Primer ministro de Georgia responsabiliza a Saakashvili de la guerra de 2008
Tiflis, 8 ago (EFE).- El primer ministro de Georgia, Irakli Garibashvili, responsabilizó hoy al expresidente georgiano Mijaíl Saakashvili de provocar la guerra en Osetia del Sur en 2008, que provocó la intervención militar rusa y el reconocimiento por parte de Moscú de esta región separatista y de Abjasia.
«Naturalmente esta desgracia, esta tragedia, esta guerra, tuvo lugar durante las autoridades anteriores. No hicieron nada para evitar esta guerra», denunció durante una vista al cementerio de Mujatgverdi en Tiflis, donde están enterrados los militares caídos durante este conflicto.
Garibashvili afirmó con motivo del 15 aniversario de la guerra que los militares georgianos dieron «grandes muestras de heroísmo y abnegación», pero Georgia vio también las acciones vergonzosas del comandante supremo» Saakashvili.
El primer ministro recordó las imágenes del exmandatario georgiano masticando su corbata y otras que mostraban su cobardía.
Este mismo martes el jefe del Gobierno georgiano afirmó en un mensaje difundido en Facebook en recuerdo de los 15 años de estos sucesos que Tiflis «mantiene su apego a la vía pacífica del restablecimiento de la integridad territorial y la reunificación del país».
«Nos mueve la fe inconmovible en que una Georgia pacífica, unida, fuerte, desarrollada, es la mejor perspectiva para los georgianos, los osetas, los abjasos, todos los pueblos que habitan en nuestra tierra, y hacemos todo para que este objetivo se convierta en realidad lo antes posible», añadió.
El 8 de agosto de 2008 las tropas georgianas entraron en la pequeña Osetia del Sur, con apenas 30.000 habitantes, con el objetivo de restablecer el control sobre la rebelde región y con el argumento de que había que actuar con inmediatez porque Moscú se estaba preparando para ocupar militarmente el territorio.
Rusia respondió con ataques aéreos contra objetivos militares georgianos en territorio del país caucasiano y desplegó sus tropas en Osetia del Sur, en una operación que el Kremlin denominó como «imposición de la paz» y que enseguida expulsó a los georgianos de la región.
No contentas con el resultado, las fuerzas rusas penetraron en territorio de Georgia tanto desde Osetia del Sur como desde la también secesionista Abjasia, y llegaron con sus tanques hasta la ciudad de Gori, a sólo 75 kilómetros de Tiflis, antes de retirarse por completo de la antigua república soviética.
Posteriormente el Kremlin reconoció la independencia de Abjasia y Osetia del Sur, decisión secundada también por Venezuela, Nicaragua, Nauru y Siria, pero que ha sido condenada mayoritariamente por la comunidad internacional.
Mientras, Tiflis, que rompió entonces relaciones diplomáticas con Moscú, sigue sin reconocer la independencia de ambos territorios, en lo que cuenta con el respaldo de EEUU y la Unión Europea, y considera que las tropas rusas son fuerzas de ocupación.
Georgia perdió 412 personas en la guerra, de ellos 170 soldados y funcionarios de Interior; mientras Rusia sufrió 67 bajas entre sus militares en la ofensiva del Ejército georgiano.EFE
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