Renacer, la triple analogía de la obra Renacimiento llega a Lieja
Paula García-Ajofrín
Bruselas, 4 feb (EFE).- Renacimiento, la obra de la compañía española de teatro La Tristura, se estrena este domingo en Lieja (Bélgica), como una celebración del hecho teatral que pone en valor el grupo, el diálogo y la comunidad, y que vio amplificado su significado de «renacer» con la reapertura del mundo en la era postpandémica.
Renacimiento juega con un diálogo entre dos cosas: el microcosmos del montaje y desmontaje de un espectáculo para mostrar las relaciones que se establecen entre los trabajadores; y la llegada de la democracia a España tras cuarenta años de dictadura franquista.
Pero a esta doble analogía se le suma otra que no estaba prevista: el renacer de la vida después de que el mundo parara durante meses por el estallido de la pandemia de coronavirus.
Los directores de la obra, Celso Giménez y Violeta Gil, aseguran a EFE que la gente se sorprende mucho cuando se enteran de que la obra se creó antes de la pandemia.
De hecho, estaba previsto que se estrenara en abril de 2020 en Madrid, pero la covid-19 hizo que la cancelaran hasta junio, lo que la llevó a convertirse en uno de los primeros estrenos de la era postconfinamiento en la capital española.
Renacimiento es una obra muy física y sensorial que se construye a través de momentos sentimentales, de amor y amistad. Por ello, sus creadores aseguran que también se sorprendieron al comprender cómo la obra tenía una relación tan fuerte con «el momento histórico que se nos vino encima».
La pandemia y el confinamiento de la población amplificaron el significado de la obra: «Estábamos hablando de volver a juntarnos, de pasar tiempo juntos, de estar en el mismo espacio, de tocarnos, de escucharnos», explica Celso Giménez.
Esto hace que a lo largo de los 85 minutos que dura Renacimiento suceda «algo de magia que habla mucho de este momento de volver a vivir que estamos teniendo después de la pandemia», incide.
UNA OBRA SIN FRONTERAS
Renacimiento reconstruye los últimos años de la historia de España, pero no para juzgarla o para repensar cómo sucedieron los años de la transición que se dieron después de la dictadura, sino para «observarla desde otro lugar y tal vez darnos cuenta de que todo está de nuevo, siempre, por construir», aseguran sus creadores.
La obra se ha estrenado en distintos países y, pese a abordar un periodo concreto de la historia española, el público se acaba identificando con su argumento porque, según explican, lo relaciona con otros momentos históricos que han trascendido en el lugar de dónde proceden.
«Más allá de lo concreto que tienen que ver con nuestro crecimiento durante los años de construcción de la democracia en España, creo que cuando la gente ve la obra también encuentra lugares que se relacionan con su propia historia y también con su intimidad», reflexiona Gil.
Aún así, cada acto comienza con la proyección de un texto que permite al espectador prepararse para lo que va a ver a continuación.
Renacimiento mezcla el documental con la ficción y genera encuentros y diálogos entre personas que, de algún modo, proyectan situaciones en las que los espectadores pueden encontrar resonancias con su propia vida, como una asamblea de trabajadores.
Además, la compañía La Tristura incorpora a su elenco de actores fijos catorce profesionales locales en cada ciudad en la que estrena con el propósito de acercar la obra a la realidad de cada lugar.
EL TEATRO COMO CONFRONTACIÓN DE LA SOCIEDAD
Sus creadores buscan que «el mundo se detenga» para los espectadores con el objetivo de encontrar formas de comprenderse de nuevo: «Buscamos encontrar formas de comprendernos en un momento en el que estamos muy avasallados por las imágenes, por las palabras, por muchas cosas que pasan muy rápidamente», afirma Gil.
«En los últimos años, después de movimientos como el 15 de mayo, la Primavera Árabe o la movilización social que ocupó Wall Street, parece que empezamos a hablar de algunas cosas que estábamos pasando por alto», indica la compañía.
Por ello, los creadores de Renacimiento han querido recuperar «la esperanza» y mostrar al mundo la celebración de estar juntos.
Celso Giménez y Violeta Gil citan a Marina Garcés para rescatar la idea que abarca la historia de su obra: «Nos queremos volver a despertar mañana. Es un deseo humano, íntimo y político para el que necesitamos herramientas y esfuerzo, pero también ternura y deseo». EFE
pga/cat/amg
© EFE 2023. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.