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Retorno de Tutankhamón a Europa pasa por Basilea

Un pequeño sarcófago, uno de los objetos interesantes de la exposición de Basilea. Museo de Antigiédades de Basilea

El Museo de Antigüedades de Basilea levantó el telón este martes con el retorno de Tutankhamón a Europa, después de 20 años de ausencia.

Este contenido fue publicado el 06 abril 2004 - 20:00

A pesar de que la máscara mortuoria se quedó en Egipto, la exposición presenta en total 120 tesoros que datan de más de 3300 años.

Fue necesario mucha obstinación para sacar a Tutankhamón de Egipto. Así lo reconoce Zahi Hawass, presidente del Consejo Supremo de Antigüedades de ese país.

Peter Blome, director del Museo de Antigüedades de Basilea comenzó con las tratativas en 1993 tras obtener el apoyo previo de Marcel Ospel, presidente del Consejo de Administración de la principal entidad bancaria helvética, UBS. El presidente había prometido su ayuda hace 3 años.

Durante la presentación de la exposición a la prensa este lunes en Basilea, Peter Blome y Zahi Hawass se felicitaron mutuamente por el éxito de un proyecto que parecía irrealizable.

No pronuncie nunca ese nombre

“Cuando por primera vez fui hablar con Zahi Hawass, me dijo: olvide Tutankhamón, no pronuncie su nombre, sacarlo de Egipto es imposible”, recordó Peter Blome.

Después de varias exposiciones mundiales entre 1961 y 1981, que permitieron recolectar fondos para salvar los templos de Abu Simbel, los egipcios pusieron su veto luego de que una estatua se rompió en Alemania.

“El Parlamento había decidido de nunca más dejar salir del país a ‘Tut’, como Zahi Hawass llama al joven faraón muerto a los 18 años en el año 1323 antes de nuestra era.

Construir nuevos museos

Pero los egipcios quieren edificar nuevos museos y renovar el del Cairo; uno de los cuales se construirá dentro de 5 años cerca de las pirámides. “Necesitamos dinero, Tut debe viajar”, afirma Zahi Hawass.

Así después de arduas negociaciones entre diferentes comités, el Museo consiguió el acuerdo sobre una lista de objetos que podrían ser expuestos. El Estado egipcio recibirá en pago 5 millones de francos suizos, dinero que será destinado al nuevo museo previsto y la renovación del edificio del Cairo.

“Pedimos 33 objetos, pero el Consejo nos prestó otros 15 suplementarios. Es uno de los mejores regalos que un director de museo puede recibir”, señaló emocionado Peter Blome.

Beneficios inciertos

En cuanto al presupuesto total de la exposición, estimado en 17 millones de francos por la prensa, el director del Museo de Basilea prefiere no hablar.

La garantía entregada por UBS se convertirá en un préstamo a fondo perdido si el número de entradas vendidas es insuficiente. En cuanto al valor de los objetos asegurados, el monto es estimado en 850 millones de francos.

Los organizadores esperan recibir 500 mil visitantes provenientes de Europa. Antes de la apertura de la exposición un 10% de reservas anticipadas fueron retiradas.

Líneas simples y suaves

Un recorrido fascinante espera a los visitantes. Cincuenta objetos provienen de la tumba de Tutankhamón descubierto en 1922 y 70 de otras sepulturas de la misma dinastía, la 18° de los siglos XIV y XV antes de Cristo. Todas las tumbas fueron desenterradas en el valle de Los Reyes de Luxor.

En total 120 hermosos tesoros: vasijas, cofres, muebles, estatuas, joyas, sarcófagos, están expuestos en una superficie de 1000 metros cuadrados.

El entusiasmo por Egipto antiguo, además de las creencias en el más allá, es evidente. Las líneas son simples, suaves, los colores, en particular el azul, son resplandecientes. La estética no tiene adornos y es de más fácil comprensión que otras estéticas relacionadas con lo divino.

“No quisimos centrar la exposición en el descubrimiento del tesoro por Howard Carter en 1922, como fueron las exposiciones anteriores”, explica André Wiese, conservador del Museo de Antigüedades y autor del concepto de la exposición.

Tutankhamón es presentado en un contexto más amplio. Pero tampoco están ausentes las referencias relacionadas a su descubrimiento, con fotos de la época y recordatorios históricos.

Reconstitución

El recorrido es cronológico. Comienza con los tesoros encontrados en las sepulturas de Yuya Tuya, suegros de Aménofis III, del faraón herético Akhenatón, como también de una tumba que precedió en línea directa el reinado de Tutankhamón.

Tutankhamón cierra el recorrido con la reconstitución del cuarto mortuorio del faraón.

“Los conocimientos actuales nos permiten de saber que el lugar previsto para Tutankhamón, fallecido a prematuramente a los 18 años, no era Real”, explica André Wiese.

« Los contemporáneos confundieron las sepulturas destinadas a los altos funcionarios por un panteón Real. Casi cada centímetro cuadrado estaba cubierto por objetos”, señala Wiese.

Intacto gracias a Ramses VI

Un tesoro que Howard Carter encontró intacto, un caso raro. Puesto que inmediatamente después de la muerte de Tutankhamón, Ramses VI fue enterrado en el mismo lugar.

Su sepultura había bloqueado la del joven faraón, preservándola del pillaje y le aseguró de esta forma una vida eterna que era el objetivo de los antiguos egipcios.

Todos los objetos depositados en la sepultura deben servir al faraón en su paso hacia el otro mundo. Hay en consecuencia utensilios fabricados especialmente para la tumba, cosas de la vida cotidiana que pertenecieron al difunto, también alimentos y ungüentos.

Según André Wiese, los objetos funerarios de Tutankhamón parecen más lujosos que los de sus predecesores. Hay estatuillas de madera que están doradas y no ennegrecidas con resinas como sucedía antes, que representan a las divinidades o al faraón.

Oriris, el Dios de la muerte que era asociado al color negro, había sido relegado a un segundo plano en la época de Tutankhamón por el oro, que evoca la luz.

« Tut » va una vez más ganar el corazón del mundo”, según los deseos de Zahi Hawass. El egipcio no oculta sus deseos: recuperar otros tesoros que se encuentran en los museos de los países occidentales. Como es el caso del Nefertiti de Berlín.

A la espera, los arqueólogos continúan con sus descubrimientos. Un equipo acaba de encontrar una clase de escuela en Alejandría, lo que probaría que lo que se consideraba hasta ahora como teatro antiguo, no era otra cosa que un auditorio.

swissinfo, Ariane Gigon Bormann, Basilea
(Traducción: Alberto Dufey)

Datos clave

Más de 17 millones de francos suizos es el costo de la exposición.
De los cuales se pagó 5 millones a Egipto para que el Gobierno permitiera salir del país los tesoros del faraón.

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Contexto

El director del Museo de Antigüedades de Basilea Peter Blome, comenzó a gestionar la venida de Tutakhamón a Suiza en 1993.

El Parlamento egipcio había decidido de nunca más dejar salir del país a Tutankhamón luego que una de sus piezas se rompió durante ua exposición organizada en Alemania.

Los organizadores esperan recibir a más 5000 visitantes.

Se trata de una de las exposiciones más caras montadas en Suiza.

Gracias al apoyo del consorcio bancario UBS, el Museo de Basilea consiguió financiar la muestra.

En total 120 hermosos tesoros: vasijas, cofres, muebles, estatuas, joyas, sarcófagos, están expuestos en una superficie de 1000 metros cuadrados.

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