Pakistán ordena el arresto de todos los afganos sin visa en el país desde el 10 de julio
Islamabad, 29 jun (EFE).- Pakistán ha ordenado la detención de ciudadanos afganos que residen en el país sin visados válidos a partir del 10 de julio, mientras Islamabad intensifica su amplia campaña de deportaciones tras ataques de milicianos en los que, según afirma, han estado involucrados afganos.
«Con efecto a partir del 10 de julio de 2026, cualquier ciudadano afgano residente en Pakistán sin una visa válida será inmediatamente arrestado», indica una directiva del Ministerio de Interior fechada el domingo.
El Gobierno exigió también a las autoridades provinciales presentar un reporte diario de los arrestos, indicando «el número de ciudadanos afganos encontrados sin visas, las acciones tomadas contra ellos y su estatus actual».
La directiva del Ministerio del Interior ordena una aplicación estricta del Plan de Repatriación de Extranjeros Ilegales (IFRP, por sus siglas en inglés), una iniciativa de deportación lanzada en octubre de 2023 que ordenaba a los extranjeros indocumentados, la gran mayoría de ellos afganos, abandonar el país voluntariamente o enfrentarse a la deportación.
La nueva orden del Gobierno llega tras un ataque contra fuerzas de seguridad ocurrido este fin de semana en Karachi, en el que uno de los atacantes era de nacionalidad afgana, según afirma Pakistán.
Islamabad acusa a Jamaat-ul-Ahrar, una facción de los talibanes paquistaníes, de estar detrás del ataque; y respondió con bombardeos contra supuestos refugios insurgentes en Afganistán.
Las autoridades paquistaníes han sostenido durante mucho tiempo que los milicianos responsables de ataques en suelo paquistaní han operado desde territorio afgano, y que algunos ciudadanos afganos están vinculados a incidentes de seguridad; acusaciones que el gobierno talibán de Kabul ha rechazado reiteradamente.
Pakistán ha acogido a más de cuatro millones de afganos desde la invasión soviética de 1979, lo que lo convierte en uno de los países que más refugiados alberga en el mundo desde hace casi cinco décadas.
Desde el inicio del IFRP, más de dos millones de afganos han regresado a su país o han sido deportados, según cifras gubernamentales.
La campaña ha suscitado críticas por parte de las Naciones Unidas y de grupos de derechos humanos, que han expresado su preocupación ante las repatriaciones forzosas. No obstante, las autoridades paquistaníes sostienen que la medida afecta únicamente a quienes residen en el país de forma ilegal y que resulta esencial para la seguridad nacional y el control de la inmigración. EFE
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