Niñas y niños ucranianos han perdido 14 meses de colegio por las constantes alarmas aéreas
Madrid, 19 feb (EFE).- Las alertas aéreas constantes en Ucrania por amenazas de bombardeos superaron, en la mitad de las provincias del país, las 4.000 horas y, en zonas de primera línea, las 10.000, lo que equivale a 14 meses lectivos en los que niños y adolescentes no pudieron acudir a clase, aseguró la ONG de infancia y educación Educo este jueves.
Educo alertó en un comunicado de que actualmente 4,6 millones de estudiantes ven interrumpida su educación por las sirenas, ya que «cada vez que suena una alerta, las clases se interrumpen y se traslada al alumnado a refugios sin ventanas o bajo tierra donde, en muchos casos, no es posible continuar la enseñanza».
De hecho, afirma Educo en el cuarto aniversario de la guerra, que se cumple en apenas unos días, solo uno de cada tres refugios está preparado para que las clases se puedan seguir y las condiciones son aún peores en educación infantil, donde disponen de menos espacios para refugiarse adaptados a esa edad.
“Cuatro años después del inicio de la invasión rusa, la infancia en Ucrania no solo ha perdido más de un año de clases, sino que su día a día se ha visto asaltado por alarmas constantes, con el consiguiente deterioro de su bienestar emocional y su salud mental”, denunció Paula San Pedro, responsable de incidencia política de Educo.
San Pedro lamenta que «es terrible ver cómo las clases se interrumpen a mitad de frase”.
La portavoz de la ONG, presente en el país desde el comienzo de la guerra, explicó en el comunicado que, si el ataque es cercano y la electricidad falla, la jornada escolar se suspende hasta el día siguiente. «La situación es crítica», añade.
Esta situación tiene consecuencias negativas para el desarrollo educativo de los niños: según el informe PISA 2022, el alumnado ucraniano de 15 años presenta un retraso equivalente a 2,5 años en lectura y 1,5 en matemáticas respecto a la media de la OCDE.
Educo explica que este curso 2025/2026 la mitad de los alumnos y alumnas sigue clases de manera presencial, «siempre que existan condiciones de seguridad y acceso a un refugio en el propio centro o a menos de 500 metros».
Por otro lado, más de un millón continúa exclusivamente en modalidad online, especialmente en zonas cercanas a la línea de frente, mientras que el resto combina ambas opciones por la limitada capacidad de los refugios.
Desde 2022, Educo ha apoyado a más de 240.000 niños, niñas y adolescentes en temas de educación y protección habilitando centros polivalentes, donde combinan clases de refuerzo, actividades recreativas, sesiones estructuradas de apoyo psicosocial y orientación para familias.
Así, crean «una rutina estable y un entorno de confianza en medio de la crisis”, sostiene San Pedro. EFE
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