidades beduinas
Jerusalén, 7 ene (EFE).- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, visitó este miércoles varias comunidades judías del desierto de Néguev, en el sur de Israel, tras semanas de redadas en una de sus localidades compuesta por beduinos musulmanes, que acabaron en la muerte el pasado fin de semana de un hombre a manos de la Policía israelí.
Netanyahu realizó la visita junto al ministro de Seguridad Nacional, el radical Itamar Ben Gvir, que lidera la Policía israelí y lanzó en noviembre una operación en la zona que ha provocado protestas y enfrentamientos con los beduinos, una minoría forzada por Israel al sedentarismo y que se enfrenta en sus ciudades a carencia de servicios públicos, alto desempleo y elevados niveles de criminalidad.
Se produce en un momento en que la Fiscalía General israelí ha puesto en entredicho la labor al frente de la Policía de Ben Gvir, conocido por su tendencia supremacista judía y condenado por incitación al racismo.
La Fiscalía General solicitó al Supremo que pida a Netanyahu explicaciones por no haberle cesado de su cargo tras extralimitarse en sus funciones e inferir políticamente en ese cuerpo de seguridad.
En este contexto, Netanyahu, Ben Gvir y el ministro de Defensa, Israel Katz, acompañados de otras autoridades, llevaron a cabo una visita a las comunidades agrícolas de Revivim y a Jemin, habitadas por judíos israelíes.
Durante la visita a Revivim, que no fue anunciada con anterioridad, unas pocas personas protestaron contra el Gobierno por haber «abandonado» a sus residentes desde el 7 de octubre de 2023, cuando Hamás atacó territorio israelí e Israel comenzó su ofensiva en Gaza, según imágenes difundidas por el movimiento Prodemocracia.
Establecer asentamientos «sin precedentes»
Según el comunicado de su oficina, Netanyahu ha puesto en marcha un plan para «fortalecer el control del Estado» sobre este territorio, expandir su crecimiento demográfico, desarrollar el empleo, mejorar las infraestructuras y la seguridad de sus residentes.
Todo ello, dijo el primer ministro durante su visita, para «devolver el Néguev al Estado de Israel», estableciendo «asentamientos a una escala sin precedentes» y «regulando a los residentes beduinos», musulmanes tradicionalmente nómadas o seminómadas pero que se han visto forzados al sedentarismo desde la creación del Estado de Israel en 1948, a lo que muchos se oponen.
«Ante todo, significa restablecer la ley y el orden. El Néguev está en plena ebullición. Lo frenaremos, y ya ha comenzado una importante operación de la Policía de Israel, en colaboración con otras fuerzas. Para frenarlo, debemos comprender que la amenaza criminal y la amenaza a la seguridad se están fusionando», recalcó Netanyahu.
Y mencionó el tráfico de «miles de armas y drones» desde Egipto, un problema al que el ministro de Defensa se refirió afirmando que es «un interés de seguridad de primer orden para el Estado de Israel».
«Los drones utilizados para el contrabando tienen como objetivo armar a nuestros enemigos y constituyen una actividad terrorista en todo el sentido de la palabra», añadió Katz.
Ben Gvir se refirió a la operación policial bautizada ‘Nuevo orden’ puesta en marcha en el Néguev, que ha desencadenado protestas sobre todo en la localidad beduina y deprimida de Tarabin.
Indicó que dicha operación le sigue a «décadas de abandono» de esta zona, donde según el ministro «ha proliferado un monstruo de delincuencia nacionalista y criminal». EFE
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