Policía finlandesa confisca el buque Fitburg para blindar la investigación de cable dañado
Helsinki, 7 ene (EFE).- La Oficina Nacional de Investigación de Finlandia (KRP) anunció este miércoles que ha confiscado el buque Fitburg, sospechoso de la rotura de un cable submarino de telecomunicaciones en el mar Báltico, para asegurar la investigación penal del incidente.
«La confiscación se produjo hoy, 7 de enero, a las 08.00 horas. Como parte de la investigación, se están realizando exámenes forenses en la embarcación y los miembros de la tripulación están siendo interrogados, por lo que la confiscación es esencial en esta etapa», afirmó la KRP en un comunicado.
El responsable de la investigación, el inspector jefe de la KRP Risto Lohi, declaró al diario ‘Helsingin Sanomat’ que las pesquisas se centran ahora en supervisar el funcionamiento de la maquinaria de anclaje del buque y el papel de todos los tripulantes en las tareas de navegación.
Según Lohi, la decisión de confiscar el buque se tomó para garantizar que el barco permanece bajo la custodia de las autoridades finlandesas, después de que el Servicio de Aduanas de Finlandia anunciara que va a poner fin a la incautación de la carga que transportaba.
La agencia aduanera sospechaba que la tripulación del buque podría haber violado las sanciones europeas contra Moscú al introducir en aguas territoriales finlandesas acero ruso, uno de los productos penalizados.
Sin embargo, la agencia finalmente resolvió que los tripulantes no violaron la prohibición de transportar acero ruso a países comunitarios porque el buque entró en aguas territoriales finlandesas a petición de las autoridades del país nórdico.
El carguero Fitburg se encuentra amarrado en el puerto de Kantvik, en el municipio de Kirkkonummi (a unos 30 kilómetros al oeste de Helsinki), adonde fue trasladado tras ser interceptado por la Guardia Costera finlandesa como sospechoso de la rotura de un cable de fibra óptica entre Finlandia y Estonia el pasado 31 de diciembre.
La Policía finlandesa investiga al buque por un presunto delito grave de sabotaje, otro de intento de sabotaje y un tercero de interferencia agravada en las telecomunicaciones.
La KRP ha creado un equipo conjunto de investigación con las autoridades de Estonia para facilitar la cooperación entre ambos países, ya que la ruptura del cable, propiedad de la operadora finlandesa Elisa, se produjo en la zona económica exclusiva del país báltico.
Actualmente un miembro de la tripulación se encuentra detenido y a otros tres se les ha impuesto la prohibición de salir del país nórdico, mientras las autoridades locales siguen investigando el incidente. EFE
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