Ribera asegura que el nuevo control de fusiones no supondrá un «obstáculo» para las pymes
Bruselas, 5 may (EFE).- La vicepresidenta de la Comisión Europea responsable de Competencia, Teresa Ribera, aseguró este martes que las nuevas normas para el control de fusiones no supondrán un «obstáculo» para las pymes, así como que protegerán a aquellas firmas «prometedoras» frente a las llamadas «adquisiciones asesinas».
«A priori no se trata de una regulación que vaya a ser un obstáculo para las pymes», afirmó en un acto organizado por la CEOE en Madrid, en el que precisó que las pequeñas empresas se benefician de un «fast track» y por tanto las autoridades comunitarias actuarían «solamente si se produce una inquietud que active las alertas».
Durante su intervención también defendió que las nuevas directrices para la evaluación de concentraciones incluyen una «referencia explícita» para proteger a aquellas pymes «prometedoras» para que no acaben «en manos de quien no toca» a través de las llamadas «adquisiciones asesinas» o ‘killer aquisitions» en inglés.
Además, señaló que el documento atiende a la «demanda clara» expresada por las ‘start-ups’ en las consultas previas a la publicación de las nuevas orientaciones para incluir un «escudo protector» de la innovación.
En general, Ribera detalló en su intervención que los cambios que Bruselas ha planteado cuando analiza fusiones «amplían el listón y la mirada» con la que se examinan estas operaciones, aunque advirtió de que «es imposible que resuelvan todo».
La vicepresidenta resumió que este marco renovado -con el que la Comisión quiere favorecer el surgimiento de campeones europeos- amplía el «plazo temporal» de las evaluaciones para tener en cuenta aspectos como la innovación, la sostenibilidad o la resiliencia de una determinada transacción, además de su impacto en el precio o en el poder de mercado de las empresas involucradas.
Ribera recordó además que las normas actuales «fueron pensadas para una realidad doméstica europea» mientras que ahora «los mercados son mucho más globales y no están restringidos a la realidad europea», aunque añadió una «nota al pie de página muy clara» porque nadie propone que «se olviden las reglas de competencia».
«Es absurdo decir que esto tiene que ser barra libre, eso no lo pide nadie. La competencia permite seguir generando ese incentivo para la mejora constante y además el precio sigue siendo importante para todo el mundo», subrayó.
El Ejecutivo comunitario lanzó la semana pasada a consulta pública una revisión del documento en el que se basa para analizar proyectos de fusiones entre empresas cuyo objetivo principal es favorecer el surgimiento de grandes grupos europeos capaces de competir a escala global contra sus rivales.
Esta consulta permanecerá abierta hasta finales de junio para que todas las partes interesadas remitan sus comentarios y el objetivo de la Comisión Europea es adoptar la versión final del texto antes de que acabe el año. EFE
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