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Bruselas y Berna comienzan a dar señales más claras

El alemán Martin Selmayr, secretario general de la Comisión Europea, es la mano derecha del presidente de la Comisión Jean-Claude Juncker. Frederick Florin / AFP

En el futuro, los vientos que soplarán desde Bruselas serán más adversos para Suiza, según el secretario general de la Comisión Europea, Martin Selmayr. Mientras, dos miembros del Gobierno suizo quieren renegociar desde cero el acuerdo marco con la UE. La patronal suiza recuerda que el tiempo apremia.

Este contenido fue publicado el 24 mayo 2019 - 15:03
Sebastian Ramspeck, SRF

El secretario general de la Comisión Europea es el funcionario más poderoso de la Unión Europea (UE). En el aparato de poder de Bruselas se le admira como la persona más influyente, la que mueve los hijos, pero también se le teme.

Martin Selmayr ha hablado con la televisión pública suiza SRF sobre las relaciones difíciles entre la UE y Suiza: “La Unión Europea está más unida desde el Brexit, pero también se ha vuelto más dura con el exterior”.

Selmayr rechaza el reproche según el cual la Comisión se muestra demasiado intransigente con Suiza. Al contrario, dice: durante las negociaciones del acuerdo marco, el presidente de la Comisión Jean-Claude Juncker hizo muchas concesiones que a veces causaron incomprensión en el seno de la UE.

Preocupación de la patronal

En una carta dirigida a cada uno de los siete miembros del Gobierno suizo, la patronal suiza insiste en el riesgo que supone la apuesta por  ganar tiempo en el ámbito del acuerdo marco.

“Estamos muy preocupados por el hecho de que el Consejo Federal aún no haya comunicado las conclusiones de las consultas sobre el acuerdo marco”, señala Monika Rühl, directora de la organización paraguas de la patronal economiesuisse.

Lo que está en juego, según ella, es un claro deterioro del acceso a los mercados y de la integración económica con la UE. El lobby de las grandes empresas estima que las señales que llegan de Bruselas son claras. Monika Rühl las resume así: “El tiempo apremia”.

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En Suiza prevalece la idea de que en las negociaciones la Comisión de Bruselas actúa con más dureza que los Estados miembros de la UE. Pero la Comisión negocia siempre con base en un mandato y de manera concertada con los gobiernos de Berlín, París o también de Europa del Este.

“La Comisión no tiene intereses propios en estas cuestiones, nuestros intereses son los intereses del conjunto de los Estados miembros””, declara. Los “tipos duros” están, por ejemplo, en Berlín; en Bruselas, en cambio, estamos “los blandos”.

Una nueva Comisión más intransigente

Después de la presidencia de Jean-Claude Juncker, que concluye a finales de octubre próximo, una nueva generación de políticos más jóvenes tomará previsiblemente las riendas en Bruselas. Y esta querrá reforzar la unión en la UE demarcándose aún más del exterior.

Para la Comisión saliente una cosa está clara: el acuerdo marco con Suiza no puede ser renegociado. En el mejor de los casos se podrán aportar clarificaciones o precisiones al texto, pero estas no cambiarán su contenido. Entre otras cosas, porque el ministro suizo responsable del expediente, Ignazio Cassis, ha sellado el acuerdo con un apretón de manos.

La Comisión espera del Gobierno suizo que se comprometa a ratificar el acuerdo marco de aquí a finales de junio. “Es responsabilidad de cualquier Gobierno garantizar las mayorías requeridas para concluir un acuerdo”, ha afirmado Martin Selmayr.

¿Empezar de cero?

El acuerdo marco con la Unión Europea divide al Gobierno suizo. Según las investigaciones del diario Tages-Anzeiger (TA), los ministros Guy Parmelin y Ueli Maurer, representantes de la Unión Democrática de Centro (derecha conservadora), han pedido al Consejo Federal que no firme el acuerdo en su versión actual. Ambos son partidarios de un nuevo mandato de negociación, de un acuerdo completamente revisado de aquí a finales de 2020, escribe el TA. Parmelin y Maurer defienden la idea de que el acuerdo en su forma actual no tiene posibilidad alguna de obtener un respaldo mayoritario en el Parlamento ni en la población.

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Este artículo fue publicado originalmente en la web de SRF News.

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